La preocupación de muchos

Veronica Fernandez

Trabajadores en la marcha del primero de mayo 2010.

Desde hace poco tiempo, viene saliendo en la prensa cubana y además, se esta informando y debatiendo en los centro de trabajo del país, un material impreso acerca de las diferentes medidas que ha decidido tomar el estado y gobierno cubano en relación con la reducción de plantilla y la reestructuración de la fuerza laboral.

Ya no es la primera vez que los cubanos enfrentamos estas medidas a lo largo del proceso revolucionario.  En la calle hay una gran expectativa, existen muchas dudas e incertidumbres al respecto, la gente se encuentra descontenta y desmotivada, pues independientemente de que muchos saben que es una necesidad económica del país, no se tiene toda la información que se requiere y aun se pronostican que saldrán otras medidas antes de terminar el año.

En las paradas de los ómnibus se escuchan muchos criterios de personas que “apoyan y comprenden las medidas” y otras que se manifiestan rebeldes ante tales decisiones.

Y yo me pregunto:¿Por qué esta sucediendo esto?.  ¿Esta preparado el pueblo cubano para asimilar estas medidas?.

Se dice que nadie se va a quedar desamparado, pero es que no todas las personas pueden trabajar como cuenta propistas o en la agricultura o la construcción, pues son los eslabones apremiantes de fuerza laboral en estos momentos.

Se ha publicado por la vía mediática que  pueden solicitar una licencia para el trabajo por cuenta propia las personas que queden desvinculadas laboralmente porque no son idóneas, pero ¿ donde esta la materia prima y los recursos necesarios para tales fines?.¿Es que acaso solicitar esta licencia resulta tan fácil?.

He visto a personas revolucionarias de corazón que se sienten indefensas y sienten miedo.

Hace unos días me comentaba una amiga que conoce a personas que al saber que en sus trabajos van a quedar fuera, han ido a solicitar estas licencias y le han pedido cierta cantidad de dinero en cuc (moneda cubana libremente convertible) para otorgárselas.  Es aquí precisamente donde comienza ya el primer obstáculo.

¿De donde va a tener o sacar una suma elevada de dinero en cuc una persona honesta que su salario en moneda nacional no le alcanza para vivir porque es de las que no roba ni estafa al estado ni a nadie?.

Recordemos que el salario medio nacional equivale a unos 15 cuc y nos daremos cuenta una vez más que con esto ninguna persona puede cubrir un mínimo de necesidades para su subsistencia.

Recordemos que una bolsa de leche de solo 2 libras se vende en la shoping al precio de mas de 5 cuc, por solo poner un ejemplo y si esta necesitado de un par de zapatos, para que decir los precios……

Entonces, ¿que queda para una persona que rebasa los 40 o 50 años de edad y no tiene ese dinero para obtener su licencia para trabajar por cuenta propia y por problemas de salud no puede incorporarse a la agricultura o la construcción y peor aun, todavía no esta en edad de retiro?  Estos y muchos otros problemas acuciantes tendremos que afrontar con estas nuevas medidas.

He visto a personas adultas llorando por sus hijos y por ellas mismas.  He visto a personas revolucionarias de corazón que se sienten indefensas y sienten miedo y por que no decir, hasta pánico por estas medidas.

En realidad, deben ser necesarias e imprescindibles tomarlas, pero también es altamente necesario e importante que el ser humano no se vea desprovisto o despojado de aquellos derechos y deberes por los que tanto se ha luchado y contribuido con  esfuerzo a construir una sociedad como la nuestra, basada en la máxima martiana de: “Con todos y para el bien de todos.”

Veronica Fernadez

Veronica Fernandez: Naci en el pueblo de Regla, al otro lado de la bahia de la Habana. Muchos reglanos, huyendo de la contaminación de la refinería de petróleo, tradicionalmente han ido a vivir en Cojimar. Asi hizo mi familia cuando apenas cumplí cuatro años. Desde niña he sentido atracción por las artes y las letras. La poesía y el ensayo son mis predilectos. Tuve la dicha de estudiar Filología en la Universidad de la Habana con profesores de tallo mayor. Como Capricornio, me encanta la organización, la madurez de las personas, lo romántico de la vida y el desinterés, medula espinal de estos tiempos. Disfruto la comida criollo (arroz blanco, frijoles negros, pork y yuca con mojo) y la italiana, el chocolate y tomar un mojito en el casco histórico de mi ciudad.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *