Entre Gatos y Estrellitas

Por Irina Echarry, fotos: Caridad

HAVANA TIMES, 20 abril — Algo inusual sucedió sobre un tejado cubano: la reunión de los gatos jélicos. El rey, “excelente filósofo y bueno en rimar.” elige una vez al año al felino que irá al “Edén Sideral” y recibirá siete vidas.

Ambientado con antenas, estrellitas, luna, tanques multicolores, y alejados de los basureros convencionales donde generalmente suceden las escenas del musical de Broadway, los integrantes del Coro Escénico Estrellitas, dirigido por Jennifer Almeida (quien también estuvo cargo de la dirección musical de la obra junto a Marisol Cao), y el grupo Mefisto Teatro se unieron para llevar a escena Gatos.

Una versión para niños y niñas hecha por Alejandro Milián, del musical Cats, basado en Old Possum’s Book of Practical Cats, de T.S. Elliot y representada por primera vez en Londres, en 1981.

Ante un público mayormente infantil (y sus acompañantes adultos) los gatos cantaron, bailaron y actuaron demostrando que una obra clásica concebida para adultos puede resultar un rato agradable para los más pequeños, tanto para los que la actúan como para los que van a disfrutarla.

En un inicio (como en el mundo fuera del escenario), hay peleas por conseguir ser el elegido: unos se creen superiores como la estrella de rock; otros hacen gala de sus habilidades para timar a los demás: Mungojerry y Rompetrizas, un duo sui generis: “un equipo fraternal de la gata barcina y el gato siamés.”

Una gata se piensa más linda, otra provoca la burla: vieja, abandonada en su soledad, se le escucha la canción más triste y conocida de ese musical: Memory, que recuerda cuando era joven y bella. También conocemos al gato del tren, a la gatica blanca, al trío Mirringo.

El rey es raptado por Mackavity, un malvado al que todos temen. Luego es devuelto por el mago Mistófeles a quien, entre los pañuelos que saca de su manga o del sombrero, se le escapa un calzoncillo… Al finalizar los gatos se unen y celebran a Grizabella que ha sido la escogida para renacer.

Jazz, baladas, rock, pasillos de ballet clásico, maullidos, espontaneidad se mezclaron con las antenas y las estrellitas: las de la noche sobre el tejado y los integrantes del coro escénico.

No es la primera vez que Jennifer y Alejandro trabajan juntos, antes realizaron Un concierto para Blancanieves, anunciando las aptitudes de los niños para la comprensión de obras más complicadas y su capacidad de impregnarles frescura e inocencia.

Las funciones de Gatos, en la sala del Teatro de la CTC los días 9 y 10 de abril, fueron ovasionadas por niños y adultos, quienes sin distinción de edad, corrían entre los aplausos para agarrar uno de los globos lanzados hacia el público.

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