Obstaculos en el camino

Regina Cano

Foto en Trinidad, Cuba por Paul Harris

Caminar por las aceras de La Habana -en cualquiera de sus barrios- se ha convertido en un acto de malabarismo y no es por la cantidad de personas que circulan a todas horas.

El supuesto mantenimiento del urbanismo desde la regulación del tránsito vial ha traído una secuela, como todo aquello que se intenta regular con desgano y poco aprecio.

Cada señal vial que se renueva desde su aparente cimiento, deja en el cemento unos centímetros de base metálica o concreto (señalizaciones: pare,  ómnibus y otras, que incluyen hasta las bases de cestos de basuras cambiados de lugar) que sobresalen por sobre el nivel de este.

Los tropiezos físicos de todo transeúnte entretenido o cegado por la semioscuridad de muchas calles habaneras al anochecer, hacen vigilar cada paso al andar.

Y gentes! Este hecho que aparenta ser anodino provoca los accidentes más inverosímiles.

Los tronchados tubos de señalizaciones añejas, nos asestan golpes difíciles de esquivar, provocando roturas irreparables: tropezones, caídas estrepitosas, dedos lesionados, zapatos estropeados, más gastos en la salud y cero responsabilidades.

Todos estamos expuestos al desagradable encuentro con estos gendarmes de la acera, que te detienen el paso de la peor manera, comparables -para el peatón- con las familiares roturas de las aceras o los agujeros en el pavimento que se llenan de agua o a algunas alcantarillas destapadas por reparación.

Obstáculos que aíslan de un transitar, que debiera al menos ser tranquilo, para quienes ya tienen bastantes preocupaciones diarias y solo pretenden correr en pos de solucionarlas.

Regina Cano

Regina Cano:Nací y he vivido durante toda mi vida en La Habana, Cuba, la isla de la que no he salido aún y a la cual amo. Vine a esta realidad un 9 de Septiembre. Mis padres escogieron mi nombre por superstición, pero mi madre me crió fuera de la religión que profesaba su familia. Estudié Contabilidad y Finanzas en La Universidad de La Habana, profesión que no desempeño por ahora y que decidí cambiar por hacer artesanías, algo de cerámica y estudiar un poco sobre pintura e Inglés. Ah! Sobre la foto; me identifico con los preceptos Rastafari, pero no soy una de ellos, solo tengo este gorro que uso de vez en cuando, pero les aseguro que no tenía una foto mejor.


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