Mis dos cumpleaños

Elio Delgado Legón

Pastel_de_cumpleañosHAVANA TIMES — Tal vez muchos no me crean si les digo que celebro dos cumpleaños, porque nací dos veces. La primera fue el 28 de junio de 1937, cuando llegué a este mundo, en un país triste, lleno de miseria, donde miles de niños morían cada año de enfermedades prevenibles y curables, donde para consultarse con un médico había que caminar decenas y, a veces, hasta cientos de kilómetros, travesía en la cual muchos enfermos morían.

Llegué a un país donde para conseguir una cama en un hospital había que buscar la recomendación de un político, al que había que prometer el voto de toda la familia en las próximas elecciones. No bastaba con estar enfermo y necesitado de un ingreso, lo que importaba era el compromiso político.

Miles de niños no tenían acceso a la educación, aunque había 10 mil maestros sin trabajo, y el analfabetismo alcanzaba al 30 por ciento de la población.

Comencé mi vida en un lugar donde el campesinado, en su mayoría, no era dueño de la tierra que trabajaba y tenía que pagar renta por ella, y además no tenía garantía de poder vender sus productos.

Un país donde decenas de miles de obreros agrícolas solo tenían trabajo asegurado unos tres meses al año, durante la zafra azucarera; el resto se conocía como tiempo muerto: el nombre lo dice todo.

Nací en una nación donde la mafia y los matones a sueldo tomaban las calles o se batían a tiros, con la consiguiente inseguridad de la población. Donde los gobiernos, supuestamente democráticos, estaban constantemente amenazados por golpes de estado, sobre todo, cuando existía la posibilidad de que asumiera la primera magistratura un gobernante preocupado por los más humildes del pueblo.

Así ocurrió en 1952, cuando la candidatura de Eduardo Chivás, con su lema “Vergüenza contra dinero” tenía todas las posibilidades de ganar las elecciones, pero la embajada de Estados Unidos tenía otros planes y auspició y apoyó el golpe de estado de Fulgencio Batista, que se mantuvo en el poder por siete años; durante ese tiempo una ola de asesinatos, torturas y desapariciones mantuvo a la ciudadanía en puro terror.

Mi segundo cumpleaños, porque considero que ese día nací de nuevo, es el primero de enero de 1959. Llegar a mi pueblo natal vestido de verde olivo, armado, con una barba de tres meses, poder recorrer las calles de día o de noche sin ningún temor, era ya de por sí volver a nacer, pero esta vez en un país alegre, lleno de esperanzas.

Los cambios que se fueron sucediendo en los meses y años posteriores justifican con creces la alegría y la esperanza de los primeros días del triunfo de la Revolución.

Lo realizado desde entonces por la Salud del pueblo cubano y de muchos otros pueblos, por la Educación, por la Cultura, por el Deporte, por solo citar lo más relevante, nos presenta hoy un lugar completamente diferente de aquel en el cual nací y viví durante 21 años.

Hoy tenemos una nueva patria, en la cual los campesinos son dueños de las tierras que trabajan; desapareció la miseria que se adueñaba de los campos en el pasado. El médico está en todas partes, a pocas cuadras de distancia, tanto en el campo como en la ciudad; el sistema de Salud cubano garantiza la atención, desde el nivel primario hasta el hospitalario, en modernos centros asistenciales construidos y equipados por el Gobierno revolucionario.

Igualmente la educación es gratuita en todos los niveles de enseñanza y con la mejor calidad, dista mucho de la situación del pasado, en la que los pobres no podíamos soñar siquiera con estudiar una carrera universitaria ni de ninguna manifestación cultural o deportiva. Es un país completamente nuevo al que arribé el primero de enero. Por eso yo celebro mis dos cumpleaños.

Elio Delgado Legon

Elio Delgado Legón: Soy un cubano que ha vivido ya 80 años, que conoce bien la etapa anterior a la Revolución porque la sufrió en carne propia y en la ajena y a quien le duele que se escriban tantas calumnias sobre un gobierno que lucha a brazo partido para darnos una vida mejor, y si no lo ha podido hacer a plenitud es por tantos obstáculos que se le han puesto en el camino.


18 thoughts on “Mis dos cumpleaños

  • el 2 julio, 2015 a las 11:54 pm
    Permalink

    Elio me gusta cuando cuentas tu punto de vista porque es como si estuviera hablando con mi abuelo, que es una persona a la que amo con todo mi corazon aunque no este de acuerdo con el en estos temas. Por eso un buen dia optamos por no hablar mas de politica, para no molestarnos el uno con el otro.

  • el 1 julio, 2015 a las 4:39 pm
    Permalink

    No, Elio sabe mucho para eso, ¿Qué creías?. Lo va a esperar cuidando el baño de un campo de golf y celebrando ese logro de la revolución.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *