El presidente de Colombia: Entre dos aguas

Dariela Aquique

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santes. Foto: wikipedia.org

HAVANA TIMES — El tema Colombia es bien sencillo. Evidentemente su actual gobierno está pasando por uno de los exámenes de comprobación, que cada cierto tiempo la potencia norteamericana hace pasar a los regímenes suramericanos que históricamente han sido sus cófrades o han estado bajo su tutelaje político.

Juan Manuel Santos hasta ahora había sido bastante conservador en su postura para con los gobiernos de izquierda de la región. Era muy contratante ver a este hombre en actitud complaciente en la reunión le la CELAC. O mostrando profundo pesar en las exequias de Chávez.

Cuando apenas unos días antes de estos eventos, el Secretario de Estado norteamericano había manifestado públicamente que: … Santos era su mayor aliado en la región para evitar la propagación de los gobiernos “antidemocráticos” (según su punto de vista).

Santos pretende ser reelegido en los próximos comicios y sabe que tiene que dar muestras de buena fe al imperio del norte. Por eso recibió a Capriles como a un gran amigo. Por eso dejó entrever  la disposición de Colombia a ingresar en la OTAN.

El presidente colombiano, pone en práctica el refrán de no pelearse con el cocinero. Y entonces adelanta su intención de sellar un convenio con la Organización del Tratado Atlántico Norte. Sabe que esto será recibido por los Estados Unidos, como un  acto de buena voluntad.

Y que por el contrario para la izquierda colombiana y los gobiernos antineoliberalistas de la región no será bien visto. Fue por esto que ante tal noticia Santos recibió fuertes críticas por tal pretensión.

La izquierda colombiana reprobó el viraje que dio el presidente en asuntos de seguridad regional, al promover el ingreso de Colombia al OTAN.

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, criticó el anuncio de su colega colombiano. El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, lamentó la instancia de su homólogo colombiano. Y Evo Morales, el presidente boliviano reveló fuertes reproches, tildando el hecho de conspiración y amenaza para la seguridad territorial.

Por otra parte dentro de Colombia, Martha Lucía Ramírez, exministra de Defensa y Comercio Exterior de Colombia, dijo que el Gobierno improvisó sobre tal intención. El Ministro de la Defensa consideró exagerada la reacción al anuncio. Aclarando que una simple mención presidencial fue mal interpretada, poniendo en apuros diplomáticos a Colombia.

Juan Carlos Pinzón esclareció que su país no puede ingresar a la Organización por no cumplir con las exigencias de adhesión y asegura que, Colombia “no puede y no quiere ingresar a la OTAN”, lo que desea es “recorrer el camino para ser un socio de dicha organización con la que suscribirá un acuerdo de cooperación. El país “está pensando en grande”, sentenció Pinzón.

Inmediatamente después de estas declaraciones, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, celebró que Colombia no tenga intenciones de ingresar a la OTAN .Y habló de sus intenciones de mantener las mejores relaciones con el país hermano.

Santos está obrando mal por pura gana o lo hace bajo presiones externas. El hecho es que se las ve un poco fea intentando sobrevivir entre dos aguas.

Dariela Aquique

Dariela Aquique: Recuerdo mis años de estudiante como Bachiller, aquella profe que interrumpía la lectura de obras y con histrionismo sorprendente hablaba de las posibilidades reales de conocer más la verdad de un país por sus escritores, que por crónicas históricas. De ahí mi pasión por las letras, tuve excelentes profesores (claro, no eran los tiempos de maestros emergentes) y la improvisación y el no dominio de la materia quedaban descartadas. Con humildes pretensiones y la palabra de coartada quiero contribuir a mostrar la verdad de mi país, donde la realidad siempre supera a la ficción, pero donde un estilo novelesco envuelve su existencia.


14 thoughts on “El presidente de Colombia: Entre dos aguas

  • el 17 junio, 2013 a las 12:10 am
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    Hola, Nathan:

    Entiendo perfectamente sus objeciones, que me permiten identificar numerosos puntos de coincidencia entre nosotros, más allá de las diferencias de enfoques, sobre todo a primera vista. Me explico.

    Es cierto que la presencia de cualquier nación ejerciendo cierto dominio sobre los recursos de otra debe ser causa de preocupación. En eso coincidimos. Ahora, en cierta medida, las relaciones entre países reproducen los patrones de los vínculos interpersonales. Ud. se portará confianzudo en mi casa tanto como yo sea capaz de consentirlo. Con eso quiero decir que si hoy EEUU le debe 1.250 BILLONES de dólares a China, no fue porque ésta lo obligó a incurrir en tal deuda, sino que la misma derivó de las carencias y deformaciones que han afectado al propio Gobierno y sistema financiero estadounidenses. Dicho préstamo, dicho sea de paso, sirvió para solventar las guerras de Afganistán e Irak, así que en buena medida era un gasto prescindible.

    En cuanto a América Latina, China ha aprovechado el regreso de nuestra región a lo que la CEPAL califica de “reprimarización”, o la colocación del énfasis en la venta de productos primarios o de baja elaboración, casualmente lo que China necesita para sustentar su enorme desarrollo. Eso sí, esta tendencia, – que no es precisamente saludable a largo plazo -, coadyuvó a un notable incremento del PIB latinoamericano en los pasados tres años o cuatro años, como han tenido a bien admitir todos los enviados latinoamericanos que ponen un pie en Pekín.

    Lo que nuestra región no se ha detenido a calcular, – o no ha conseguido hasta ahora -, por motivos como la eterna desunión que nos caracteriza, es lo saludable de finalmente encarar a China como un bloque, que sea capaz de sentar bases para un intercambio sobre bases mútuamente provechosas – algo al estilo de la Unión Europea -. Quizás UNASUR, o ahora la CELAC, puedan conseguir algo, pero hasta ahora sólo se aprecian amagos. Nada en concreto.

    Es decir, en ambos casos decisiones políticas inteligentes pudieron, o pueden evitar, o cuando menos hacer menguar, los efectos nocivos de cualquier tipo de imposición. A diferencia de Occidente, China no llega con los tratados comerciales en la punta de una bayoneta, y sus empresarios comienzan cualquier trato a partir del acuerdo con los gobiernos de cada país, no con transnacionales o poderes ocultos. Así ha sido hasta ahora.
    Y conste, no estoy defendiendo a China. Es lo que objetivamente está ocurriendo.

    Algo más: Entiendo que las votaciones en todos nuestros países pueden quedar sujetas a algún tipo de manipulación. Sin embargo, de seguro coincidimos en que hasta ahora lo mejor que se ha inventado es el voto secreto e individual. No podemos desconocer su fuerza.

    Gracias por el intercambio.

  • el 16 junio, 2013 a las 5:09 pm
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    Estimado Isidro:

    Nadie está diciendo que los colombianos deban tener miedo de los chinos. Simplemente visualizaba su comentario con una óptica diversa, haciéndole notar que de países “extraños” está totalmente permeada Latinoamérica y no hablé solo de China.

    Por otra parte, no me he referido a que los chinos a Colombia, hablo de algo mucho más importante y que, de seguro, sabe también usted y es que hoy en día la soberanía no se pierde solo con las guerras sino, sobre todo, con la pérdida de sectores claves de la economía tales como energía, alimentación, agua, infraestructura, etc. o con la adquisición de partes de la deuda de un país. Y si de estas cosas está bien preocupada USA con respecto a China, creo que tendrán mucho más de que preocuparse los países latinoamericanos con economías mucho menos fuertes.

    Por último, dado que usted vive en China desde hace hace más de 15 años, pues imagino que conoce perfectamente como trata ese país al medio ambiente, a la naturaleza y a sus recursos. Y creo que a esa avidez de materias primas si deban tenerle miedo los países latinoamericanos, ya tan depredados por la Europa colonialista y por USA. A mí me bastaron, para darme cuenta, tres años y medio mientras trabajaba para la HSBC (la compañía bancaria) en sus oficinas de Shanghai y Hong Kong.

    De los otros tema que trata usted, pues pienso que la “voluntad popular” es asquerosamente manipulada por derechas e izquierdas solo que los partidos de derecha no tienen miedo a admitirlo. E igualmente pienso que a derecha e izquierda se roban el dinero del pueblo y destruyen las economías solo que la derecha no te hace el cuento de la buena pipa de la justicia social. Y pienso que un buen gobierno sea aquel que anteponga el desarrollo y las necesidades de su pueblo a las ideologías y religiones. Contrariamente a lo que creo pueda pensar usted, yo no defiendo a ultranza a USA pues ningún país es perfecto. Yo lo que defiendo es el derecho a la libertad de opinión, de decisión y de acción en los países democráticos. Y esas libertades de las que he hablado se ven seriamente afectadas, en estos momentos, en naciones como Venezuela, Ecuador, Bolivia, Argentina, Nicaragua y obviamente Cuba.

    Una última anotación, para mi humilde opinión, a Bolivia no se le debe dar ningún acceso al mar. Los bolivianos lo perdieron en una guerra y punto. Si vamos a “revisionar” los resultados de todos los conflictos armados el mundo terminaría en un gran caos. Además, la famosa historia de la salida al mar es, para los gobiernos de Bolivia de derecha y de izquierda, “la culpa” de que Bolivia esté como esté; como lo es para Cuba el embargo. Pues le cuento que yo vivo en un país sin salida al mar y aunque no sea perfecto no nos va tan mal.

  • el 13 junio, 2013 a las 12:31 pm
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    Señora a usted le han lavado el cerebro. Le han implantado exitósamente el reflejo de culpar al “imperialismo” de cualquier cosa que a su juicio sea mala o no pueda entender.
    Santos puede reunirse con Capriles o Maduro y no tiene nada de malo, cualquiera de los 2 pudo haber terminado de presidente de Venezuela tomando en cuenta lo apretado de los resultados electorales. Es una cosa normal en cualquier parte del mundo, menos en venezuela donde los chavistas consideran a la oposición como traidores y mercenarios. Vaya usted a saber de quién cogieron esa idea.
    Y lo de cooperar con la OTAN es totalmente justificable por la presencia del estrambótico de Maduro, que con las barbaridades que ha dicho a nadie le sorprendería que declarara la guerra a Colombia un día de estos.

  • el 12 junio, 2013 a las 7:50 am
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    Paco:

    Muy de acuerdo. Al pan, pan y al vino, vino. El asunto que Colombia no podrá negar es que al firmar con UNASUR adquirió ciertos compromisos regionales y eso es lo que sus vecinos le van a echar en cara. Los latinoamericanos llevamos siglos tratando de ser lo que somos a cuenta y riesgo propios, pero siempre en algún momento nos seduce la tentación de hacer llamadas a larga distancia.

    Y un detalle decisivo: ya no estamos en tiempos de Guerra Fría, de la cual nació toda la armazón
    teórica de la OTAN.

  • el 12 junio, 2013 a las 7:35 am
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    Pues, lo propio, estimado Nathan, que siempre reconforta hablar con personas como usted:

    Lo cierto es que me alegran y estimulan estos intercambios, porque me obligan a forzar la memoria, que ya alberga alguna que otra telaraña en el desván.

    No quiero extenderme, ni pecar de pedante, mas, para tratar de explicar lo que hoy acontece en el ámbito político y social sudamericano, hay que dar una prolongada marcha atrás, y recurrir a la categoría de causa y efecto. O en lenguaje más popular, al dilema del huevo y la gallina. Porque la génesis de esos gobiernos a los que hoy se denomina populistas – con no poca sorna y bastante mala leche -, habita en la innegable historia de desequilibrios de todo tipo, injusticias, despojos e intervenciones e imposiciones externas, que con frecuencia llegaban del Norte. He aquí las consecuencias. Como que suena a teque izquierdoso ¿verdad? Pues, Nathan, no creo que haya liberal, conservador, demócrata-cristiano o social demócrata honesto que niegue lo mal que le ha ido a esta parte del mundo desde que desembarcó el primer conquistador, bajo tanto tultelaje externo y tanto desmadre generado por las oligarquías locales.

