Derriban Hospital Pediátrico para construir un parqueo

Regina Cano

HAVANA TIMES — Doloroso acontecimiento es ver cómo derruyen el desusado Hospital Pediátrico “Pedro Borrás Astorga”, más conocido en su tiempo entre la población habanera como el “Hospital Infantil” ubicado en G y 27, en un espacio de varios hospitales de la barriada del Vedado.

Los transeúntes y los autos se detienen. Las gentes toman grabaciones y fotos de lo que la falta de mantenimiento y/o reparación, desde antes del Período de Crisis Económica en Cuba, ha puesto en punto 0 a este hospital, en más de 20 años.

Este espacio colinda con una de las Avenidas más transitadas de la ciudad, y por ende los que por allí transitan interrumpen su andar ante el espectáculo de destrucción -extendida al parecer en varias etapas. Es realizada a través de una máquina pesada con una muela en el brazo. Fue una construcción bastante fuerte -de las que ya no se hacen por este país, parte de la arquitectura Art Deco desarrollada en la ciudad a principios del xx, con una estructura conformada por grandes vigas de metal y paredes bien montadas de ladrillos de barro. Fue referencia de la atención pediátrica en la capital, pues venían pacientes de muchas otras localidades.

Los comentarios son disimiles: en unos se denota el asombro por lo no esperado, las esperanzas perdidas de su recuperación. En otros rige el conformismo; mientras otros están a favor de su pérdida como que “ya era hora de darle fin”.

En lo personal, creí que entre estudios y búsqueda de soluciones ingenieriles recuperarían este lugar tan importante de cuidado a la Salud Infantil, pero es notable la corta aspiración futura de esta acometida, pues se rumora –según cuenta la misma Brigada que destruye- que se hará un parqueo plano; en un área de una manzana urbana, después del desplome de cerca de 3 plantas edificadas. Esto, dicen, beneficiaría a los asistentes a los cuatro hospitales vecinos.

Cierto es que la ciudad ha sobrevivido en asistencia médica a los niños sin la existencia funcional del “Pedro Borrás…”, pero también es válido preguntarse si pudieron recuperarlo antes de haberse convertido en un lugar ruinoso, donde durante estos largos años y sin sostenimiento legal, tomaban hospedaje algunos o se abastecieron constructivamente otros y quién sabe para cuanto más valió el parcial abandono de este sitio.

Y gentes, tanto como desapareció, sin discriminación, el “Edificio Alaska” (Calle 23 e/M y N, Vedado) para darle cabida a un parqueo -de una sola superficie-, así también parece que desaparecerá (de la manzana entre F y G – 25 y 27 el Vedado) el Hospital Pediátrico “Pedro Borrás Astorga”.

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Regina Cano

Regina Cano:Nací y he vivido durante toda mi vida en La Habana, Cuba, la isla de la que no he salido aún y a la cual amo. Vine a esta realidad un 9 de Septiembre. Mis padres escogieron mi nombre por superstición, pero mi madre me crió fuera de la religión que profesaba su familia. Estudié Contabilidad y Finanzas en La Universidad de La Habana, profesión que no desempeño por ahora y que decidí cambiar por hacer artesanías, algo de cerámica y estudiar un poco sobre pintura e Inglés. Ah! Sobre la foto; me identifico con los preceptos Rastafari, pero no soy una de ellos, solo tengo este gorro que uso de vez en cuando, pero les aseguro que no tenía una foto mejor.


37 thoughts on “Derriban Hospital Pediátrico para construir un parqueo

  • el 6 enero, 2015 a las 11:42 am
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    Estimado Isidro:

    La “buena voluntad” la hemos puesto los que hemos donado, en algún momento, cosas para el pueblo de Cuba. Ya ese “primer paso” está dado hace rato.

    El paso que toca ahora es el de hacer público quienes son los ladrones que se han robado todas esas donaciones y quienes son los responsables de que se roben las donaciones.

    Sin ese segundo paso no hay credibilidad ninguna en las campañitas de donación propuestas por el gobierno, su claque o sus fieles servidores.

  • el 6 enero, 2015 a las 11:35 am
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    Estimada Miranda:
    No es terquedad es ceguera, oportunismo y mucha, mucha, mucha sinvergüencería.

  • el 6 enero, 2015 a las 11:32 am
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    Estimado El lapón Libre:
    100% de acuedo con usted.

  • el 5 enero, 2015 a las 6:20 pm
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    Vale, le dejamos la tarea a Regina de investigar ¿quién dio el visto bueno para el derrumbe, y por qué?.

  • el 5 enero, 2015 a las 1:30 pm
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    Solo decirte como una vieja canción popular: “..Sólo cenizas hayarás de TODO, lo que fue mi AMOR…”En más de 55 años, se han hecho -casi, porque ni eso- especialistas en demoliciones.

  • el 5 enero, 2015 a las 10:48 am
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    Coño!! Qué pena!!! Están derribando el monumento a la incompetencia y a la indolencia. ¿Será que se acabarán estas dos virtudes revolucionarias?

  • el 5 enero, 2015 a las 8:05 am
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    Hola, Alberto:

    Bienvenida tu propuesta, siquiera por el hecho de que constituye un llamado a la ayuda desinteresada entre cubanos, sobre todo a aquellos que pueden estar más necesitados, amén de que insta a generar un poco de armonía entre todos nosotros. Que tanta falta nos hace.

    Me consta, eso sí, que habrá muchos -tal vez demasiados- obstáculos en el camino, antes de que fructifique un proyecto semejante, por situaciones como las que trae a colación el Bobo de Abela. Pero la buena voluntad ya es un primer paso. Cuenta conmigo.

  • el 5 enero, 2015 a las 7:43 am
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    Miranda:

    ¿No te percatas de que esto es más que un post personal en un blog? Regina habla de la destrucción de una obra de tremenda importancia social en la comunidad. No se trata de un incidente que la afecte a ella en su individualidad en exclusiva, o un acontecimiento que pueda resolverse desde la observación subjetiva. Aquí hay que aplicarle un poco de búsqueda periodística, lo cual supone agregar la apreciación de al menos uno de los responsables que dieron el visto bueno para la demolición. O de algún especialista vinculado a estas acciones. De lo contrario, todo queda reducido al terreno de la especulación. ¿Recuerdas el muy polémico post de la recepción en la embajada de otra diarista en HT (que por cierto, recuerdo por las amables palabras que me dedicaste)? En ese caso si resultaba válido circunscribir la narración al plano subjetivo, sólo en primera persona. Pero aquí hace falta un mínimo de investigación, o se nos queda el texto en puro chisme de barrio.

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