Conflicto sí, respeto también

Dariela Aquique

Definitivamente  la experiencia de escribir para un sitio digital, me resulta ahora mismo un tanto paradójica.  Unas de las razones fundamentales por las que escribes en un espacio como este desde Cuba, se debe básicamente a la posibilidad de expresarte, sin pasar por los filtros de la censura , que te señalan, sugieren y exigen en ultima instancia, que debes y como debes decirlo.

Acá no son los consejos editoriales fastidiosos e inquisitivos, quienes siempre querrán enmendarte la plana.  Resulta que son los lectores quienes desde sus comentarios llegan incluso a decirte que estas equivocada en tu enfoque o tu discurso.

Creo que es esta la quinta ocasión en que los comentaristas se convierten en el pie forzado de un nuevo escrito.  Por supuesto no pretendo pasármela haciendo aclaraciones, pero no gusto de dejar argumentos  polémicos a la sombra de interpretaciones de otros,  a partir de mis perspectivas.

Alguien nombrado(a) Charlene, dice en su apunte a partir del material Justos y pecadores, que yo confundo la labor de un Estado, en su búsqueda de la eliminación del conflicto, con lo social, que es conflictivo en esencia.

No hice referencia alguna al hecho de eliminar conflictos.  Los conflictos de cualquier índole serán siempre la base de todo cambio y todo cambio implica desarrollo.  Recuerdo perfectamente mis clases de Filosofía y la 1ra ley de la dialéctica marxista.  La ley de unidad y lucha de contrarios.  Claro está que toda sociedad es conflictiva en esencia.  Sería muy aburrido que todos fuéramos iguales.

Hablé de lo prevalecida que son aún ciertas actitudes de intolerancia para con la diferencia.  Y hacía una suerte de llamado a abrir las miras al respeto y la aceptación.

Me hace una serie de preguntas: ¿por qué tendrían los miembros del movimiento LGBT que mostrarse como una masa homogénea y no conflictiva, carente de diferencias en su interior?; ¿para convencer a los heterosexuales que deben ser tolerantes?; ¿por qué las lesbianas y gays no pueden sentirse diferente a los trasvestis?; ¿por qué hay que pensar que tienen que ser un grupo sin conflictos internos, si todos los grupos humanos son conflictivos en su interior?

Amigo(a), estamos de acuerdo en que los grupos o sectores sociales, aunque con rasgos o características en común, no tienen porque ser homogéneos.  Pero lo que si creo es que no deben ser entre ellos mismos excluyentes y discriminatorios.

Vale el derecho a sentirse diferente, lo que no vale es censurar al diferente y a nadie hay que convencer para ser aceptado.  La desaprobación de hechos, conductas, etc., entre humanos es casi una condición inherente.

No exijo ni a los LGBT, ni a nadie virtudes.  Abogo por la inclusión, la que no alcanzamos por estar permeados de divisiones ancestrales: negros y blancos, heteros y homo, religiosos y ateos, de izquierda y de derecha.

Considero que el país a pasos muy pequeños, pero a pasos al fin y al cabo, entra en una nueva etapa, donde por lo menos ya la diferencia es reconocida y no se puede seguir simulando que hay un solo pensamiento, una sola forma, un solo sentir.

Vivimos durante años enarbolando “un conceso” político, social, cultural y quien se mostraba diferentes eran pues el enemigo o el traidor.  Nos falta un camino largo y tortuoso por recorrer, pero ya es innegable que el opuesto existe, que esta ahí, que convive con nosotros.

Así seremos mejores y más capaces, como diría Juárez.  ¡…el respeto al derecho ajeno es la paz!

Y si lectores como usted, no asentaran más que son equivocados mis escritos, sería un buen punto de partida en el camino del respeto y la tolerancia.

Dariela Aquique

Dariela Aquique: Recuerdo mis años de estudiante como Bachiller, aquella profe que interrumpía la lectura de obras y con histrionismo sorprendente hablaba de las posibilidades reales de conocer más la verdad de un país por sus escritores, que por crónicas históricas. De ahí mi pasión por las letras, tuve excelentes profesores (claro, no eran los tiempos de maestros emergentes) y la improvisación y el no dominio de la materia quedaban descartadas. Con humildes pretensiones y la palabra de coartada quiero contribuir a mostrar la verdad de mi país, donde la realidad siempre supera a la ficción, pero donde un estilo novelesco envuelve su existencia.


7 thoughts on “Conflicto sí, respeto también

  • el 18 julio, 2011 a las 1:12 am
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    Saludos,lo que escribe Charlene,es la realidad,conectan a muchas gentes,sin embargo son “frios”
    Se enemoran,encuentras “pareja” que al final no resulta,encuentras amigos(as)…que al final no resulta,
    Los Ciber amores!? les llamo YO! pero HT tiene algo,que puedes expresarte sin “censura” y eso hace que sea “algo diferente”….segun ,las contradicciones llevan al “desarrollo” al cambio como escribe Dariela,
    Es una teoria marxista,pero es asi! en la realidad…tengo un amigo,es homosexsual(no lo soy),estudiamos juntos,en la universidad,hoy vive en Canada,hace años no nos vemos,pero eramos buenos amigos,
    Siempre …si quieres tener a un amigo(a) debes aceptarlo como es!! saludos desde Berlin!

  • el 15 julio, 2011 a las 5:49 am
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    Dariela: Gracias por tus palabras. Estos medios son maravillosos, porque logran conectar a muchas personas pero también son muy fríos. En una conversación cara a cara, esto no habría pasado. Y bueno, a modo de autocrítica personal, que uno fue pionera, vaya, capaz que esté siendo muy ríspida a la hora de comentar. En última instancia, no pasa nada, que tus columnas son muy buenas y HavanaTimes también. Y de lo que se trata es de unir no de separar, que para separar están otros. Los temas relacionados con la homofobia tienden a activar muchas sensibilidades. Y probablemente gran parte de mi perorata traía consigo el debate que hay en Chile en estos días con este tema y yo te activé a ti lo que ya dijiste sobre la censura. Nada, que el mundo está lleno de dinosaurios.Un abrazo muy cálido para ti Dariela y para todos.

  • el 15 julio, 2011 a las 1:51 am
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    Dariela no puedo entender p’q te la cojes tanto cada vez que uno deja un comentario diciendo que no la piensa como tu o que no esta de acuerdo con lo que escribes, es un derecho que tenemos todos de escribir como la pensamos, no por eso los comentaristas te estamos faltando de respeto o no damos importancia a lo que escribes al contrario, si comentamos tus articulos es p’q te leemos y encontramos interesante lo que escribes, comentar y dialogar es parte de este sitio y por fortuna que se puede hacer
    Eres la unica que te molestan los comentarios negativos, las criticas sirven a mejorar o a dialogar , cosa prefieres la total indiferencia a tus articulos ????????

  • el 14 julio, 2011 a las 9:25 pm
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    Hola Charlene, voy a hacerte un poco de historia personal, trabajé 16 años como teatrista profesional y el público para nosotros siempre fue llamado y considerado: el respetable. En esta nueva actividad en que me empleo, la de escribir, los lectores serán siempre para mí el equivalente del público asistente al teatro: el también respetable. No me he sentido victima. Me gusta el diálogo y es un honor siempre tener comentarios, eso dice que mis materiales llaman de alguna forma la atención, lo que pasa es que siempre trato de ilustrar con transparencia y sinceridad las opiniones respecto a los temas que abordo y no se puede escapar al humano sentimiento de sentirse incomprendido y mi superobjetivo es comunicar; si los lectores se confunden, es que quizás no he sido muy explicita. Por otra parte como los cubanos estamos hartos de que durante medio siglo se nos diga, qué y cómo debemos decirlo, puede que sea un resorte que activo inconscientemente al leer frases como: estas equivocada… ¿me entiende usted? Gracias por su repuesta y no dude en seguir comentando mis escritos. La contradicción es la base del desarrollo pero siempre con respeto. Mis saludos.

  • el 14 julio, 2011 a las 2:59 pm
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    ¿Muy delgada la piel, no? Escribir es un acto que requiere ser dotado de valentía, de coraje, de orgullo, de gallardía, entre tantos otros ingredientes que debe contener. Los que emitimos comentarios acá suponemos que este es un espacio carente de lo que en las calles, en los centros de trabajo, en las escuelas, en el día a día existe: una rotunda imbecilidad, una cerrazón total a puntos de vista distintos y a veces no tan distantes, ajenos y no por ellos erróneos. Este portal con la facilidad que brinda al dar un espacio de comentarios, permitiría ser un oasis y además un estadio diferente a aquellos en los que cotidianamente chocamos con censura las más de las veces. Havana Times tiene una clara finalidad a la vista de todos nosotros quienes no tenemos un espacio reservado, ese fin es el de brindar voz a quienes esta sociedad -aparentemente monolítica- les rechaza e intolera por el simple y sencillo hecho de pensar distinto y querer expresar esa otra versión de la realidad. Espero que todos los participantes de HT sean capaces de entender que este es el lugar y el momento para iniciar diálogos que traigan nuevas voces, que difundan la heterodoxia y repudien la conformidad cuando ésta ha sido impuesta y considerada como única forma de vida en este gran pedacito de tierra que a veces parece navegar sin rumbo fijo.

  • el 14 julio, 2011 a las 10:52 am
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    Dariela: en estas cosas siempre puede parecer que uno está siendo víctima de un ataque. Yo no te conozco más allá de lo que escribes, que dicho sea de paso, siempre sigo aunque a veces no comente, porque son muy sugerentes. Me parece un poco injusto que asumas que yo tenía intención de censurarte; es una pena, vaya, que jamás ha sido esa mi intención. No sé cuáles son tus motivos para escribir estas buenas columnas, pero una vez publicadas, y con una sección de comentarios al margen, resulta un poco extraño que los comentaristas no puedan decirte que te sienten equivocada en tu enfoque (y aquí aclaro que hay una diferencia sutil en decir “estás equivocada” a “yo creo” que lo estás; lo segundo, no es ninguna imposición, es mi opinión). Me parece que los comentarios son precisamente para que lo dicho siga desarrollándose y se establezca un diálogo en torno a ellos, a partir de la mirada de otros. Y cuando usted dice: “Acá no son los consejos editoriales fastidiosos e inquisitivos, quienes siempre querrán enmendarte la plana. Resulta que son los lectores quienes desde sus comentarios llegan incluso a decirte que estas equivocada en tu enfoque o tu discurso.” , pues cierra esa puerta.
    Podría seguir expresando mis puntos de vista sobre este artículo, pero podrían ser tomados como intentos de censura, y eso me ofende. Saludos nuevamente y seguiré leyendo lo que escribe y comentando, cuando coincida plenamente con usted.

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