Un niño sin juguete es como un pájaro sin alas

Rosa Martinez

Foto: Caridad

HAVANA TIMES, 13 ene — Aunque muchos cubanos no sabemos quienes fueron Melchor, Gaspar y Baltasar, casi todos hemos escuchado hablar de los Reyes Magos.

Entre las muchas tradiciones que eliminó el gobierno revolucionario está la del 6 de enero,  Día de los Reyes Magos, ocasión en que los niños de muchas partes del mundo, cristianos o no, encuentran regalos traídos por los supuestos emperadores.

A los de mi generación le quitaron el 6 de Enero, pero le regalaron el tercer domingo de julio,  Día de los Niños cubanos.

Según explicaciones que he escuchado, a la dirigencia triunfante no le interesaba eliminar la fecha como tal, sino la diferencia social que este día acarreaba, así como el consumismo que el capitalismo había creado alrededor de ella.

Lo cierto es que los niños de ahora siguen disfrutando de lo que generosamente le regaló la Revolución y que antes del período especial se aprovechaba para vender juguetes, a precios módicos, para todos los niños del país sin importar diferencias sociales, raciales o de cualquier índole.

Ahora tienen también el Día de Reyes, que se ha retomado gran auge en la población sin importar siquiera los orígenes de la historia.

Aunque algunos critican las sociedades de consumo porque aprovechan cualquier oportunidad para sacarle dinero a la gente, es emocionante ver a los niños ilusionarse por el regalo que esperan recibir ese día.

El año pasado, por primera vez le hablé a mis dos niñas de los Reyes Magos, de quienes eran, de las cartas que les escribían los niños, de las cabalgatas que realizan los Reyes en otros países y de los regalos que dejan a todos los niños del mundo, y también les mencioné el carbón para los que no se portan bien ni hacen caso a sus padres.

En esa ocasión pude comprar un presente para cada niña. Me apreté el bolsillo, pero pude hacerlo y lo más importante fue disfrutar de esas caritas alegres cuando, temprano en la mañana, encontraron lo que habían pedido a los maravillosos reyes.

Este año la historia fue bien diferente. En un inicio de año cargado de mucho trabajo, me olvidé por completo del 6 de enero, sin mencionar que no tenía ni un centavo.  Yo me olvidé de los Reyes, pero mis niñas no.

Sin decir nada escribieron sus cartas y dejaron comida a los Reyes debajo de la cama,  se portaron bien y fueron mejores que nunca.

Llegó la mañana del día 6 y me despertó un grito acompañado de un llanto fuerte.

-Soy mala- escuché a Olivia.

-¿Qué pasó, estás soñando?

-Soy mala, por eso no me dejaron nada.

-Pero ¿qué dices?

Tania también lloraba, pero al menos consiguió explicarme la razón de sus lágrimas. Los Reyes Magos, mami, no nos dejaron ningún regalo. Mandamos las cartas, le pusimos comida, nos portamos bien… ¿por qué no nos dejaron nada?

Me dieron deseos de quitarles todo tipo de ilusión y contarles quienes eran los que traían-compraban los regalos en realidad, pero no supe si sería una buena idea en aquel momento,  pues pensé que entonces yo cargaría la culpa del olvido.

Preferí inventar un poco y les dije que como hay tantos niños en el mundo y son sólo tres magos para todos, pues a veces las cartas no les llegan a tiempo y por eso algunos niños reciben el regalo otro día.

Si me creyeron o no, no lo puedo asegurar, pero de que logré calmarlas, eso sí se los aseguro.

Claro que me pusieron a correr. Tuve que buscar dinero para comprar los regalos, que por supuesto no fue lo que pidieron, pero entendieron perfectamente que los reyes son magos pero no siempre encuentran los juguetes deseados, que lo importante es que todos los niños, donde quiera que estén, reciban un regalo ese día.

Quizás tengan razón los que consideren que esta es una tradición consumista y sin sentido, o que a los niños no se les debe engañar.

Pueden tener razón los que dicen que es un día complicado para las familias de menores ingresos y que algunos niños quedan frustrados en espera de sus juguetes, pero lo que nadie puede negar es que un niño sin juguete es como un pájaro sin alas.


2 thoughts on “Un niño sin juguete es como un pájaro sin alas

  • el 15 enero, 2012 a las 7:20 am
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    Saludos charlene..espero que tengas algo mejor en el 2012,…..siempre “esperamos”,creo lo que comentas,hice algun “comentario”,donde el 6 de Enero habia que “escribir” una carta ,”pidiendole” a los Reyes magos…que “querias” de “juguete”,despues iba ibas a “buscar yerbas” a los camellos…pero una vez,mi padre,nos dijo que no habia juguetes “porque loa americanos”no dejaron entrar a los camellos,pero a otros niños si le “pusieron” juguetes,entonces me pregunte,si habia “diferentes” camellos.

    Es lo mismo que las “navidades”,un “negocio” que lo invento la coca cola”…tambien se “vuelve” consumismo…los comerciales y todo “gira” en eso en la coca cola,…ahhhh! y tienes que comprar “regalos”al tio,al amigo…etc….y te ves…..que a veces no tienes un peso!!

  • el 14 enero, 2012 a las 7:55 am
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    la celebración sí está cargada de mucho consumismo. Yo no lo hice nunca mientras los mellizos fueron chicos, y ahce dos añso (tienen 5) lo comencé a hacer. Tengo la impresión que se creyeron el cuento porque tenían deseos de creerlo y les convenía, pero que no están totalmente convencidos y nosotros empezamos a hacerlo porque si les explicabamos el por qué no les llegaban regalos ellos le dirían a los compañeros de la escuela y les amargarían la celebración.
    pero en realidad, siento que en ese asunto fuimos más poseros que otra cosa, porque no tiene nada de malo que un niño reciba un juguete. Lo que me molesta y mucho es lo que les meten en la cabeza por la tele. Es impresionante las campañas publicitarias que hacen en la fecha. Pero bueno, esa es la vida y uno vive en este mundo.

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