El Grito y una cubana

Por Safie M. González

HAVANA TIMES – A veces uno tiene que reír para no llorar, es una frase que utilizamos mucho, sobre todo, cuando las cosas no van nada bien.

Ayer conversaba con una amiga a través de Whatsapp. Me contaba lo agotada que está de hacer tantas y tantas colas: cuando no es para pollo, es para picadillo, si no, para detergente o aceite.

Del resto ni hablar, porque cualquier otra cosa que el cubano necesite, ya sea desde un efecto electrodoméstico hasta una simple golosina, tan necesaria para los más pequeños, solo se pueden adquirir a través de las tiendas en dólares estadounidenses.

El Grito

Pero bien, volviendo al tema que dio pie a este post, resulta que mi amiga, quien tiene una maravillosa habilidad con los pinceles, me dice que seguramente Edvard Munch se habría inspirado a pintar su famoso cuadro de El grito, de haber presenciado una cola como aquella.

Para quienes no han disfrutado de dicho cuadro, este representa una figura con una expresión agonizante en un paisaje, con un cielo anaranjado y tumultuoso.

El grito, agonizante, tumultuoso, tres palabras claves con las que precisamente se describen las colas en este país. Sí, mi amiga tuvo razón, al hacer semejante comparación, aportando su visión artística del problema.

Ya perdí la cuenta de cuántas veces me ha escrito desde una cola, cansada, obstinada, pero a la vez necesitada de esos productos, como todo cubano de a pie, esos que no tienen familiares que le recarguen una tarjeta en dólares.

De cualquier manera, siguiendo el concepto artístico de mi amiga, también me atrevería a comparar una fila cubana con El Guernica, obra del pintor español Pablo Picasso. El famoso cuadro representa el bombardeo alemán sobre la villa vasca que da nombre a la misma. En ella vemos a las personas huyendo, pisoteándose, quizás, pidiendo auxilio.

Épocas distantes, motivaciones y situaciones completamente diferentes, que incitaron a grandes de la plástica. Sin embargo, perfectamente podemos reajustar a una actualidad que se ve reflejada en el arte.

Y sí, amiga, las desgracias y situaciones tristes también inspiran y dan paso a grandes obras como estas. Quizás en algún momento su nombre sea conocido por representar otro grito, y no precisamente el de Edvard Munch.

Lea más del diario de Safie M. Gonzalez.

Safie M. Gonzalez

Nací en la década del 80. Amo la naturaleza y a los animales, así como a mi país. Admiro el sacrificio de un pueblo. Me considero una persona sencilla y honesta, por lo mismo detesto las injusticias. Gusto de las artes en general, pero en especial de la literatura, la fotografía y el cine. Creo en el poder de la palabra y en la capacidad del ser humano para cambiar el mundo.


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