A las puertas del Festival de Cine

Redacción IPS Cuba

HAVANA TIMES, 17 nov. – El presidente del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, Alfredo Guevara, consideró justa la selección de los filmes que competirán este año en las seis categorías en concurso y descartó privilegios para Cuba por su condición de sede del encuentro cultural.

En esta ocasión se inscribieron 1.064, de las cuales 445 fueron programadas para exhibición y solo 121 concursarán. Este es “un festival internacional (…) tratamos a todos los países y también a Cuba de igual a igual”, dijo el intelectual cubano que preside la cita cinematográfica.

Guevara aludió de modo indirecto, sin referirse a ningún caso en particular, al reclamo del cineasta Eduardo del Llano, cuyo primer largometraje “Vinci” fue descartado para competir. El filme se basa en el breve encarcelamiento que sufrió Leonardo da Vinci (1452-1519) a los 24 años en Florencia.

La comisión de selección explicó en carta al realizador que su obra no fue elegida para concursar por valoraciones temáticas y no artísticas o de otra índole. El festival está orientado, fundamentalmente, a resaltar la identidad cultural latinoamericana y caribeña, añadió la misiva publicada en el blog del creador.

Guevara aseguró que durante los dos períodos en que dirigió el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográfica (ICAIC) siempre se encontró con “un problema a resolver: la no comprensión de la parte cubana de que por ser sede no fuésemos privilegiados”

“Tratamos a todos los países y también a Cuba de igual a igual. Nos podemos equivocar, hay un margen de error en las precisiones de quien decide. Yo creo que hemos actuado con un espíritu de justicia máximo y respaldo a mi comisión de selección”, subrayó Guevara.

Entre los países más representados en la 33 edición del festival, previsto del 1 al 11 de diciembre, figuran Brasil con 25 filmes, México con 24 y Argentina con 18. Cuba participa con 14, de un total de 145 obras inscritas. La cita incluye 14 muestras paralelas de cine contemporáneo latinoamericano y otras latitudes.

"Vinci" de Eduardo del Llano (d) fue excluido del festival.

Además de las muestras fílmicas, están previstos dos seminarios internacionales, uno de ellos sobre la presencia latina en Estados Unidos, con la asistencia de una amplia delegación de cineastas chicanos, puertorriqueños y dominicanos residentes en ese país.

Del 6 al 10 de diciembre sesionará la vigésimo quinta edición del encuentro “El universo audiovisual de la niñez latinoamericana”, que reflexionará sobre la producción y difusión destinada a infantes y adolescentes y acerca de los paradigmas y modelos de educación para la comunicación en el siglo XXI, entre otros temas.

El encuentro cinematográfico abarca homenajes al escritor colombiano y Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez, al pintor chileno Roberto Matta ( 1911-2002), en ocasión del centenario de su natalicio y al realizador Humberto Solás (1941-2008), a quien Guevara resaltó como uno de los más grandes creadores del séptimo arte en Cuba.

El presidente del festival anunció, además, que el homenaje a Solás incluirá la proyección, por primera vez en salas de cine en Cuba, de la serie en tres capítulos que realizara Solás a partir de la novela “El siglo de las luces” de Alejo Carpentier.


One thought on “A las puertas del Festival de Cine

  • el 19 noviembre, 2011 a las 8:55 am
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    Por más que ahora se intente rodear el reclamo de Eduardo en una aureola de sustancia la realidad es que todo esto comenzó como un berrinche de egocentrismo de alguién que no pudo aceptar que su obra no fuese seleccionada. La carta de Eduardo fue un verdedero bodrio y los hechos son tercos. Partimos de que el comité organizador tiene el derecho de establecer sus pautas y dijo de manera clara que no privilegia películas cubanas. ¿Singularizó entonces sobre esa base la película de Eduardo ? Los números dicen otra cosa: “se inscribieron 1.064, de las cuales 445 fueron programadas para exhibición y solo 121 concursarán”. Luego lo de Eduardo no fue excepción, fue la regla. Nada de suspicacia política, ni la tienen cojida conmigo. Nada de dictadura, censura, vejestorio, conrarevolucion ni la retaila de opiniones de quienes se lanzan por sus propios prejuicios y agendas, sin haber visto la pelicula, a opinar. La película de Eduardo formó parte del 88.6% de las películas que no fueron aceptadas. Ya se que eso será un cubo de agua fria para la vanidad (o una operación de marketing bien montada) pero ahí están los tercos números demostrandonos que Eduardo en vez de mostrar altura termin’o hablandonos, no de “enanos altruistas metidos en candela” sino, como enano vanidoso metido en perreta.

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