Una visita a la Fabrica de Arte de La Habana

Nonardo Perea

Fabrica-de-Arte-CubanoHAVANA TIMES — Había escuchado de la Fábrica de arte cubano, donde se pueden apreciar diferentes manifestaciones artísticas como: el performance, el teatro, la fotografía, instalaciones, video arte, cine, conciertos en vivo.

Toda una mezcla de variedades que hacen notar la diferencia, si lo comparamos con otros sitios que están lejos de promover este tipo de cultura.

Aunque, considero que la F.A.C no solo está para mostrarnos el arte en todas sus dimensiones, sino para hacer consumir al visitante. Eso lo capté desde el primer momento en que puse un pie dentro del recinto, pagué los 2 CUC que es el precio de la entrada, y recibí una tarjeta de consumo, muy original, que simula ser una libreta de abastecimiento como la que tenemos todos los cubanos para la canasta básica.

Foto de Paolo Titolo
Disfrutando de la exposición: FATIMA XXXXXY – Ensayo de Paolo Titolo.

Todo es chic, y muy bonito. Pero al llegar al punto donde se aclara que el consumo no es obligatorio, me dio cierta gracia, porque en un lugar donde la apertura es de 8 y media de la noche, a 2 o 4 de la madrugada, y cuentan con una apretada agenda de actividades, es imposible no consumir.

Solo había una pequeña área con aire acondicionado y apenas se sentía, y el calor nos obliga a tomar aunque sea un poco de agua, de hecho, un pomo pequeño del preciado líquido, tiene el precio de 1 CUC, o 25 pesos cubanos.

Pero es mejor no hablar de valores, porque todos tenemos conocimiento de que en los sitios de diversión en Cuba, los precios son elevados, y no se corresponden con lo que gana un simple trabajador.

No podía dejar de pensar en la posible perdida de la dichosa libretica, y del pago de 30 CUC en caso de un extravío.

En mi mente busqué otras alternativas, menos perjudiciales para los visitantes, por ejemplo: un consumidor podría usar uno de sus brazos, y cada vez que fuese al bar a consumir ser marcado en la muñeca con un bolígrafo que tarde unas ocho horas en desaparecer, o sea, si una cerveza cuesta 3 CUC lo marcarían con un simple 3, las ventajas son las siguientes: difícilmente en la F.A.C alguien perdería un brazo, (aquí el ambiente es muy sano, que conste que no estoy hablando de La Tropical ) y la segunda: nadie estaría la noche entera pendiente de la libretica, pensando en si se pierde, porque si se da la situación de una pérdida y no tenemos como pagar ¿Qué pasaría con el dueño de la tarjeta ? Esa preocupación en realidad causa un gran estrés.

Paolo-Titolo-9
Foto de Paolo Titolo

Con ella muy bien guardada dentro de mi mochila, sin dejar de echarle un vistazo de vez en cuando, presencié la calidad de las imágenes de una exposición con una gran carga de sensibilidad y erotismo, a pesar de que la marginalidad ronda a algún que otro personaje, (son personas que se sabe que existen, pero el artista italiano, por alguna razón que desconozco no les dio crédito.) y no es que sean marginales en si, sino que considero en lo personal, que tanto los travestis, los transexuales y todo aquel que opta por una manera diferente de vestir, y se sale un poco del canon establecido en cuanto a sexualidad (donde podrían estar incluidos los Emos, los frikis etc.) de alguna manera se suma a la lista de seres marginados, ya sea por la sociedad o el estado. En cada una de estas instantáneas hay una historia de trasfondo, está la tristeza de algunos personajes, se percibe el deseo de ser mujeres, e irremediablemente están atrapadas en cuerpos masculinos.

Llaman la atención los estigmas que dejan las cirugías en los pechos, hombres que han dejado de ser hombres para comenzar a ser diferentes.

Me centré en las miradas de varios visitantes, algunos reían frente a las imágenes, otros quedaban boquiabiertos y con las dudas de: ¿serán, o no serán?

Lo cierto es que exposiciones como esta siempre serán bien recibidas, y mucho más, cuando de cierta manera ayudan a cambiar la mentalidad de algunas personas que son incapaces de aceptar lo diverso en el ser humano.

Nonardo Perea

Nonardo Perea: Me defino como una persona observadora, me gusta escribir con sinceridad lo que pienso y vivo en carne propia. Para mí resulta un tanto difícil el dialogo, soy tímido y de pocas palabras, es por ello que considero que mi mejor medio de comunicación es la escritura. Vivo en Marianao y tengo 40 años.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *