Cuba, entre Náufragos y Milagros

Caridad

Foto: Sonia Kovacic

HAVANA TIMES — Hay un chiste que, lamentablemente, me hace pensar en Cuba. Es viejo y no causa mucha risa.

Es un señor en medio del mar, perdió su barca y apenas logra sostenerse de una tablita que, sabe, no flotará demasiado tiempo. Por supuesto ruega a Dios y enseguida aparece alguien en un bote, brindándole ayuda.

El náufrago se niega a montarse en ese bote porque está seguro de que “su dios lo ayudará a salvarse”.

Todo el que ha escuchado este “chiste” sabe que el tipo continuó rezando, que continuaron llegando botes y nunca aceptó la ayuda de ninguno, seguro de la ayuda divina, ansiando el milagro.

No sé cuál es el Milagro que están esperando los que gobiernan en mi país.

Por estos días se hacen públicas sus nuevas prohibiciones, esta vez a través de la Aduana General de la República.

Ahora la ayuda desde el extranjero costará cara a los que viven en la isla. ¿No es una contradicción? ¿Ayuda por la que hay que pagar?

No sé qué pueda suceder en las próximas semanas en mi país. ¿Será que alguien protestará en voz alta? ¿Será que “guardarán” a los que protesten?

Al menos en la página de Cubadebate, donde publicaron las amables aclaraciones de la Aduana, mucha gente ya protestó, otros se quedaron atónitos y haciendo preguntas que, hasta ahora, nadie les ha contestado ni creo que lo hagan.

No habrá reuniones en los centros de trabajos ni en los sindicatos de cuentapropistas para que el gobierno escuche lo que piensa la gente.

Muchas personas ni siquiera se enterarán de la noticia, pues para “enterarse” de algo hay que comprenderlo primero y las “Regulaciones” están escritas precisamente para no ser comprendidas, para continuar dando espacio a la corrupción habitual dentro de la Aduana.

La comida – esa que tan poco se produce en Cuba – también está expuesta a los nuevos y abusivos impuestos.

Si enviara 5 kilos de leche a mi familia, ellos tendrían que pagar 3 ó 4 meses de salario para poder recibirla. Algo así es lo que anunciaron.

¿Que tiempo demorarán en cobrar también las medicinas? ¿Qué extraños parámetros tendrán para decidir qué es Medicina y qué no?

Más allá de cercenar los incipientes negocios privados – y reducir así cualquier esperanza de alivio, desde el punto de vista económico, de muchísimas familias – más allá de negar otro derecho, de mostrarse prepotente e hipócrita, el gobierno de mi país se muestra poco inteligente.

O quizá sea todo lo contrario y, como el náufrago del cuento, esté dejando pasar los botes para convertirse en mártir, o más bien convertir en mártires a mi familia, mis amigos, los que conozco y desconozco en Cuba.

Por mi parte, escribo este diario y lo envío en un bote para que se una a la flotilla que da vueltas alrededor de la isla.

Caridad

Caridad: Si tuviera la oportunidad de escoger cómo sería mi próxima vida, me gustaría ser agua. Si tuviera la oportunidad de eliminar algo de lo peor del mundo borraría el miedo y de todos los sentimientos humanos prefiero la amistad. Nací en el año del primer Congreso del PCC en Cuba, el día en que se celebra el orgullo gay en todo el mundo. Ya no vivo al este de la habana, intento hacerlo en Caracas y continúo defendido mi derecho a hacer lo que quiero y no lo que espera de mí la sociedad.


10 thoughts on “Cuba, entre Náufragos y Milagros

  • el 8 septiembre, 2012 a las 11:33 pm
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    Gracias Raquel por este comentario. Me da mucha esperanza porque en Cuba solo nos ponen al mundo apoyando al gobierno en especial los paises de Latinoamerica. Claro que todo cambio tiene que venir de dentro y lucharemos porque asi sea pero unas palabras de solidaridad con nuestra pena siempre son bien acogidas. Gracias!!!

  • el 8 septiembre, 2012 a las 2:42 pm
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    Buen post y magníficos comentarios. Totalmente de acuerdo con Raquel, y la comparación con Hitler es más que acertada. Ahora que desde dentro, donde no pueden leer nada de esto y no duermen pensando que van a desayunar al día siguiente, la gente solo piensa en huir y no en enfrentarse. Asi ha sido y así será, lamentablemente.

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