La sumisión como algo normal en Cuba

Kabir Vega Castellanos

Havana Market.  Photo: Juan Suarez
Havana Market. Photo: Juan Suarez

HAVANA TIMES — La sumisión es algo que he visto en Cuba desde la primaria; mi primer ambiente social. Cuando un profesor abusaba de nosotros, en su ausencia todos nos poníamos de acuerdo para expresarle nuestras opiniones, sin embargo, cuando llegaba el momento, yo era el único dispuesto a actuar.

En la secundaria y el pre fue exactamente igual, todos hablaban horrores de los profesores, se lamentaban, planeaban rebelarse, pero al final en lo único que mostraban estar plenamente de acuerdo era en rendirse.

Varios amigos hacen historias terribles de su experiencia en el servicio militar. El ambiente opresivo, el hambre, el trato degradante y el descontento general de los jóvenes, que son llevados en contra de su voluntad.

Los que no aguantan, optan por actitudes extremas como la fuga, la cual es además inútil, la autoagresión o incluso el suicidio.

Comparando los testimonios de los que atraviesan ahora mismo esa experiencia, y los que la pasaron hace años, es evidente que ha habido algunos cambios mínimos, no se sabe si por estos mismos casos o por quejas que llegaron más alto, o más lejos.

Sin embargo, en lo que se refiere a protestas organizadas, no conozco a nadie que pueda atestiguarlas. Un conocido me contaba de cómo en su unidad el grado de descontento era tal que parecían ya no poder contenerse, comentaban sobre cómo rebelarse, hasta ideaban algunas estrategias pero en el momento crucial, se acobardaban. Cuando más, la cosa se dispersaba entre chistes.

El ejemplo de los salarios estatales es tal vez uno de los más extraños. Todos sin excepción se quejan, sufren día a día porque no les alcanzan para vivir, no un mes, ni siquiera una semana, pero siguen en los mismos trabajos, esperando por un retiro que lo único que les garantiza es todo tipo de carencias en la vejez.

Tal vez es solo un detalle más de este mundo, de la forma en que funciona la mente de los seres humanos, o quizás es una tendencia específica de esta sociedad donde una de las primeras cosas que se aprende es a aceptar todo lo que no funciona y en lo que no se está realmente de acuerdo.

Sin embargo, sigo sin entender cómo es posible que los afectados por una situación no hagan absolutamente nada, por intentar cambiarla.

 

Kabir Vega

Soy un joven cuyo desarrollo en la vida no ha sido lo que consideramos normal o apropiado, pero no me arrepiento. Aunque soy muy reservado, disiento de muchas cosas de forma implacable. Considero que la sociedad, y no solo de Cuba, está errada y necesita cambiar. Amo a los animales en ocasiones incluso más que a mi persona ya que ellos carecen de maldad. También soy fan de la tecnología y del mundo Otaku. Empecé en Havana Times porque me permitía contar algunas vivencias y quizás incentivar algún cambio en mi país. Puedo ser ingenuo en mis argumentos, pero soy fiel a mis principios.


21 thoughts on “La sumisión como algo normal en Cuba

  • el 2 abril, 2015 a las 10:08 am
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    Me alegra porque para mí si es verdad que Cuba somos todos. Un saludo

  • el 2 abril, 2015 a las 9:52 am
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    Liborio:

    La respuesta no era para ti, sino para el kompañero Atila, que al parecer es uno más de los especialistas en baba a quienes les orientan de cuando en cuando aparecerse por sitios como este que, en el fondo, deben molestar mucho a los de la brigadita.

