Donde difiero de Elio

Alfredo Fernández

Foto: Julie Webb-Pullman

HAVANA TIMES, 25 ene — En días anteriores el colega de Havana Times,  Elio Delgado Legón  tuvo a bien comentar mi artículo “Los que maduramos con carburo”, y aunque mi primera impresión al leer su comentario fue la de responder de similar manera, he decidido tomarlo de pretexto y escribir este texto que apenas aborda, en unos poquísimos aspectos, el extenso prontuario de responsabilidad del gobierno cubano en lo referente a la situación que hoy vivimos los cubanos.

El Sr. Delgado comienza su comentario expresando  que  “El articulista habla de desilusión y desencanto. Eso mismo es lo que se propone el gobierno de Estados Unidos crear en el pueblo cubano mediante su genocida bloqueo para que el pueblo le eche la culpa a la Revolución y arremeta contra ella”.

Detengámonos en este punto del comentario del Sr. Delgado y me gustaría tener respuesta a esta pregunta: ¿fueron precisamente los Estados Unidos, con su genocida  bloqueo, quienes crearon la “desilusión y el desencanto” que nos trajeron las huestes de la Brigada Che Guevara y el “Cordón de La Habana”?

Es de mi conocimiento que ambos planes fueron concebidos para (alrededor de La Habana el segundo y en casi todo el país el primero) sembrar un café que lo único que en verdad trajo al país fue la tala de bosques y árboles frutales con la posterior perdida de la variedad de frutos con que contaba el país, frutos que por demás todavía, cuarenta años después,  escasean en el mercado agropecuario cubano.

También me gustaría preguntarle al Sr. Delgado si fue precisamente el gobierno de los Estados Unidos, el que obligó a los dirigentes cubanos a, sin escuchar a los científicos y experimentados ganaderos del país, realizaran aquellos famosos “cruces genéticos” en una de las poblaciones  vacunas más bastas por población per cápita del continente.

Antes de 1959 había casi 7 millones de cabezas ganado, cuyo “proyecto” terminó prácticamente despoblándola. Hoy apenas Cuba cuenta  con 2 millones, pese a que una ley priva con 20 años de cárcel a todo aquel que sacrifique un ganado mayor.

Ahora, la pregunta que más interesa: ¿fueron los Estados Unidos quienes ordenaron a nuestros dirigentes acabar, casi por completo, con  la tradición azucarera más eficiente del mundo que  produjeron más de 7 millones de toneladas de azúcar en la zafra de 1957, zafra que por sus niveles de rentabilidad fue muy superior al desastre, ya conocido en nuestra historia como  “La zafra del 70”.

En otra parte de su cometario el señor Elio Delgado afirma:  “El período especial no fue un invento de Fidel, fue un período de subsistencia cuando Cuba se quedó sin el 90 por ciento o más de su comercio exterior y el gobierno de Estados Unidos arreció el bloqueo para darle el puntillazo final a la Revolución.

Por suerte, nuestro pueblo es instruido e inteligente y comprende quienes son los culpables de nuestras necesidades. Los que se dejan engañar y caen en el juego del imperialismo norteamericano, tienen su castigo en su penitencia. Si estuvieran aquí, luchando junto a nuestro pueblo por salir adelante a pesar de todo, por lo menos se sentirían útiles y no tendrían tanto desarraigo”.

Para mí, en el comentario anterior de Elio, queda en entredicho que no hubo algo malo en que “nuestros dirigentes” ataran nuestro país, como económicamente lo hicieron, de pies y manos al bloque socialista oriental. De ahí, toda vez ese sistema  se “desmerengó”, automáticamente Cuba era arrojada a la miseria total, miseria que por demás, veintidós años después, no se aparta aún del pueblo cubano.

Por esto, infiero que el Sr. Delgado tampoco encuentre mayores problemas en que luego de la fatal experiencia, los dirigentes vuelvan a entrapar el país, ahora haciéndolo guindar de un verdadero hilo, la salud del presidente Chávez, descartando así para siempre, la generación histórica de la Revolución, el riesgo de experimentar con verdaderas opciones socialistas.

Aún tengo más preguntas: ¿fueron los Estados Unidos los que le impidieron a los gobernantes cubanos, empoderar a los trabajadores con cooperativas, donde fueran ellos y no el partido quienes escogieran a sus dirigentes?

También quisiera saber si ¿fueron los Estados Unidos, los que han impedido que hasta hoy en los municipios y localidades cubanas el Presidente del Poder Popular funja verdaderamente como tal?, dotándose a estos funcionarios de un poder real que le permita ser gestores de cambio en la comunidad, abandonando de una vez y por todas, el papel de justificadores de la inoperancia del gobierno a que quedaron reducidos.

En cuanto a lo de que “el pueblo cubano es instruido e inteligente” estoy de acuerdo con el Sr. Delgado, más que éste “conoce quienes son los verdaderos culpables de sus necesidades”, simplemente  dudo que todo el pueblo lo sepa,  pues demasiados años de desinformación y obsecuencia terminaron por distorsionar la capacidad del cubano para analizar su realidad.

