¿La inteligencia se hereda o se adquiere?

Rosa Martínez

HAVANA TIMES — “Burra, eres lo más bruto que hay en este mundo, no aprendes ni a palos”

“Saliste a tu papá, que no sabe ni ostia”.

“Abre las entendederas, ya no puedo más contigo, Dios mío ¿qué hago?”

Con demasiada frecuencia escucho frases como estas, van dirigidas a una vecina de nueve años, que desde que entró a la escuela comenzó a escuchar de toda su familia que ella era un arado.

Al principio me daba gracia cuánto sufría la madre tratando de enseñarle los colores, cuando comenzó en la Vía No formal. No sé cómo finalmente los aprendió, pero aquello era una batalla a muerte, en la que casi siempre la madre salía derrotada, pero por lo menos entonces no ofendía a la niña.

“Calma mija”, le decía, todos no somos iguales, ella será bailarina, por eso no entiende de colores ni de números, solo le interesa bailar y cantar. Aquellas palabras intentaban animar a la madre a tener paciencia y no desesperarse, pero en ocasiones la molestaban aún más.

A duras penas Delia logró aprender a leer, tuvo muchos problemas para restar y sumar, y de memorizar las tablas ni hablar.

Ya la niña está en quinto grado, y al parecer, se acostumbró a la idea de que nunca estará entre los mejores de su aula.

Le he dicho más de una vez a la madre lo dañino que es ofender a la pequeña o llamarla bruta que eso solo empeora las cosas, pero por más que le he explicado con todos los argumentos posibles, científicos y de conocimiento general, el daño psicológico que le ha causado a la infante, no me hace caso.

Como los niños son casi siempre más comprensivos e inteligentes que nosotros los adultos, fue más fácil convencer a mi vecinita de que su talento no está en las tareas escolares, sino en las artes o en alguna otra cosa.

No sé si mis conversaciones con la chiquilla han dado resultado del todo, eso se sabrá después, pero por ahora, cada vez que su madre le dice que es una burra, no hace el más mínimo caso y me guiña a los lejos, soñando, quizás, con ese talento que todos tenemos y ella no ha descubierto aun.

Rosa Martínez

Rosa Martínez: Soy una colaboradora más de Havana Times, profesora universitaria y madre de dos niñas bellas y malcriadas que son mi mayor felicidad. Mis grandes pasiones son leer y escribir y gracias a HT puedo cumplir con la segunda. Espero que mis escritos contribuyan a tener una Cuba más inclusiva más justa. Espero que algún día pueda mostrar mi rostro junto a cada uno de mis posts, sin temor a que me llamen traidora, porque no lo soy.


13 thoughts on “¿La inteligencia se hereda o se adquiere?

  • el 18 marzo, 2015 a las 10:15 am
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    Rosa, haces muy bien en hablar con la niña e intentar suavizar la posible influencia de las palabras de la madre . Si un padre le dice a un niño que es bruto, que no puede, que es un desastre, que no tiene remedio: pobre de ese niño cuando llegue a adulto! Desgraciadamente uno toma como verdad (muchas veces de forma inconsciente) lo que nos dicen los padres y ese mandato lo llevamos a la vida más tarde. Todo puede aprenderse y todo puede mejorarse, a unos les cuesta mas y a otros menos. Los talentos no son siempre los esperados…., y a fin de cuentas calificar a una persona porque no sea “bueno” en determinada área es la mayor idiotez que hay….habiendo tantas áreas para destacar….aunque no sean las convencionales.

  • el 18 marzo, 2015 a las 3:13 am
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    No creo recordar la palabra “ostia” se utilice o se haya utilizado en el lenguaje cubano.A no ser que se utilice ahora,o se utilice en guantanamo,no se.

  • el 17 marzo, 2015 a las 11:27 am
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    No isidro, mi niñas son bellas como estas, pero no son estas.
    Un beso guantanamero para ti.

  • el 17 marzo, 2015 a las 11:05 am
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    Esa niña me da mucha pena, porque en lugar de menospreciarla deberían de animarle.

    Respecto a lo de la inteligencia heredada, ese es un tema, querida Rosa, donde es mejor no meterse porque se puede provocar mucha polémica y mucha gente se puede sentir ofendida.

  • el 16 marzo, 2015 a las 12:46 am
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    Rosa:

    Esa actitud que consignas no sólo es contraproducente para el desarrollo de la inteligencia. También puede matar de raiz otro componente esencial del intelecto, que suele echar raíces en esos años: la imaginación.

    ¡Y mira que se requiere de imaginación hoy para cambiar tantas cosas en nuestro país y en todo el mundo!

    PD: Tengo la impresión de que al menos dos de las niñas de la foto son hijas tuyas…¿Estoy bien?