  • el 1 abril, 2015 a las 5:38 pm
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    Jorge:
    Yo jamás he permitido que llamen vagos a los cubanos, nosotros hemos sido y somos una raza trabajadora y eso ha sido demostrado en cualquier contexto.A mi en particular los de ¨afuera¨ no me sobran, al contrario, me faltan y me duelen y estoy haciendo lo que creo correcto en mi contexto y te aseguro que no estoy esperando que venga nadie a sacarme las castañas del fuego , yo me estoy quemando las manos con la cantidad de fuego que me corresponde.Me gustaría saber si alguna vez tú te lanzaste a la calle, cómo lo hiciste y que lograste,yo realmente nunca lo he hecho, pero donde esté y pase algo que no me guste lo digo y créeme que me ha costado. Me gustaría saber si llegado el momento de lanzarse a las calles tu estarías dispuesto a morir por tus ideas. Lo último que quisiera es ver correr la sangre de Jorge o su familia o de la mía. Ese día, mi querido amigo, ya entonces si que nada tendrá sentido. Yo no he desangrado al estado, eso me indignó y me costó más de una discusión en su momento, si ha existido un desangrado he sido yo…pero en fin, qué hacer…. si como ya dije, a todos nos toca un poco de razón y te aseguro que no es muela, yo no soy un cobarde sino alguien que hace lo que cree correcto. Saludos Liborio

  • el 31 marzo, 2015 a las 2:05 pm
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    Según tus líderes, los cubanos son un atajo de vagos, pichones parásitos, malversadores, maleducados y hasta cagones, que han vivido vacilando y desangrando a papá estado.. Lo dijo tu propio “presidente”.

    Vamos, que aquí no funciona la muela. Que nadie quiera la violencia ni poner el muerto; que esperen que vengan los de afuera a sacarles las castañas del fuego, es una cosa; y que en Cuba sobran las razones para tirarse para la calle, es otra bien distinta.

  • el 31 marzo, 2015 a las 10:50 am
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    Salidos de la realidad objetiva,no chismes ni cuentos, te doy santo y seña y tu corrobora(si quieres).No prestar atención a la realidad hizo caer el campo socialista, nos decimos dialécticos pero en realidad estamos actuando de manera pragmática, no reconocer nuestras deficiencias y afrontarlas con valentía y trabajo es un error que nos costará, yo creo que todos queremos una Cuba mejor, ya ha sido demasiado el sacrificio y pienso que es hora de actuar en consecuencia, yo no soy un crítico de buró, yo cada día voy a mi trabajo a dar lo mejor de mí, a dejar la vida en lo que hago. Llevo 20 años siendo honesto y trabajando como un mulo por un salario que no me alcanza para cubrir ni siquiera mis necesidades de alimentación, porque yo ni robo ni realizo actividad ilícita alguna y es muy triste que mientras más honesto seas peor te vaya. Ese es el guante que tiré, 20 años de trabajo honrado, que me dan el derecho a opinar cuando creo que algo anda mal. Hitler dijo eso, yo también he oído decir que cuando las cosas salen mal es culpa de nosotros que no hemos sabido interpretar las ideas de nuestros líderes. Algún intelectual francés dijo en cierta ocasión¨Nuestros gobernantes son tan perfectos que van a tener que elegir otro pueblo¨. La realidad habla, estimado Atila, me duele el alma cuando veo que de mi país se están yendo por miles, intelectuales, artistas, deportistas, militantes,personas que fueron del gobierno, gente que en otra época me dirigió un discurso militante hoy está en Miami y yo sigo aquí haciendo lo que creo correcto, diciendo la verdad y sintiendo como esta tiene que luchar ante tanta obstinación y falta de dignidad. Nuestros valores están en crisis, en cualquier entorno se aprecia la doble moral, una cosa es el discurso y otra la acción. Los valores tienen apellidos, VALORES MORALES, y la moral es lo que haces no lo que dices. Bajo este cielo todos tenemos un poco de razón y te acepto el debate pero para ello debes tener en cuenta que disentir no necesariamente quiere decir que deseo ver correr la sangre o aniquilar el gobierno a golpe de marines. Yo amo profundamente mi país como también lo aman y lo extrañan miles de cubanos que están regados por el mundo entero y que son tan cubanos como tú y como yo y que nadie tiene el derecho a decir que no lo son.Saludos de Liborio.

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