Por esto quiero hacerle esta pregunta al Sr. Delgado o alguien equivalente. ¿Si en verdad cree que ha sido la política del gobierno norteamericano la única culpable de que 2 millones de cubanos hoy anden por el mundo y de que buena parte de los que todavía viven en la isla quieran escapar de ella?

No quiero terminar sin antes ofrecerles mis disculpas al Sr. Delgado por esta manía mía de utilizar la mayéutica socrática para preguntarle y preguntarle cuestiones que casi nadie pregunta, aun a riesgo de que  algún día “alguien” o algunos, me obliguen a beber la cicuta.

Y por último le hago esta interrogación: ¿Cree, en verdad el Sr. Delgado que yo pretendo con mis preguntas defender a los Estados Unidos?


Alfredo Fernandez

Alfredo Fernandez: No me fui de Cuba, pues uno no se marcha de donde nunca ha estado. Luego de gravitar por 37 años en esa extraña isla, logré pisar tierra firme, sólo para comprobar que no he llegado a ninguna parte. Quizás y nunca perteneceré a sitio alguno. Ahora vivo en Ecuador, pero por favor, no me crean del todo que ando donde digo, mejor localícenme en la Cuba de mis sueños.


18 thoughts on “Donde difiero de Elio

  • el 3 marzo, 2012 a las 9:20 pm
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    Por favor, ya dejen al señor Elio tranquilo que se va a infartar. Para él la revolución le dio sentido a su vida él no se da cuenta (por ser un hombre religioso) que miles de cosas no han funcionado y que mientras más pasa el tiempo, más culpa tienen los de la isla. Repito, dejen a ese señor tranquilo que el ya no tiene posibilidad (por no decir capacidad) de darse cuenta de evidencias de otros. ¡caramba¡ que dejen a Elio tranquilo..

  • el 28 febrero, 2012 a las 7:38 am
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    Primero, Batista era la opción más derechista de los revolucionarios del 30, por eso fue elegido por los Estados Unidos como interlocutor. Pero las concepciones de Batista de qué hacer en Cuba eran propias, erradas pero propias. En eso está su gran culpa. Batista estaba en el exilio en Daytona y regresó para el golpe de Estado, ya en aquel momento era rico, riquísimo, no precisaba robar más. Pero Batista, a pesar de comenzar como sargento taquígrafo, no era sólo militar, se consideraba un político, y quiso hacer lo que hizo. Si no, piensa en lo siguiente: los gobiernos del Partido Auténtico no se habían enfrentado a Estados Unidos, por qué estos iban a presionar un golpe de Estado? El temor a que los Ortodoxos ganaran? Eso es un hombre de paja. aún está por ver si los Auténticos iban a perder esas elecciones, que además ya habían engrasado el dominio.
    Fidel también tenía sus concepciones. Por ejemplo, él puso como condición para ser nombrado Primer Ministro que se cambiase la Constitución del 40 (que había sido restaurada por Urrutia el 2 de Enero) por una Ley Fundamental que controlaba el Poder en el Consejo de Ministros y convertía al Primer Ministro en el verdadero Poder, a pesar que la tradición cubana lo ponía en el Presidente (este era elegido, el Primer Ministro era nominado). Luego, no convocó a Elecciones, a pesar que en 1960 (cuando se cumplían los famosos 18 meses prometidos por él mismo) no había un estado que justificase la no celebración. Los Informes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que sirvieron para expulsar al Gobierno (el Estado nunca lo fue, según la doctrina de esta misma comisión) de la OEA, reflejaban la situación de los presos políticos y las pocas garantías de los juicios llevados a cabo, incluyendo la subordinación del poder judicial al ejecutivo, que la propia Ley Fundamental separaba. En Cuba, sólo se llevaron a cabo los planes que Fidel y sus amigos tenían. Detrás de cada “obra de la revolución” está el apadrinamiento de uno de ellos.
    Por último, Cuba podía haber continuado comerciando con Europa y México, comerciar con el bloque comunista fue una decisión, no la única opción. Y lo más importante, podía haber utilizado mejor los subsidios de la URSS. Con todo el dinero que entró, no logró crear un sistema sostenible. Se gastaron en las más absurdas cosas, como guerras en África y directamente en los servicios sociales (lo cual es loable, pero completamente artificial). Para ser un país de economía planificada, lo hicieron muy mal.

    Y para Elio: la principal diferencia entre los migrantes cubanos y el resto es que ninguno de los otros tiene que pedir permiso a su gobierno para emigrar, ni para regresar a él. Probablemente es el único país en el mundo (ciertamente el único occidental) que tiene la categoría de “emigrante definitivo”, personas que pierden todos los derechos en su país, excepto el derecho a pagar caro por un pasaporte cubano.
    Usted se imagina qué distinta serían las cosas con diputados de la ANPP elegidos entre los migrantes???

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