Tiempos de barbarie

Nonardo Perea

Unos de los artistas en las afueras de la estación de Policia de Zapata y C, la noche del 20 de diciembre cuando fueron reprimidos por querer actuar y ver una obra de teatro en una casa privada.

HAVANA TIMES  – No caes en cuenta de que las cosas están de mal en peor, hasta que en tu vida, sin apenas entenderlo, te ves fuera del ojo de un huracán, donde ya no hay calma, todo apunta al desastre inminente, y lo peor, sin apenas percibirlo.

Por el simple hecho de ser artista, sí, un simple artista, eres visto y catalogado como un gusano, que en su propio país no puede participar en espacios independientes, pues ser independiente para el Estado cubano significa, al parecer, ser disidente.

Y trabajar con instituciones estatales es más que difícil, porque la censura cada vez es más cruenta y coarta la creación libre, aquí para ser aceptado debes aislarte de la realidad.

De sobra se conoce que la función de un artista es la creación y, por lo general, cuando se construye una obra, ya sea en literatura, pintura, audiovisual, performance o cualquier manifestación del arte, de las tantas que existen, en todas partes del mundo los artistas trabajan en base a sus experiencias vividas.

Es por ello, está claro, que en nuestro país, los más osados, los independientes, se lanzan a realizar obras que incomodan por reflejar de manera sincera la realidad profunda que muchas veces ha sido falseada por el propio Estado que no está a favor de este tipo de arte contestatario.

Se ha llegado al punto de detener a artistas mujeres y hombres que, en sus propios espacios privados, realizan obras: performances, teatro, literatura, etc.

A quién podría hacerle daño una pieza de teatro que por lo general es solo vista por los propios artistas, y que conste que se trata de arte, no hablo de conspiraciones para derribar al Gobierno, ni de vendedores de drogas, mucho menos de contrarrevolucionarios. 

Habría que ver realmente quiénes son los contrarrevolucionarios, si los que crean arte, los que realizan proyectos para forjar un ciudadano más culto, o aquellos que, sin tener conciencia de lo que significa ser un artista, te vigilan, o te detienen en tu propia casa como si fueses una escoria sin derecho a nada, porque aquí ser artista significa eso, nada.

Son ellos, los que actualmente reprimen a los que encienden la polémica en los medios digitales, son ellos los verdaderos contrarrevolucionarios, los que hacen que cada día se visibilice todo lo absurdo de estos tiempos que se tornan bárbaros y surrealistas, donde se extingue el lado humano de los hombres, y no se encuentra la libertad en ningún sentido. Es evidente que esta no es la Cuba de Martí, ni siquiera es la que Fidel soñó, deberían releer el concepto de Revolución, y estudiarlo a fondo, y luego llevarlo a cabo.

Pero una vez más vuelven a cometer errores que deberían quedarse en el pasado.

Solo sé que algo tiene que cambiar, y deben darse cuenta de que están obrando de manera incorrecta, porque reprimiendo a artistas e intelectuales no conseguirán brindarle al mundo la imagen límpida de un sistema supuestamente humanista.

Nonardo Perea

Nonardo Perea: Me defino como una persona observadora, me gusta escribir con sinceridad lo que pienso y vivo en carne propia. Para mí resulta un tanto difícil el dialogo, soy tímido y de pocas palabras, es por ello que considero que mi mejor medio de comunicación es la escritura. Vivo en Marianao y tengo 40 años.


One thought on “Tiempos de barbarie

  • el 24 diciembre, 2017 a las 12:22 pm
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    Censura “cruenta”?

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