Habanastation, buena opción del verano

Dariela  Aquique

Foto: Isbel Diaz

La apertura de Habanastation en todos los cines de estrenos del país, no es solo un éxito de taquilla, es la anexión a la filmografía cubana de una de sus películas más logradas, donde la representación de la realidad nacional no apela a críticas superfluas, ni a chistes manidos, ni argumentos escatológicos.

La exquisita y sincera manera con que Ian Padrón, su joven director, se lanza al ruedo del séptimo arte con este su primer largometraje, es premiada por miles de espectadores que a diario abarrotan las salas de proyecciones a lo largo de toda la isla.

Un público de todas las edades aplaude y ovaciona cuando suben los créditos.  Su realizador así no defrauda la suerte de ser el descendiente de Juan Padrón, quien hace más de treinta años, también colmara estos espacios con el clásico del cine animado cubano: Elpidio Valdez.

Reflejo fiel del contexto actual de nuestra sociedad, una trama que transita desde el pomposo nivel de vida de un niño, cuyos padres pertenecen a un grupo social favorecido a contraste con las precarias condiciones de hábitat de un compañerito de escuela, de los que sus papas han sido victimas de adversas circunstancias.

Es el guión de Habanastation un canto a la amistad y a alzar los valores humanos, los que son inculcados y aprendidos en la niñez.  Magistralmente trazados en su fábula argumental.

Escenas que nos hacen recordar cualquier historia conocida o personal, diálogos y acciones físicas que conmueven conforman las secuencias de esta obra, que evidentemente sin grandiosas pretensiones, con un excelente elenco actoral y el debut cinematográfico de jóvenes histriones de la Compañía La Colmenita logran que gane el listado de producciones del ICAIC (Instituto Cubano del Arte y la Industria Cinematográficas), una de sus piezas memorables.

Una muy buena elección en las vacaciones es asistir a los cines y después hacer la sobremesa en una cremería o sentados en un parque repasando detalles de la película recién vista.  Creo que sin ser ese su superobjetivo el filme cumple un roll didáctico.

Sería muy oportuno y bien recibido, que sin caer en repeticiones, hubiera otras tentativas de realización de dramas sociales, con ese lógico e infaltable toque de comedia que caracteriza la vida del cubano.  Miles de Carlos o Mayitos  (los nombres de los personajes protagónicos), están en nuestras calles.

Queda demostrado una vez más que con amor y empeño se alcanzan grandes sueños, invito a todos los que aún no le han visto a buscarla en DVD, a los que están acá no dejar de ir a las salas de cine.  Habanastation es en una buena opción este verano.

 

Dariela Aquique

Dariela Aquique: Recuerdo mis años de estudiante como Bachiller, aquella profe que interrumpía la lectura de obras y con histrionismo sorprendente hablaba de las posibilidades reales de conocer más la verdad de un país por sus escritores, que por crónicas históricas. De ahí mi pasión por las letras, tuve excelentes profesores (claro, no eran los tiempos de maestros emergentes) y la improvisación y el no dominio de la materia quedaban descartadas. Con humildes pretensiones y la palabra de coartada quiero contribuir a mostrar la verdad de mi país, donde la realidad siempre supera a la ficción, pero donde un estilo novelesco envuelve su existencia.


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