Yo sigo en Cuba

Rosa Martinez

Playa cubana.  Foto: Caridad
Playa cubana. Foto: Caridad

HAVANA TIMES — Últimamente no duermo placenteramente, deben ser las preocupaciones diarias que se han multiplicado desde que estoy sin trabajar, la cuestión es que mis noches se acompañan de sueños raros, en ocasiones pesadillas, como la que les cuento a continuación.

Me encontraba en una embarcación, que al parecer no era segura, pues escuché a alguien decir que si aquello comenzaba a hundirse arrojaríamos todos los suministros de comida y de agua al mar y acabaríamos por lanzar dos viejos que se encontraban en el grupo.

“Total, qué van a hacer esos dos viejos allá, sino estorbar”, dijo de muy mala gana un blanquito debilucho, que más tarde descubrí que se llamaba Miguel.

“Esos dos no van a resolver nada ni aquí ni allá”, continuó espetando sin hacer caso a la negativa de los otros viajeros ni a la mirada temerosa de los ancianos.

Después de tres días que parecían meses, aguantando a Miguel, botando comida y agua al océano, soportando primero una llovizna molesta, después un sol que rajaba piedra, arribamos a lo que parecía un islote deshabitado.

Pero de deshabitado nada, allí encontramos varias personas, pero hablaban un idioma desconocido, aunque alguna que otra palabra resultaba familiar.

Pero no nos detuvimos en la costa, seguimos tierra adentro para ver si alguien nos proporcionaba algo de comida.

Llegamos a una especie de cafetería donde además de café vendían, según la información que alcancé a leer, hot dogs, hamburguesas, sandwiches…

Alguien del grupo que tenía, no sé cómo, dinero de aquel país, pagó una merienda para todos. Y estaba probando un pan con no sé cuántas capas de bistec, cuando mi esposo me despertó diciendo que era tarde.

Miré para todos los lados, lo vi a él, entonces supe que seguía en Cuba, y para colmo con un hambre tremenda.

 

Rosa Martínez

Rosa Martínez: Soy una colaboradora más de Havana Times, profesora universitaria y madre de dos niñas bellas y malcriadas que son mi mayor felicidad. Mis grandes pasiones son leer y escribir y gracias a HT puedo cumplir con la segunda. Espero que mis escritos contribuyan a tener una Cuba más inclusiva más justa. Espero que algún día pueda mostrar mi rostro junto a cada uno de mis posts, sin temor a que me llamen traidora, porque no lo soy.


6 thoughts on “Yo sigo en Cuba

  • el 1 enero, 2015 a las 2:20 pm
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    Será que llegaron a las Bahamas? si es así se jodieron, he escuchado que allí tratan muy mal a los cubanos.

  • el 1 enero, 2015 a las 2:18 pm
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    Jajajaj, buena esa!!!! Coño, que le de chance de comerse completo el pan con bistec y bajarlo con una Coca-Cola!!!!! ajajajaja.

  • el 30 diciembre, 2014 a las 5:30 pm
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    Eso de que -” si esto se hunde , lanzamos a los dos viejitos por la borda”, hum? , cuidado, los viejitos ya te tienen sacando agua del bote hace rato y con media racion , ja ja

  • el 30 diciembre, 2014 a las 3:59 pm
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    En tu lugar ya estuviera apuntando unos cuantos números en la bolita.

  • el 30 diciembre, 2014 a las 10:08 am
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    Rosa, escribir para HT no es un trabajo? Investigar, organizar las ideas, escribir y corregir varias veces el articulo lleva tiempo y energía. Tan mal paga Circle las colaboraciones que no lo consideras un trabajo?

  • el 30 diciembre, 2014 a las 7:40 am
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    Rosa:

    Al menos como paliativo temporal, le puedes pedir a tu esposo que demore unos minutos más en despertarte…

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