Dónde hacer popó cuando falta el H2O

Erasmo Calzadilla

Alamar, y buscando donde… Foto: Caridad

HAVANA TIMES — Todo parece indicar que la escasez de agua en ciertas zonas de la capital no va a solucionarse en un futuro inmediato. La gente ha ido creando alternativas como esa de hacer las necesidades en una jabita (bolsa de plástico) y tirarla a la basura.

Yo particularmente no simpatizo con dicha práctica pero últimamente he tenido que recurrir a ella. ¿Por qué? Al finalizar este diario lo sabrá.

Los que me leen con cierta frecuencia saben que soy amante del campo y la naturaleza.

Por eso cuando falta el agua en casa aprovecho el deseo de hacer caca para dar una vuelta por los montes que rodean mi barrio natal al sur de la ciudad.

Me pregunto si los famosos paseos de Rousseau por las afueras de París no habrán sido inspirados por semejantes propósitos.

Cómo procedo

Durante el recorrido localizo una zona alejada, solitaria y rodeada de altas yerbas. Entonces, a la sombra de un árbol y disfrutando el trinar de las aves, evacuo.

Me tranquiliza pensar que mis deyecciones no contaminarán un río o el mar, sino serán inmediatamente devoradas por infinidad de bichitos hambrientos. De todas maneras siempre tengo el cuidado de cubrirlas (siguiendo las enseñanzas de mi gato) para que las moscas no formen parte del festín.

Salvo que el antojo sea de noche o durante un mal tiempo la experiencia es agradable, pero desde que vivo en Alamar la cosa se me ha puesto difícil.

En un inicio localicé tres sitios que cumplían los requisitos indispensables: solitario, apartado y rodeados de árboles y yerbas. Hacía uso de ellos en situaciones de emergencia, pero uno a uno he tenido que abandonarlos. Contaré por qué.

El preferido era un montecito de Algarrobos relativamente cerca de casa. Uno podía gozar en él del aroma de las flores silvestres y la tierra húmeda, pero ya no es así. Parece que me vieron entrar y salir y la práctica se ha popularizado. Ahora el bosquecillo apesta y es muy fácil terminar pisando caca ajena.

Mi segundo lugar preferido era una carretera abandonada que la “jungla” ha ido recuperando. Un sitio con aura y encanto, si los hay, pero cada vez lo visito menos. ¿La razón? Yo no lo sabía, se trata de un sitio de encuentro gay.

La gente habla mal de los que rondan la zona pero a mí eso me resbala. El problema son los malos entendidos que surgen al bajarme los pantalones. Me gusta la compañía humana pero prefiero disfrutar del sagrado momento en solitario.

El tercer sitio era un herbazal cercano a unos almacenes. Un lugar sin encanto pero tranquilo y apacible. La única dificultad eran los custodios del almacén que se ponían medio raros con mis visitas.

¿Qué lío se traen estos? ¿Pensarán que estoy en alguna maldad?

Así meditaba conmigo mismo durante la faena, hasta que un día develé el misterio. Mientras deambulaba entre las hierbas en busca de un rincón energéticamente propicio y sobre todo libre de santanillas, encontré escondidos unos productos substraídos (todo parece indicar) de los almacenes.

La misión de los custodios es, ahora lo comprendo, vigilar la mercancía para que no venga un vivo a darles la mala. Así que, sin quererlo, me estaba metiendo en zona de “tráfico”.

Capaz que los “traficantes” me confundieran con un policía, o los policías con un “traficante”. En cualquier caso pasaría un mal rato, así que por evitarlo no he ido más.

En fin, aún no desisto de encontrar sitios propicios, pero estoy al creer que por los alrededores de Alamar ya no existe uno tranquilo donde “meditar” en paz. Son demasiadas personas concentradas y cualquier escondite es profusamente usado para acciones que no se pueden ejecutar a la vista de todos.

Conclusión: he tenido que morir con el hediondo método de la jabita. Sobre las peculiaridades de esta práctica, sus consecuencias para el medio ambiente y la manera de disminuir su impacto estaré hablando en un próximo post.

Erasmo Calzadilla

Erasmo Calzadilla: Qué difícil me resulta introducirme en público; lo he intentado muchas veces pero no me sale. Soy más menos lo que aparento en mis post, añada algunas cualidades impresentables y revuelva; con eso debería bastar para un primer acercamiento. Si quiere profundizar un poco más pídame una cita y espere respuesta.


29 thoughts on “Dónde hacer popó cuando falta el H2O

  • el 2 octubre, 2012 a las 8:53 am
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    La pregunta no es “Que pasa cuando no hay papel sanitario” la pregunta es: Que pasa si no recibes el Granma?

  • el 28 septiembre, 2012 a las 5:23 pm
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    déjate de guataconería asere. A cuestionar, que ese es tu fuerte.

  • el 28 septiembre, 2012 a las 11:24 am
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    Humor cubano del bueno, del que necesito, que no tengo aquí en Mexico y lo mejor, desde el intelecto. Esta frase aunque la digan muchos tontos, me sentí inspirado a citarla.
    Erasmo eres genial, solo que desde que lo leí estoy sintiendo peste a mierda en todas partes.

  • el 28 septiembre, 2012 a las 8:23 am
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    Erasmo esta muy buena la idea de la javita plastica con caca!
    Quizás el comite central del partido le presta atención al problema del agua si todos los habaneros le llevaran su javita con caca y la depositaran frente al comite central. :-)

  • el 27 septiembre, 2012 a las 8:30 pm
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    le ronca comparar a los barrios desordenados de francia con alamar. Como comparar la espera de un camello en la habana o ttener un carro de uso en hialeah

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