La radicalización de la represión en Cuba

y sus posibles desenlaces

Por Luis Rondón Paz

Una de las protestas en Cuba del 11 de julio de 2021. Screenshot

HAVANA TIMES – Desde hace unos días he venido siguiendo de cerca los acontecimientos en la mayor de las Antillas y su escasez generalizada, la cual se convirtió en catalizador para una manifestación social que no se había visto desde el famoso maleconazo de La Habana, durante la crisis económica y social de los 90. 

Hay varios posibles escenarios, me gustaría citar algunos:

Creo que todas las sociedades tienen un límite de aguante, unas más que otras, pero ubicándonos en el caso de Cuba considero que desde el colonialismo se han dado estos altibajos.

Desde la insurrección de los aborígenes contra España, luego las guerras de independencia lideradas por criollos y residentes extranjeros, la Intervención de los vecinos del Norte y la respuesta del pueblo a sus métodos, hasta 1959 con una de las más violentas revoluciones de la historia del país en cuestión. El cual, en 2021, parece estar frente a un nuevo ciclo de cambio social con características similares.

Es importante señalar que, en la actualidad, con el desarrollo de las nuevas tecnologías y la globalización, es el mismo modo de operación, pero con matices distintos.

Ahora hay un elemento que ha llamado la atención del mundo respecto a cómo el país entero se ha sincronizado respecto a la crisis sanitaria, de alimentos, derechos y libertades fundamentales y el cinismo del régimen castrista.

Mucha gente se ha olvidado de que, desde 1962, el Régimen cubano bajo el liderazgo de Fidel Castro le dio la espalda a toda posibilidad de entendimiento y de convivencia entre el capitalismo / socialismo, según la academia, por un acto de pura arrogancia y egoísmo de la dirección histérica de ese tiempo.

Prefirieron crear alianzas que fueron mal aprovechadas. Por ejemplo: el síndrome de sanguijuela del sistema cubano que siempre depende de la importación de bienes y servicios sin preocuparse por su autosuperación y sustentabilidad.

No hay que hacerse de la vista gorda y seguir culpando al gobierno de los Estados Unidos de América por todas las desgracias del pueblo cubano. Creo que no es justo y es, de cierta forma, apegarse al estatus quo del régimen castrista. Durante más de medio siglo este ha tenido cientos de oportunidades de hacer su propia revolución dentro de su revolución, la cual les habría permitido hace muchísimo tiempo quitarse el cartel de vividor, exportador de terrorismo y mano de obra barata a cambio de bienes y servicios de tercera categoría. 

Para mí, el sistema Cubano ha heredado, por siglos, la cultura de vivir a costa del mecenas de turno, y sus dirigentes defenderán ese método a capa y espada porque les es rentable en múltiples formas.

Claro, que no esperaba que fueran a verse en una situación un poco ida de las manos. Al punto de que hayan recurrido a la violencia extrema y asesinatos autorizados. 

⁠Con todo esto me vienen a la mente las siguientes preguntas:

¿Qué podemos esperar de todo este desastre generacional que ha dividido en más de dos bandos a la gente cubana?

 ¿Podría ser una etapa más del deterioro del régimen cubano y el despertar de la sociedad?

¿Todo regresará a estar en silencio, pero con una marca más en el historial de la dictadura cubana, y sin relevancia para un cambio real en la dirección de ese país?

Cualquier cosa podría pasar.

O simplemente nada.

Lea más de Luis Rondón Paz aqui.

Luis Rondón

Luis Rondón Paz: Activista, Queer, informático, actor, fotógrafo, estudiante y aprendiz de periodista. Original de Santiago de Cuba. Creo que las personas somos proyectos de vida en constante transformación. Soy consecuente y responsable de mis actos. Comprometido con las causas justas y amante de las buenas acciones. Hoy escribo sobre Cuba en el exilio, libre de la tortura psicológica y persecución de la dictadura cubana.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *