Un chino atrás

Jorge Milanés

El Barrio Chino de La Habana. Foto: Juan Suárez

HAVANA TIMES — Al fin pude conocer a Lo Lai Hing, un amigo que solo conocía por Internet. Llegó a Cuba de Hong Kong acompañado de su mamá, Yue Wing. Estaban muy contentos.

Me decían –porque era la primera vez que visitaban la isla– que querían conocer el pueblo de Cojímar por la relación que tiene con el afamado escritor norteamericano Ernest Hemingway, además el Barrio Chino, por su historia y sus descendientes.

Ante las ansias de reencontrarse con el pasado, aproveché para contarles sobre una popular frase en Cuba: “tengo un chino atrás”, usada para definir un periodo difícil;  por ejemplo, cuando hay hambre o es imposible avanzar en cualquier proyecto de vida o cuando todo se nos cierra y decimos: “ñooo…, lo que tengo es un chino atrás”.

Al ver que su rostro se transformó, concluí: ¡Esto ha cambiado últimamente!, tener un chino atrás… hoy es diferente.

La frase viene de las formas de vida y explotación esclavista a que fueron sometidos los asiáticos, quienes, inducidos por la metrópoli española, vinieron a probar fortuna; en particular, los cantoneses concentrados primero en Manila, Filipinas, y que luego fueron traídos a Cuba.

De esas consecutivas prácticas de sobrevivencia surge el resistencialismo ante una descomunal pobreza en una sociedad sometida por España, les expliqué.

Simpáticos e inteligentes, no perdían un minuto en esclarecer o preguntar sobre lo que le ocasionara dudas según la respuesta que yo les daba, en tanto comparaban algunos códigos culturales chinos con los nuestros, en busca de similitudes.

Aunque no he visitado ningún país, sé que de la cultura china tenemos algunos puntos en común, pero les puedo asegurar que no nos parecemos a ningún país en el mundo. Cuba es única, afirmé.

La madre de Ling, luego de haber escuchado atentamente respondió: “En China también  tenemos una nueva frase para cuando se pasa mucho trabajo en todo”.

“¿Cuál es?” pregunté.

“Lo que tengo es un cubano delante” –respondió.

11 thoughts on “Un chino atrás

  • el 14 febrero, 2014 a las 1:26 pm
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    Sí, ahí no les importa.

    El caso de la gorra verde surgió porque era el color de la empresa y había que llevarles regalitos de esos de mercadeo a los chinos dueños de las tiendecitas. Pues no podía ser gorra y tuvo que ser pulóver.

  • el 13 febrero, 2014 a las 7:40 pm
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    “detrás,” Gusana, “detrás”…jaja…simpático lo del gorro verde (绿帽子), pero cuando van al Kentucky Fried Chicken, se olvidan del género del animal…

  • el 13 febrero, 2014 a las 4:06 pm
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    Me aventuro a suponer que no les gustó lo de el chino atrás.

    Hace mucho tiempo la empresa donde trabajaba iba a comenzar un proyecto con chinos de tiendas, chipichipis, y nos hicieron tomar a los trabajadores un cursito sobre cultura china.

    Hay que tener mucho, muchísimo tacto con ellos. Porque cualquier cosa que para nosotros es normal a ellos los puede ofender.

    Por ejemplo, no se les puede regalar una gorra verde, porque equivale a decirles tarrú. No comen pollo de granja, ni macho, tiene que ser gallina hembra criolla y que no haya puesto huevos.

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