  • el 14 marzo, 2015 a las 7:50 am
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    Rosa me ha gustado mucho tu post porque la postura que asumes en el conflicto es la adecuada.
    Te sugiero leas sobre el Efecto Pigmalión o “la profecía auto-cumplida” y su incidencia en la educación y el aprendizaje. Si desde que empiezas en la escuela tus maestros y padres te dicen o te hacen entender de alguna manera que no eres inteligente esto se va interiorizando. Lo contrario, si refuerzas que si es posible, ayudas o buscas ayuda también se refleja en la autoconfianza de los niños y en sus resultados escolares.
    En el 2000, hice una investigación en un aula cubana, un estudio de caso para evaluar este tipo de prácticas educativas y la observación participante dio como resultado que ya en el quinto grado de primaria y con estas prácticas “pedagógicas” las niñas bajaban sus expectativas de desarrollo y crecimiento, por ejemplo una niña como resultado de esto decía que ella sólo quería ser mamá cuando fuese grande porque la maestra la calificaba como “mediocre” en una tabla absurda que había elaborado la maestra clasificando a sus alumnos.Otro niño me confesaba que él no quería seguir estudiando porque le decían que él no servía para los estudios. Ya estos niños y otros que observé habían interiorizado unos límites arbitrarios sobre sus respectivas inteligencias. La maestra por su parte no explicaba su materia sino que remitía al libro y escribía la respuesta correcta en el pizarrón. En dos meses de observación participante diaria, no vi una sola explicación en sus clases.
    Los realmente brutos en el manejo del asunto son los maestros y padres.

  • el 13 marzo, 2015 a las 5:13 am
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    “Saliste a tu papá, que no sabe ni ostia” … inteligente la madre, que por esta frase ya se sabe en qué anda…porque esta rara combinación (papá + ostia) no la diría ninguna cubana en medio de un sentido encabronamiento…quizá la primera parte de la frase la dijo la madre y la segunda el “padrasto”…que es de MadriZZZ :D …

    No me gust’o el “artículo” pero viene con muy buenas intenciones, y eso vale a todos ;)
    Saludos.

  • el 12 marzo, 2015 a las 9:37 pm
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    ¿Que es la inteligencia? Pero bueno, de todas formas en general, la respuesta a la pregunta del titulo es; ambas.

  • el 12 marzo, 2015 a las 6:08 pm
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    Los niños aprenden desde que estan en la panza de la madre , por eso hay que hablarle desde ese momento , antes de nacer y muy importante , darles carigno . Con carigno todo es posible . Los niños desconocen los significados de muchas palabras de los mayores. Los niños que son deseados, por muy dificil que se le haga a sus padres hacer que ellos capten el mensaje de lo que les enseña en la escuela, los padres de estos niños van a ser mas pacientes y van a agotar todos los recursos logicos para lograr que asimilen la materia impartida por su maestro. Un ejemplo: Si tratamos por medio de gritos, etc. hacer que capte y asimile, estamos en un grave error, el niño se desconcentra; la concentracion es muy importante para todo ejercicio mas si es para el aprendizaje . El entorno debe ser tranquilo, relajado, comodo, agradable. El horario donde no este presionado por el tiempo de ir a” jugar”, su segunda medicina para un aprendizaje optimo.

  • el 12 marzo, 2015 a las 12:18 pm
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    ¡Qué risa me dio lo de los colores!, me acordé de mi hijo, al que siempre criticábamos por las pésimas combinaciones de colores que hacía, hasta que un buen día nos enteramos que tenía cierto grado de daltonismo… Va y a lo mejor lo que esa niña tiene es daltonismo.

  • el 12 marzo, 2015 a las 12:17 pm
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    lo mismo le decia yo a mi Hermana cuando lidiaba con las tareas de sus hijos, lo unico que sabia hacer era gritarles “tienen que hacer la tarea!!!” pero ella no se sumaba al proceso, porque en realidad no sabia como hacerlo, tras varias visitas a su casa y viendo el mismo comportamiento le pedi que no les gritase mas, eso no resolveria el asunto y ponia a los ninos en una situacion defensive total porque en realidad temian hacer la tarea y preguntarle a ella cualquier cosa y recibir como respuesta un grito. ayude en lo que pude y trate de ensenarles que estaba bien que no supieran porque a eso se le llamaba aprender, navegar desde el desconocimiento hasta el total dominio del tema. pero un dia no pude seguir con ellos y volvieron los gritos y el mayor solo le respondio a la madre “mami, por que nos gritas???”

  • el 12 marzo, 2015 a las 9:46 am
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    Empieza por definir que entiendes por “inteligencia”

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