Irina Echarry

HAVANA TIMES — ¿Cuánto se necesita para mantener un zoológico? Así me preguntaba cuando llegué al Parque Metropolitano, luego de un recorrido por el zoológico de 26, al encuentro con los protagonistas de la era cretácea.

Dinosaurios electromecánicos a tamaño natural sorprenden a los que asisten en estos meses al Parque Metropolitano. Los animales se mueven, parpadean, rugen; todo un acontecimiento que registran en sus cámaras niños y adultos.

Durante el recorrido por el parque retrocedí millones de años y, a la vez, tuve tiempo de pensar en el futuro.

Hace mucho me cuestiono la utilidad de los zoológicos. Hay quienes aluden pretextos educativos para seguir manteniéndolos, pero la realidad es bien distinta.

Al menos en el de 26 apenas existe información sobre la criatura que está “expuesta”, la alimentación que necesita, sus costumbres o su historia personal.

La visita a la pequeña y sucia jaula de un chimpancé no nos dice nada sobre su conducta habitual cuando no está en cautiverio.

En cambio, esta exposición de 34 dinosaurios tiene, además de varios carteles informativos, un laminario que cuenta la historia de la evolución de la vida en la Tierra y las diversas teorías sobre la extinción de los dinosaurios.

Si pueden crearse imitaciones robotizadas de seres extinguidos hace millones de años, cómo no hacerlo de los que aún comparten el planeta con nosotros. Si el avance tecnológico facilita la filmación y realización de magníficos audiovisuales sobre animales en su hábitat: ¿qué sentido tienen los zoológicos?

¿No podría convertirse ese espacio que ocupa el de la calle 26, por ejemplo, en un centro realmente educativo con pantallas gigantes donde se proyecten estos materiales, y algunas recreaciones a tamaño natural de ejemplares de diversas especies?

No sé cuánto gasta el país en el sostenimiento de esa agonía que se llama zoológico, pero creo que mi idea no sería tan costosa.

Por eso me gusta esta exposición (que podrá visitarse hasta el mes de septiembre), no solo reconstruye una parte de nuestra historia evolutiva, sino también demuestra que no es necesario encarcelar animales para disfrutar de ellos.

No obstante, entre tanto saurio mecánico, fue refrescante el contacto con una simple gatica de carne y hueso que merodeaba entre las patas del Tiranosaurio Rex; cómo no alegrarme con su ronroneo, era un animal libre.

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Irina Echarry

Irina Echarry: Me gusta leer, ir al cine y estar con mis amigos. Muchas de las personas que amo han muerto o ya no están en Cuba. Desde aquí me esforzaré en transmitir mis pensamientos, ideas o preocupaciones para que me conozcan. Pudiera decir la edad, a veces sí es necesario para comprender ciertas cosas. Tengo más de treinta y cinco, creo que con eso basta. Aún no tengo hijos ni sobrinos, aunque hay días en que me transformo en una niña sin edad para ver la vida desde otro ángulo. Me ayuda a romper la monotonía y a sobrevivir en este mundo extraño.

One thought on “Dinosaurios en el Parque Metropolitano

  • ¡Estupendas fotos! ¿Puedo hacer una solicitud? ¿Podría el artista, en el siguiente grupo de simulaciones de dinosaurios, recrear la escena de “Parque Jurásico”, donde el asqueroso abogado, encogido en el baño, es comido por el Tyranosaurio Rex? ¿O quizás la escena en la que los pequeños dinosaurios se comen al informático gordito? (¿O esto daría pesadillas a los niños?)

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