Siempre hay alguien peor que tú

Rosa Martinez

HAVANA TIMES — No soy de las personas que se agachan por los rincones a llorar por las dificultades económicas; por el contrario, soy de las guerreras que siempre sale sin importar los sacrificios que tenga que hacer ni los trabajos u horas extras.

Intento resolver los problemas y vivir de la mejor manera posible, pues considero que el llanto no ayuda, aunque es verdad que a veces es la única forma que encontramos para expresar nuestra desesperación.

Desafortunadamente en nuestro país no importa mucho ser un profesional o un técnico, no vive mejor quien haya estudiado más o trabaje mayor cantidad de horas, sino el que tenga un buen negocio particular, reciba remesa familiar o trabaje con la moneda dura; nos duele reconocerlo, pero esa es la pura verdad.

Así que más de una vez me he sentido frustrada por pasarme un fin de mes lidiando con las carencias que nadie en el mundo debería padecer, mucho menos quien trabaje 48 horas semanales.

Los trabajadores cubanos pasamos unos 20 días al mes intentando armar el rompecabezas que es garantizar desayuno, almuerzo y comida, o sacando dos mil cuentas para poder comprar aseo u otros productos necesarios para vivir.

También debemos hacer negocios “por la izquierda” para adquirir la ropa y el calzado que requerimos, pero hay quienes están peor que los que trabajamos y dependemos de un bajo salario.

Ayer encontré a Odalis, una vecina soltera que tiene tres niños pequeños, llorando desconsoladamente.

Ella no trabaja ni tiene nadie quien la ayude, sin embargo, hasta ahora había sobrevivido con sus servicios de manicure y alguna que otra costura.

Pero con las nuevas manicuristas que han surgido en el barrio, más jóvenes y con mayor cantidad de ofertas, así como la tendencia a usar solo la ropa importada han contribuido a una menor entrada de dinero en los bolsillos de Odalis y consecuentemente un incremento en los problemas familiares.

El hecho de que vivir con carencias sea algo común y corriente para los cubanos de a pie, no significa que nos hemos acostumbrado. Creo que eso lo comprendí ayer mejor que nunca, al visitar a Odalis.

Cuando llegué Paula y Ángel lloriqueaban. Inmediatamente supe por qué, tenían hambre. Quien sea sensible, sabe que nada conmueve más a un ser humano que el sufrimiento de un niño.

Sentí que mi corazón se apretaba por las lágrimas y gritos de los pequeños, pero más dolor sentí por ella. Solo una madre puede entender el dolor de otra madre en una situación como esa.

Nada que, como decía mi abuela, “no te quejes tanto, que siempre hay alguien peor que tú”, y esta vez Odalis era la persona más desafortunada del mundo.

 

One thought on “Siempre hay alguien peor que tú

  • el 13 junio, 2013 a las 10:35 am
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    muy triste lo que cuentas, tb soy mama y como dices no hay nada peor que ver a tus hijos sufrir y llorar y no poder hacer algo para remediarlo, el dicho de que “siempre hay alguien peor que tu” es muy cierto y se da en todos los lugares.. por eso siempre debemos agradecer lo que tenemos… saludos desde Perú!

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