¿A quién le importa Cuba, además de los cubanos?

Isbel Díaz Torres

Charla sobre Cuba en la universidad pública de Santos.
Charla sobre Cuba en la universidad pública de Santos.

HAVANA TIMES – Los caminos de Cuba y el destino de la revolución cubana son temas de seria preocupación fuera de la isla. No me lo ha dicho nadie, ni lo he leído; lo comprobé en mi reciente visita a Brasil, durante el pasado mes de enero.

Es sabido que los empresarios de muchos países se mantienen expectantes a causa de las reformas que el gobierno cubano viene implementando en los últimos años. Las posibilidades que brinda un territorio parcialmente inexplorado en el terreno económico, son sumamente atractivas.

Solo se necesitan algunas flexibilizaciones más, algunas garantías que mantengan los fondos empleados a salvo, algunas legislaciones que ya deben estar a punto, para que ese sector inversionista privado “caiga con esa fuerza más”.

Pero por lo general a esa gente no le preocupa demasiado los derechos de los trabajadores en la isla, ni las libertades civiles y políticas de los ciudadanos, ni la existencia de ambientes democráticos de control y participación, ni las predecibles desigualdades sociales, con tal de tener sus ganancias garantizadas.

También es posible reconocer otro grupo que se identifica totalmente con los procesos institucionales que se desarrollaron y se desarrollan en la isla, de un modo acrítico, con una incondicionalidad a prueba de despidos, campos de golf, y recortes del sector estatal.

Estas personas, para adornar sus ideologías propias, sus sueños de comunistas de clase media, sus cómodas “disidencias anticapitalistas”, mantendrán viva una imagen idílica de la revolución, explicarán toda contradicción con argumentos del siglo pasado, y tendrán como principal escudo el bloqueo estadounidense.

Revolucionarios socialistas en Brasil.
Revolucionarios socialistas en Brasil.

Existe, sin embargo, otro sector que parece ser minoritario, pero a mi juicio mucho más ético, serio, y decente.

Me refiero a una parte de la izquierda anticapitalista que ha logrado equilibrar su apoyo a las conquistas logradas después de 1959 en Cuba, con una mirada crítica a los devaneos de un gobierno muchas veces contradictorio.

Socialistas de variadas denominaciones comprenden la profundidad de los cambios en el sistema social y político cubano del pasado siglo, comprenden también el efecto adverso e injerencista de las políticas norteamericanas; pero no por ello aceptan los diseños antidemocráticos, autoritarios, y recientemente procapitalistas, que el gobierno cubano ha implementado.

Jóvenes anticapitalistas en Brasil conocen y estudian la historia de la revolución cubana. La necesitan para desarrollar sus propias luchas contra las injusticias sociales que sufren, contra las profundas desigualdades económicas en un país que es casi un continente, y donde en junio de 2013 más de 10 millones de personas se lanzaron a las calles.

¿Para donde va Cuba?
¿Para donde va Cuba?

Muchos se acercaron a mí: “¿cómo es la lucha de los sindicatos en la isla?”, “¿han avanzado más las mujeres en la obtención de sus derechos?”, “explícanos el sistema educativo cubano”, “¿es combativo el movimiento estudiantil en las universidades?”, “¿qué postura tuvo el gobierno de Raúl hacia nuestras luchas populares de junio?”, “¿es cierto que la salud es gratuita?”.

Fueron cientos de interrogantes, provenientes de personas realmente preocupadas en aprender de la revolución, de sus errores y aciertos; y convencidas de la necesidad de detener cualquier intento de restauración capitalista en la isla.

Es el tipo de solidaridad que necesita Cuba, genuinamente crítica y amorosa.

En próximos diarios abundaré sobre esta reciente experiencia en tierra suramericana, pero antes que nada, sirva esta introducción para enviar un abrazo a los socialistas revolucionarios brasileños, mi agradecimiento por todo el amor entregado, y por la fe compartida en el triunfo de los humildes.

Isbel Diaz

Isbel Díaz Torres: Pinar del Río y La Habana son mis ciudades. En una nací, el 1º de marzo de 1976, y en la otra he vivido desde siempre. Soy biólogo y poeta, aunque eventualmente he sido músico, traductor, profesor, informático, diseñador, fotógrafo, o editor. Soy un gran inconforme y defensor de las diferencias, quizás por haber sido desde siempre un “niño modelo” muy reprimido. Nada me subyuga más que lo desconocido, la naturaleza y el arte me funcionan como fuentes de misterio y desarrollo. Un sorprendente activismo ha nacido en mí en los últimos tiempos. Aunque no estoy muy seguro de cómo utilizarlo, siento que es una energía noble y legítima. Ojalá tenga discernimiento para manejarla.


41 thoughts on “¿A quién le importa Cuba, además de los cubanos?

  • el 5 febrero, 2014 a las 9:36 am
    Permalink

    el_yoyo:
    Yo tú no las esperara con tanto fervor, pues en esencia dije lo mismo que he dicho aquí hace tiempo? esos mismos criterios que por lo general no compartes?

  • el 5 febrero, 2014 a las 9:36 am
    Permalink

    Tony:
    Me quedé esperando cuáles eran tus ?conclusiones políticas??
    Sobre el camino de Brasil a resolver sus problemas sociales, creo que algo de eso vi, pero no en las políticas económicas del gobierno de Dilma, sino en las 38 mil personas que se organizan en el asentamiento Nueva Palestina, del Movimiento de Trabajadores Sin Techo; el los activistas del LSR, en los sindicatos que se organizan, en los profesores?
    No sé las filiaciones políticas de los 10 millones de manifestantes. ¿Las sabes tú? Pero hay un buen chance de que no se sientan bien con el sistema imperante ¿no crees?

  • el 5 febrero, 2014 a las 8:40 am
    Permalink

    jorgealejandro1
    tu comentario es ofensivo y reduccionista. Poco sirve para el debate.

  • el 5 febrero, 2014 a las 8:39 am
    Permalink

    Nostromo:
    Conté cómo hace algunas décadas, cuando en el Comité de Base donde yo militaba en la Universidad de la Habanase llevó el tema de ?Universidad para los revolucionarios?, allí llegamos a la conclusión que la universalidad de la educación, lograda con la revolución cubana, contradecía esa frase maniquea. Por tanto, defendimos nuestra postura de universidad para todos. Por cierto, el debate salió de la UJC, y se publicaron murales con opiniones de estudiantes, donde, entre otras cosas, decían que para aseverar tal cosa habría que definir de qué revolucionario se está hablando: el que está de acuerdo con todo lo que dice el gobierno, o el que piensa con cabeza propia y busca soluciones revolucionarias a los problemas existentes? En fin, que eso que comentas, dura realidad muchas décadas atrás, tampoco es algo en blanco y negro, y en la actualidad no funciona de ese modo. Si nos ponemos a ver, la universidad cubana quizás sea hoy mismo uno de los sitios donde menos revolución se ha ce, concentrada en formar un cuerpo de técnicos e intelectuales que soporten los transformaciones económicas diseñadas por el poder.

  • el 5 febrero, 2014 a las 8:39 am
    Permalink

    Miranda:
    Además de no estar de acuerdo contigo cuando afirmas que ?en Cuba obligatoriamente hay que estar de acuerdo con el regimen para poder estudiar, y que nadie puede disentir de la ideologia impuesta y del apartheid que existe y que ninguno de los derechos humanos y ciudadanos se les respeta al cubano?, frase que absolutiza, desconoce las contradicciones del país, y para nada sirve a la hora de hacer un análisis objetivo de la realidad cubana; te comento que los estudiantes, profesores y demás compañeros en Brasil tienen una postura diversa hacia la isla. Es imposible generalizar (yo al menos, incluso después de intercambiar con ellos, no lo hago). Lo cierto es que eran personas muy deseosas de conocer de la conflictiva realidad cubana, sin pasar por el filtro de la prensa anticubana, ni la edulcorada prensa nacional. Ellos saben que con ninguna se enterarán de lo que pasa aquí. Una postura muy general de esos amigos y amigas es la expuesta en el artículo. Gracias por comen tar.

  • el 5 febrero, 2014 a las 8:39 am
    Permalink

    Gabriel:
    Si te fijas, en mi texto refiero una línea justamente sobre las garantías jurídicas que esperan los empresarios, justo .
    Y sobre el tema de las libertades en la isla, de ese tema y muchos otros debatimos en Brasil. Si bien existe una izquierda rígida como la que describes, esa no fue la que me recibió en Brasil. Si relees mi texto, verás que digo aprender, tanto de los errores como de los aciertos.

  • el 5 febrero, 2014 a las 8:38 am
    Permalink

    Capitan Nemo:
    Yo no aplico nada al resto del país o el continente. Hablo específicamente de personas que conocí en Brasil, y otras extranjeras que conozco en Cuba. Las generalizaciones las haces tú. Yo cuento mi experiencia. ¿Tienes algo que aportar sobre el tema? Sería muy importante para el debate en HT. Gracias por participar.

  • el 5 febrero, 2014 a las 8:37 am
    Permalink

    Carlos:
    Si eres ¿más bien a la izquierda?, entonces creo que podrás responder a esas preguntas que haces a la izquierda. Por favor, quedo a la espera del negocio que ofreces. En realidad lo necesito, pues mi paga es bien escasa. Dices que a la izquierda no le interesa cómo se llevan a cabo los negocios, cómo se costean, de dónde sale ese trabajo, y el valor creado? ¿Estás hablando en serio? Si algo le preocupa a la izquierda revolucionaria es justamente eso, que implica, por supuesto, las condiciones en que los trabajadores realizan su trabajo, y la apropiación que de este hace la burguesía (o el Estado).

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *