Viajes a Cuba: las guías y los ingenios azucareros

Graham Sowa

graham3HAVANA TIMES — En las provincias cubanas el turismo está tomando el lugar de la industria azucarera como gran potencia económica, concentrando el talento y la competencia en unos pocos destinos turísticos seleccionados. El futuro se presenta sombrío para el igualitarismo socialista rural.

Este mes de marzo cumplí mi tercer año en Cuba. Durante este tiempo he visitado tres provincias aparte de La Habana. Ninguno de los viajes duró más de 48 horas. Así que cuando un amigo vino a visitarme la semana pasada decidí que era tiempo de realizar un viaje postergado fuera de la Habana, y salimos rumbo a Trinidad un destino rural muy conocido.

Viajamos en Viazul, una compañía cubana de autobuses que presta servicios a los que pagan en pesos convertibles. La atención fue excelente, aparte del inexplicable hecho de que tomaron una ruta complicada,  que convirtió el viaje de 4 horas en uno de más de 6 horas. Desembarcamos de nuestra casa de hielo rodante (imagino que intentan que la carne y los mariscos de contrabando no se echen a perder) en Trinidad.

Para salir de la estación de autobuses de Trinidad tuvimos que pasar entre dos filas de personas empujándo carteles y fotos de casas particulares, tratando de vendernos alojamiento, alimentación, o cualquier otra cosa. Aunque estábamos en la parte “rural” de Cuba, caminar a través de esa masa de gente me recordaba  las zonas turísticas de La Habana Vieja: llenas de gente, groseras, y desesperadas.

Hicimos un escape rápido en bicicleta. Nos detuvimos solamente en dos ocasiones para llenar un par de botellas de agua con cerveza de barril.

graham2En nuestro corto pedaleo hacia La Boca, el pueblo vecino, quedamos atrapados en un aguacero torrencial. Nos refugiamos en una casa  que resultó ser de alquiler. El dueño nos dijo que era la primera lluvia en cuatro meses. La falta de lluvia explicaba por qué seguíamos viendo vacas flacas en las fincas que pasamos en el autobús.

Aunque el propietario de la casa no tenía ninguna vacante, nos ofreció un lugar en el porche para esperar a que cesara la lluvia, y nos brindó algunos mangos que habían caído de su árbol durante la tormenta.

Tenía curiosidad acerca de la multitud de vendedores ambulantes que acosan a los pasajeros del ómnibus en pesos convertibles (dudo que molesten al autobús en moneda nacional), por lo que entablamos una conversación sobre el turismo.

El propietario me dijo que la casa que alquila a los turistas es el segundo hogar de su familia. La residencia principal se encuentra en un pueblo en la provincia de Sancti Spíritus, un lugar que según describió me recordó a una de esas ciudades rurales de Texas en las que el tren dejó de llegar y sufrieron una muerte lenta y agonizante.

Me contó que el ingenio azucarero cerró hace algunos años junto a la importante refinería de azúcar, que estaba unida al central, y servía, también, a varios pueblos de los alrededores. Todos los trabajos técnicos desaparecieron. Dijo que la otra opción de empleo era la agricultura.

Pero la tierra buena ya está controlada por las cooperativas, y hay poco espacio para los recién llegados. Y por supuesto, están aquellas personas que sienten que la agricultura no es lo que quieren hacer, por la razón que sea. Así que los habitantes del lugar, o se marcharon, o están esperando a que no suceda gran cosa.

Ahora su familia vive entre su ciudad natal y La Boca. El Turismo suple los ingresos del hogar.

Le pregunté cómo logra hacer publicidad de su casa de alquiler a los turistas internacionales, en un pequeño pueblo costero que ni siquiera puedes ver en Google Earth a menos que te acerques realmente muy cerca. Nosotros sólo habíamos encontrado el lugar porque una tormenta nos obligó a refugiarnos en el porche. Y con cuatro meses sin lluvia alguna, parecía poco probable conseguir clientes.

Me dijo que se basan en el boca a boca, la repetición de negocios, y a veces en personas a las que les pagan para que sostengan carteles en las afueras de la estación de autobuses. Eso último explicaba el comité de bienvenida en Trinidad.

Entonces, como quien confiesa un secreto bien guardado, el propietario de la casa me dijo amablemente que el deseo real de cualquier dueño de casa de alquiler era entrar en las “guías”. Una recomendación en Lonely Planet significa que casi siempre hay un cliente.

Las casas con acceso a Internet también tienen una clara ventaja sobre sus competidores. Una muestra de la mitológica solidaridad rural de los agricultores socialistas cubanos se estaba desintegrando delante de mí.

graham1Dicho esto, me hizo ver la cooperación que existe entre algunos propietarios de casas particulares en La Boca. Cuando la lluvia disminuyó, el dueño de la casa, con quien había sido muy agradable conversar, nos recomendó otra casa que no estaba muy lejos.

Los propietarios de dicha casa nos dieron la bienvenida y fueron amables al incluir el desayuno sin cargo adicional después de un mínimo de regateo sobre el precio.

En la mañana, antes de marcharnos nos dieron una tarjeta a cada uno y nos dijeron que podíamos volver cuando quisiéramos. También agregaron un poco de lo que ellos creen (supongo) es una buena práctica empresarial: “no alquilamos a cubanos, así que siempre está tranquilo aquí”. Es bueno ver que el mercado turístico está haciendo mucho para fomentar la solidaridad cubana-cubana.

Así que mientras leemos en Granma acerca de las actualizaciones diarias de la zafra azucarera, las guías de viaje, y los turistas que meten sus narices en ellos, estamos reemplazando las cuotas de azúcar como elemento vital de la economía rural cubana. Quizás dentro de un par de generaciones los futuros cubanos hablarán de la “Zafra de los 10 millones de turistas” en lugar de la “Zafra de los 10 millones de toneladas”.

Graham

Graham Sowa: He vivido en Cuba durante tres años. Me gustaría achacar la pérdida de cabello, que se ve claramente en esta foto actual, a los rigores de la vida aquí y a la escuela de medicina, pero probablemente se deba a cuestiones genéticas. Las amistades más fuertes que he hecho durante mi estancia en Cuba han sido con otros autores de este sitio web. La fuerza de esas amistades casi ha restaurado mi fe de que el mundo en la red puede traer cambios tanto fuera de esta como en la vida real. Me he ajustado a utilizar Internet una o dos horas al mes. Mientras tanto he redescubierto cosas tales como pasar páginas de libros, escribir cosas a mano alzada, y tener que admitir que no sé algo en vez de buscar rápidamente la respuesta en Google mientras el profesor no está mirando.

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3 thoughts on “Viajes a Cuba: las guías y los ingenios azucareros

  • En verdad es tan triste ver como marginan a los Cubanos en todos los aspectos: No les alquilan las casas,no pueden ir a hotels desentes a no ser que estes integrado ,ni siquiera si un familiar los visita desde Estados Unidos y se puede quedar en dicho hotel no lo puedes llevar contigo para que pase unos dias agradable y puedan comer algo major que la piltrafa que comen a diario.
    Que Dios los proteja.

  • jajaja Leer este post me recuerdo muy bien la Boca, a pesar de las descripciones de muchas casas de alquiler, que de hecho las hay parecidas algunas a las casas de las novelas brasilennas de antanno, es un pueblo muy humilde, y tranquilo mientras no hayan fiestas de los trinitarios por esos dias. ;) . Su gente son muy amables y sus mujeres :D, son la candela jejejeje . Para pasarse unos dias de visita es espectacular, como nunca, ha sido el unico lugar donde he visto bandadas de cotorras volando. :D

  • “no alquilamos a cubanos, así que siempre está tranquilo aquí”

    Los cubanos son nacionalistas para algunas triviales, patrioteras y abstractas, pero para otras cosas bien tangibles todo lo contrario.

    Digo son porque no lo soy en ningún caso, la patria, así como nos han intentado enseñar es solo un instrumento más de dominación, una argumento para que te calles la boca ante el mal que viene del exterior aunque sepas que se reproduce desde dentro del país, para que entregues tu libertad en pos de un futuro que nunca llegará.

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