    Se puede estar en total desacuerdo (eso debe ser la democracia ¿no?) con Evo, Chávez o Maduro, Cristina, Correa, Ortega y otros como ellos. Pero vamos, ¿quién niega que llegaron a donde están hoy por voluntad popular?

    ¿Qué son belicosos? Ah, mire usted si lo son, que Nicaragua acaba de ganar un prolongado pleito limítrofe a Colombia (que la supera con creces en presupuesto militar), y lo ha hecho sin disparar un tiro. Para ello recurrió, como se espera de toda nación civilizada, a la Corte Internacional de la Haya. Colombia también mantiene viejos diferendos geográficos con Venezuela, pero a día de hoy no conozco de choques armados entre ellos por ese motivo. De hecho, Ecuador fue el que sufrió una incursión militar colombiana en su territorio soberano en 2008, cuando fuerzas armadas de Colombia entraron en busca de guerrilleros de las FARC (Operación Fénix) , y no al revés. Sin embargo, Ecuador y Perú sí cruzaron espadas desde el siglo XIX a 1995, cuando aún no había llegado a esa zona lo que denominas como “polarización hacia la izquierda”. Bolivia le sigue exigiendo, con todo sentido de justicia, una salida al mar a Chile. Sin embargo, no he conocido por ello de ninguna declaración de guerra entre ambos países, ni amenaza boliviana de usar la fuerza. Argentina se lanzó a una guerra, sí, las de las Malvinas, pero lo hizo bajo una de las dictaduras militares más cruentas que haya conocido el Cono Sur (1982), cuando aún Cristina Kirchner debía estar asistiendo a la escuela secundaria. Y, sin embargo, ¿a cuenta de quién corren los miles de desaparecidos, torturados y ejecutados que propició la Operación Cóndor? ¿No fue ese macabro plan una coyunda de la ultraderecha militarista sudamericana para sofocar lo que calificaba de sedición de la izquierda, con la anuencia de EEUU, que entrenó a todo tipo de represores en la Escuela de las Américas? Y ya ves, a pesar de tanta represión y tantos muertos, hoy la izquierda gana elecciones, y lo hace ajena a los moldes de la Guerra Fría, cuando se acusaba a cada movimiento popular y de izquierdas en América Latina de estar al servicio de “el oro de Moscú”.

    Lo de Cuba en la Crisis de los Misiles lleva mucha tela que cortar. Y no quiero extenderme. Pero no olvides que quien quiso aplastar a la Revolución desde un principio fue el vecino del Norte. La supervivencia obliga a ciertas decisiones, aún cuando sean desesperadas.

    Para ir cerrando, habla usted de “injerencia” de Rusia y China en Suramérica. Por lo que sé, Rusia ha vendido armas a Venezuela, pero también en tiempos de la URSS se las vendía a Perú, cuando el país enfrentaba a Sendero Luminoso y hoy se las sigue vendiendo, al igual que a Uruguay. Con todo, ojo, una cosa es comprar armas, que de por sí no valen mucho, a menos que haya buenas tropas que las sepan usar y otra aliarse con un poder externo cuando se ha pactado en otro sentido con los vecinos.

    En el caso de China, no sé que temor puede albergar Colombia, como no sea que los “narras” le llenen los mercados de mercancías baratas, más de lo que ya han hecho. Y a título personal le cuento que llevo más de 15 años en China, y en ese tiempo he visto a un embajador colombiano tras otro desesperados todos porque China le preste un poco más de atención a su país, ya sea enviándole más inversionistas, o decidiéndose a firmar algún tratado de libre comercio. ¿Califica eso como miedo?

    Saludos

  • el 11 junio, 2013 a las 5:26 pm
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    En política como en la vida las cosas cambian y la amenaza que tiene Colombia en el futuro cercano es lo que están tratando de resolver con este movimiento, al menos con la amenaza de dar este paso. Si va a ser justo con la historia mencione no solo las ingerencias de EEUU en latinoamerica sino de la URSS y de Cuba que también mandaron armas a diestra y siniestra a todas partes financiando y promoviendo guerrillas en todo el continente.

    Ahora mismo el único país que esta haciendo una carrera armamentista en Latinoamerica es Venezuela, y no se esta armando para cualquier cosa. La alerta del gobierno Colombiano hacía esto es mas que legítima, aun mas teniendo en su interior una guerrilla de izquierda amiga del vecino gigante que ha estado por décadas tratando de hacerse del poder. Si así son las cosas que haría Ud? Pedirle respaldo a la UNASUR que está controlada por el petroleo Venezolano? Empezar a comprar armas para un conflicto bélico internacional, que es lo que ha hecho Venezuela en la ultima década? Que mas les queda? La OTAN no es la mejor sino la única carta que le queda a Colombia si quiere al menos garantizar su paz ante cualquier eventualidad.

    Ver las cosas malas de un lado y hacernos de la vista gorda en el otro no es muy honesto. Recuerdo cuando el gobierno de Cuba criticaba a EEUU por su injerencia internacional y se quedó mudo cuando la extinta URSS atacó Afganistán teniendo Cuba en aquel entonces la presidencia de los países no alineados. Lo que esta mal esta mal independientemente de quien lo haga, esa es la verdad.

  • el 11 junio, 2013 a las 1:48 pm
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    ¡Hola, estimado Isidro!
    Grato encontrarle de nuevo.

    Haciendo justicia a la frase “Es verdad que hay que leer en todas partes…” me permito recordar que es el entorno de Colombia el que ha cambiado en primer lugar, con la polarización hacia una izquierda populista y bastante belicosa por lo que, en mi modesta opinión, el gobierno colombiano tiene todo el derecho de preocuparse y buscar apoyos diferentes a los prefijados antes.

    Es verdad que la OTAN ha sido usada muchas veces como fuerza de intervención, como por ejemplo en Libia. Nunca he compartido el criterio de que “el fin justifica los medios”, lamentablemente esgrimido muchas veces. Pero la OTAN también ha realizado y realiza muchas operaciones pacíficas en el mundo (por ejemplo en la península balcánica) y de ellas, en Cuba, nunca se ha hablado.

    Pero en el ámbito latinoamericano, creo que quienes han provocado la peor crisis imaginada hasta hoy, poniendo en peligro la vida de todos los latinoamericanos y del mundo entero, han sido la URSS y Cuba durante la Crisis de los Misiles de 1962.

    Y si de “extraños en el área” se habla, creo que también lo son, y mucho, países como Rusia y China que están penetrando en modo bastante aguerrido en todos los sectores de la realidad latinoamericana (ventas de armas e inversiones económicas claves: energía, alimentos, agua), camino favorecido por gobiernos como: Venezuela, Ecuador, Bolivia, Argentina, Nicaragua y, obviamente, Cuba.

  • el 11 junio, 2013 a las 3:41 am
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    Concuerdo con los que aquí enuncian que la política tiene muchos matices, y que no hay que confundirla con la ideología. Seamos pragmáticos: Colombia tiene derecho a procurar las asociaciones que mejor se avengan con su derrotero político, en tanto que nación independiente. ¿Claro hasta ahí? Ahora, por si hay alguien con problemas de memoria, sería lícito asimismo recordar que en 2008 Bogotá suscribió un pacto regional, el de UNASUR, con otras once naciones de su área geográfica (incluidas casi todas las que hasta ahora han protestado), en el cual se procuraba, entre otros muchas aspiraciones supuestamente conjuntas, crear una alianza militar sin la presencia de EEUU. Este objetivo, propuesto entonces por el ex presidente de Brasil, Luiz Inacio “Lula” da Silva, cristalizó unos meses más tarde, con la formación del Consejo de Defensa Suramericano, el cual declaraba explícitamente en su acta fundacional que buscaba “construir una identidad suramericana en materia de defensa”. Me pregunto cuánto de identidad sudamericana podrán promover los mandos de la OTAN en nuestras tierras.

    De hecho, Colombia no es el primer país sudamericano que intenta esta aproximación con el Comando General de Bruselas. ¿Ya no recuerdan cuando Argentina promovió un gesto similar en 1998, bajo la presidencia de Carlos Saúl Menem, y que luego, cuando los propios argentinos descubrieron cargamentos de armas de EEUU no declarados en su territorio, con destino a Ezeisa, donde Washington se ilusionaba con levantar una base militar, los contactos comenzaron a enfriarse, hasta el punto que hoy ya los estadounidenses ni mencionan la iniciativa?

    Por último, si somos justos, cabría cuando menos tomar en cuenta ciertos temores de los países del área ante la presencia de “extraños”. Recuerden cómo la OTAN terminó metida de lleno en el conflicto libio, y cómo sus gobiernos se repartieron casi todas las reservas petroleras libias, de las cuales el 35 por ciento fueron a manos de Francia, el país que lideró la Alianza contra Gadafi. Así que ahora Colombia deberá dejar en claro si escuchará sus intereses soberanos en exclusiva, a lo cual tiene pleno derecho, o si prestará atención asimismo a las preocupaciones de sus vecinos, con los que tiene unos cuantos compromisos. Así de sencillo.

    Es verdad que hay que leer en todas partes…

  • el 10 junio, 2013 a las 10:00 pm
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    Dariela acostumbrate a leer de todas las partes, incluso de las que no compartas, te pueden dar datos que desconocías. Por ejemplo Venezuela en los ultimos años se ha armado hasta los dientes con armamento que no es para matar mosquitos, ya una vez Chavez en vida amenazó a Colombia con un conflicto bélico. Lo mejor que pudiera hacer Santos sinceramente es aliarse con la OTAN. Es lo más económico si no quiere empezar a comprar armas como su vecino cosa que acabaría con la economía del país. Colombia ya tiene un conflicto armado interno no necesita amenazas de guerra de mayor calibre, lo que necesita es alguien que le proteja para conservar la paz. La situación en Venezuela es mu incierta, cada día se instaura mas una dictadura, aunque algunos se ofendan es la verdad pues las señales de estas no engañan. Un conflicto en Venezuela puede salir para cualquier lado, los gobiernos de Venezuela, Ecuador y Cuba son aliados de las narcoguerrillas de izquierda colombianas. Si las negociaciones de paz del gobierno Colombiano con las FARC no salen bien, nadie sabe por donde pueden venir los tiros cuando las FARC tiene un amigo vecino tan armado. La OTAN entrando en ese escenario sería de mucha ayuda para Santos que no tiene mucha mas opción, esa es la realidad.

  • el 10 junio, 2013 a las 4:15 pm
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    Dariela, desafortunadamente las cosas en política no son tan sencillas. Casi siempre son complejas. Especialmente cuando se opera dentro de un marco democrático y plural. Los cubanos estamos muy atrasado en ese campo. Los político latinoamericano ya sean de derecha, centro o de izquierda, nos dan clase en esta materia y están a años luz de nosotros . Aun el mismo gobierno cubano que se alinea dentro del campo de la izquierda latinoamericana, muchas veces confunde “pena”, con “solidaridad”.

  • el 10 junio, 2013 a las 4:07 pm
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    Calladita te vez mas bonita, sobre todo cuando te falta mucho para ser una critica politica imparcial. claro que colombia es aliada de USA, este ultimo le ha dado billones para combatir al terrorismo, cosa que los colombianos de a pie agradecen y son , en ultima instancia, los indicados para criticar a su gobierno. Evo dice que Colombia es una amenaza a su territorio!!!, parece que no sabe geografia y que entre ambos paises hay otros a los que el chanchullo venezolano contra colombia, les tiene sin cuidado. No has escuchado la noticia de que la oposicion venezolana ha comprado AVIONES y que los estacionaran en colombia?, no crees que tanta estupidez y mentira no sea para ponerse en guardia pues de locos todo es posible?. Venezuela necesita de un enemigo cerca para tener a la gente lejos de las colas de papel sanitario, como en su momento hizo cuba con los vecinos del norte.

  • el 10 junio, 2013 a las 2:39 pm
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    Estimada Dariela Aquique cuando se habla del término “política” es necesario entender bien de qué se está hablando porque la “política” es una categoría diferente de la “ideología”, ambas se relacionan pero no son la misma cosa. Ese es un error al cual nos han inducido en Cuba con tantos años de adoctrinamiento político-ideológico. Le recomiendo ver las definiciones en el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española (www.rae.es/política) (www.rae.es/ideología).

    El mundo fuera de la Revolución cubana está lleno de matices y contrastes y esa es, precisamente, la cosa bella. Por tanto no tiene sentido esquematizar los criterios de gobierno de otros países partiendo de la visión cerrada que hay en Cuba
    .
    Otros dos términos que no se deben confundir son “democracia” y “populismo”.

    En Colombia hay un gobierno democrático que no persigue ni deslegitima a la oposición, no cierran ni combaten a los diarios que critican al gobierno y el parlamento cumple la función de decidir, sin intromisiones, que leyes aprobar.

    No se puede decir lo mismo de Venezuela, Nicaragua, Ecuador, Bolivia y Argentina, donde los gobiernos están demasiado tentados a eternizarse en el poder siguiendo derroteros populistas y el ejemplo de Cuba que es una dictadura (dicen que del proletariado pero Dictadura a fin de cuentas).

    Y, hablando de relacionarse con USA, pues Daniel Ortega en persona le pidió a Obama que invirtiera el dinero USA en la construcción de un canal nicaragüense que le hiciera competencia al de Panamá. Y no he visto que nadie haya criticado a Daniel Ortega por eso.

    E igualmente Venezuela, después de tanto ladrar está tratando de tranquilizar las relaciones con USA.

    Por otra parte la colaboración con USA no debe ser vista siempre como estigma negativo. También el gobierno cubano colabora en diversos campos con el gobierno de USA, aunque en Cuba no se diga.

    Como podrá intuir, fuera de Cuba hay muchos más matices que negro o blanco y mucho más colores de los de la bandera del 26 de julio.

  • el 10 junio, 2013 a las 6:32 am
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    Otra vez escribes desde el desconocimiento, en este caso de la política regional.

    Santos puede mostrar pesar por la muerte de Chávez y luego adoptar cualquier postura en política internacional sin que esto le reste coherencia. La muerte de cualquier ser humano nos afecta, y con Chávez había mantenido relaciones bastante normales entre presidentes de dos países vecinos que comparten una amplia zona fronteriza que se traduce en problemas comunes.

    Nicolás Maduro, Daniel Ortega y Evo Morales no tienen nada que lamentar. Más bien deberían tratar de tomar el ejemplo de Colombia y empezar a arreglar los desmadres que tienen hacia lo interno de sus países. Podrían empezar por preguntarse cómo Colombia ha logrado potenciar el turismo y Nicaragua no, cómo en Colombia han disminuido las muertes violentas y en Venezuela han aumentado y cómo Colombia ha rescatado terreno de la droga para destinarlo a la agricultura de comida.

    De hecho, ya Maduro está buscando la manera de lograr una buena vecindad. Eso hay que entenderlo, son vecinos, mejor llevarse bien.

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