Un extraño cambio de empleo

Osmel Almaguer

Otro parque de diversiones de La Habana.

Modesto es, hoy por hoy, custodio de uno de los tantos e ineficientes mercados que reparten la cuota de la libreta de abastecimiento en Alamar.  Lleva en ese empleo más de dos años y nunca ha tenido problemas, sus jefes no han tenido que llamarle la atención y en su turno nunca se han reportado robos ni ilegalidades.

La única vez que pudieron “señalarlo con el dedo” fue en su empleo anterior, cuando cuidaba los aparatos del Parque de Diversiones Infantil de Alamar, y todo por una puerilidad.  Fue entonces cuando la pena lo obligó a cambiar de empleo.

Hoy en día estamos en tiempos en que los cambios de empleo se han puesto de moda con las reducciones de plantillas laborales y la exigencia de la “idoneidad.”

Para ser “idóneo” debes estar capacitado para la labor que vas a desempeñar, vivir cerca de tu centro de trabajo y, sobre todo, estar dispuesto a cumplir cualquier orientación de tus superiores, no relacionada con tu contenido de trabajo, por el cual se te paga según dicta el contrato.

Por supuesto que la disciplina es un factor fundamental en la evaluación de la idoneidad, y por falta de esta, Modesto tuvo que abandonar su plaza anterior.  Sin embargo, esta indisciplina no es un hecho aislado en la sociedad cubana de hoy.

El trabajador común pierde su tiempo, maltrata al cliente, desvía recursos, abusa del poder de sus cargos y, en el caso de los custodios, duermen en horario de trabajo.  Lo digo de buena tinta, pues en otra época yo también tuve que hacer guardias.

Modesto, sin embargo, para no dormir, cada noche montaba los aparatos del Parque, hasta que en una de esas el mecanismo falló y el botón rojo no se disparó, así que estuvo girando en los avioncitos hasta el amanecer.

Para qué contar en las condiciones que estaba cuando se lo encontraron.  Desde ese día las burlas no tuvieron fin sino hasta que el hombre decidió a pedir la baja.

osmel

Osmel Almaguer: Hace poco solía identificarme como poeta, promotor cultural y estudiante universitario. Ahora que mis nociones sobre la poesía se han modificado un poco, que cambié de labor y que he culminado mis estudios ¿soy otra persona? Es usual acudir al status social en nuestras presentaciones, en lugar de buscar en nosotros mismos las características que nos hacen únicos y especiales. Que le temo a los arácnidos, que nunca he podido aprender a bailar, que me ponen nervioso las cosas más simples y me excitan los momentos cumbres, que soy perfeccionista, flemático pero impulsivo, infantil y anticuado, son pistas para llegar a quien verdaderamente soy.


3 thoughts on “Un extraño cambio de empleo

  • el 6 julio, 2011 a las 6:52 am
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    jajajajaja….a Nicanor O´Donell aveces le suceden cosas preparadas para el heroe que no es…..jajajaja

  • el 6 julio, 2011 a las 1:38 am
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    jajajajajajaja lo siento por Modesto pobrecito me imagino solo la pena que paso cuando lo encontraron dando vueltas en los avioncitos pero no puedo parar de reirme la escena es demasiado comica

  • el 5 julio, 2011 a las 8:15 pm
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    buena cronica! hilarante y sencilla pero, a la vez, sintetica sobre algunos vericuetos de la vida del trabajador cubano de hoy. gracias!

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