El gorrión

Daisy Valera

PROCREACION - Foto por Lisduania Victorero

Yo no tengo familia en el extranjero, cuando escuchaba a mis compañeros de clase decir que una tía, el padre o cualquier otro familiar venían de fuera, generalmente de Estados Unidos, esto no me llamaba demasiado la atención.

Fue con el tiempo y ser amiga de personas que tienen una buena parte de su familia en otros países fue que empecé a interesarme un poco más en lo que sentían los que aquí se quedaban esperando y los que se marchaban.

Se le llama gorrión en Cuba al sentimiento que embarga a la mayoría de los emigrantes, mezcla de nostalgia y añoranza con la sensación de haber perdido algo.

El cubano es un emigrante especial, no es el que se mueve de un país a otro con el único motivo de mejorar un poco su situación económica.

El cubano que emigró, sencillamente no puede desconectarse de la realidad cubana y empezar a envolverse en las características de la nueva sociedad para olvidar y comenzar de nuevo.

No puede, sencillamente porque siempre estará atado a una familia que depende económicamente de la remeza que este puede mandar, la familia muchas veces es el motivo de emigrar, sacarla adelante económicamente es muchas veces el propósito del que se va.

Un amigo me cuenta que para que la ayuda económica que manda su padre a Cuba sea eficiente y suficiente, este tiene que mezclar continuamente en una batidora el Granma, el Miami Herald y el Juventud Rebelde para distribuir adecuadamente los escasos recursos.

La atención constante sobre lo que pasa en Cuba, de que subieron los precios o que no hay aceite en las tiendas, no contribuye para nada a que desaparezca “el gorrión,” todo lo contrario.

La mayoría de los que se van siguen extrañando la yuca con mojo, el congrí y el cerdo asado.

También pasan las vacaciones después de todo un año de trabajo en la Isla, muchos dicen en tono de broma que vienen a palear el hambre de sus familiares.

La realidad es que los que se quedan sufren tanto como los que se van, yo lo llamo el otro gorrión, porque cuando se tiene un familiar muy cercano fuera de Cuba, siempre se está esperando, esperando para que esté la familia completa.

La situación es lamentable ya que cubanos en el extranjero hay más de 2 millones, y leyes como que si sales ilegalmente de la isla tienes que esperar 3 años para volver a venir, atentan mucho contra la felicidad de muchas familias cubanas.

Esperemos que situaciones de este tipo tengan una solución mejor en el futuro inmediato.

Daisy Valera

Daisy Valera: Edafóloga y Blogger. Escribo desde la Ciudad de México, donde La Habana a veces se hace tan pequeña que llega a desaparecer; pero en otras, la capital cubana es una ciudad tan pasado y presente que te roba la respiración.


2 thoughts on “El gorrión

  • el 22 octubre, 2011 a las 1:13 pm
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    toda persona ke salio ilegal de cuba despues del 94 se le niega la entrada o habilitacion, no es por 3 anos la prohibicion es por tiempo indefinido tradusco hasta ke le de la gana o cambien esa ley,.en esa situacion me encuentro como miles de cubanos,.

  • el 13 noviembre, 2010 a las 8:18 pm
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    ñooooooo que orgullo, esa foto la tiró mi hermana !que bien¡ y como respetan y todo el copyright.

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