Brey en el Museo Nacional de Bellas Artes

Yanelys Nuñez Leyva

Ricardo Rodríguez Brey

HAVANA TIMES — Luego de 20 años de ausencia, otro importante artista cubano regresó a la isla con una exposición personal.

Su nombre, Ricardo Rodríguez Brey, está estrechamente vinculado a otros como: Flavio Garciandía, Tomás Sánchez, José M. Fors, José Bedia, Gustavo Pérez, Leandro Soto, Israel León, Juan Francisco Elso, Rubén Torres y Rogelio López (Gory), quienes formaron parte de la extraordinaria muestra Volumen I del año 1981, que fuese realizada en el Centro de Arte Internacional de La Habana.

La propuesta que trajo ahora al Museo Nacional de Bellas Artes, titulada Brey, incluyó dentro de sus actividades colaterales un encuentro con el artista en el teatro de la propia sede.

Creadores, especialistas y demás público interesado acudió a la cita, para compartir opiniones, vivencias e inquietudes.

El curador de la muestra, un artista amigo de Brey y él mismo, comenzaron la charla hablando del concepto que movía a la expo y aclaró que la intención no era presentar una retrospectiva de la creación de Brey sino más bien una fusión entre las obras producidas y motivadas por dos espacios importantes de su vida como son, Cuba y Bélgica.

Además se debatió sobre la trascendencia que tiene en la trayectoria de Brey, el hecho que desde 1991 se radicara en Bélgica, espacio que a su entender le ha brindado una necesaria “soledad intelectual”.

Pero el ambiente se puso un tanto tenso, no solo cuando el traductor comenzó a equivocarse en reiteradas ocasiones provocando errores de sentido alrededor de la obra de Brey, sino cuando uno de los artistas belgas invitado, afirmaba que el público cubano no estaba “preparado para entender la obra que se presentaba”.

¿Cómo no se podría llegar a apreciar admirablemente esos pequeños cofres – universos convertidos en receptáculos de la memoria, los sueños, los misterios?

¿Cómo evitar conmovernos ante la belleza de los detalles, ante la pureza de sentido con que Brey compone cada una de sus piezas?

Considero que, hasta el menos avezado de los asistentes a la muestra, en cuestiones de lectura e interpretación de códigos y signos expresivos inherentes al arte contemporáneo, pudo sentirse identificado con la obra de Brey, una creación sincera, que dialoga con la historia del sujeto actual y su mundo espiritual.

Los trabajos de Ricardo Rodríguez Brey estarán en el Museo Nacional de Bellas Artes hasta el 30 de junio.



One thought on “Brey en el Museo Nacional de Bellas Artes

  • Yanelis:

    Rodríguez Brey fue uno de los educandos más lúcidos que a principios y mediados de los 70 recorrieron las aulas y pasillos de la vetusta academia San Alejandro, en una época en que en el recinto coincidieron los talentos de José Bedia, José Manuel Fors, Consuelo Castaneda, Arturo Cuenca, Israel León, Rubén Torres Llorca, Humberto Castro, Tomás Lara y unos cuantos más. Fue una época irrepetible. Una generación cuyo apogeo creativo coincidió con los años de la Perestroika y el desmerengamiento socialista. Hoy casi todos están fuera de Cuba. ¿Coincidencia no?

    Ahora, permíteme unos pequeños señalamientos:

    ¿Por qué no mencionas el nombre del “amigo” que ayudó a curar la muestra? ¿En qué se equivocó el traductor ? Y si hubo “tensiones”, ¿de qué modo se manifestaron? ¿Por qué afirmas que hubo una identificación completa del público con la muestra y no citas la opinion de nadie?

    En fin, algunas cosillas necesarias para entendernos mejor. Y te felicito porque noto desde hace tiempo que admiras a esa generación aún insuperada de nuestra plástica contemporánea…

    Ah, y sin exagerar, Ricardito pesa hoy al menos 100 libras más de cuando nos conocimos…ese chocolate belga…

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