Gilbertman y los nuevos Piratas del Caribe

Cuba fue a Miami, ahora Miami está yendo para Cuba

Graham Sowa

Gilberto Suarez en una foto puesto en Facebook.

HAVANA TIMES — En los últimos años, los presidentes Obama y Castro han eliminado muchas de las restricciones de viaje entre sus respectivos países. La facilidad de viajes, además de una política migratoria estadounidense excesivamente favorable con los cubanos ha abierto un gasoducto internacional de la actividad criminal. Este problema ha pasado casi desapercibido, sin embargo Gilberto Martínez Suárez, también conocido por su nombre artístico Gilbertman solo le dio un nombre y un rostro.

Gilberto Suárez hizo lo que han hecho decenas de cubanos durante los últimos años. Fue a los Estados Unidos, incursionó en el fraude de tarjetas de crédito en varios condados del sur de la Florida, fue arrestado, se saltó la fianza, y corrió de vuelta a Cuba con un cofre de tesoro lleno.

Una vez en la Isla, no se dirigió a los exclusivos barrios habaneros de Miramar, Siboney y Playa. En lugar de esto fue a la pobre y decadente barriada de Guanabacoa de la capital cubana. Compró una cuadra de la ciudad de chabolas, construyó una mansión de hormigón con garaje para cinco vehículos, y básicamente creó un señor de la situación.

Con solo 28 años Gilberto tenía suficiente dinero en efectivo y joyas para crearse un grupo de dedicados seguidores, matones y mafiosos.

En Cuba introdujo su dinero robado a su carrera musical. Armas de fuego, drogas y maletines de dinero en efectivo ocuparon un lugar destacado en sus orgías glorificadas de la violencia urbana mostrada en sus videos musicales reggetoneros, como “No Hay Break”.

Su flagrante falta de respeto a la ley finalmente llamó demasiado la atención de las autoridades cubanas. Algo había que hacer. Hace aproximadamente dos semanas su imperio se derrumbó, cuando un equipo SWAT cubano allanó su complejo particular.

Ahora la historia es el chisme más popular en las calles de La Habana.

En cualquier otro lugar del mundo no valdría la pena escribir sobre Gilberto Suárez, mucho menos en Miami. No sería más que otro ladrón de pequeña escala que no supo cómo manejar el dinero y vivir bajo el radar. Una mancha imborrable en la sociedad, un caso fácil para los fiscales.

Pero Cuba no está acostumbrada a ver que sus hijos e hijas parroquiales regresen y vivan este estilo de vida ceñida al sensacionalismo autodestructivo debajo de la nariz del Estado.

Si bien la forma en que vivió en Cuba podría ser algo único, cómo llegó a ser rico es una vieja historia.

La casa de Gilberman en Guanabacoa en el momento del cateo.

El periódico Sun Sentinel de Ft. Lauderdale Florida publicó recientemente un informe investigativo de un año que pone de relieve cómo los cubanos se están aprovechando de las excesivamente favorables leyes de inmigración para dirigir estafas en los Estados Unidos. Al mirar las estadísticas locales de la Florida y las nacionales sobre el fraude al Medicare, las redes de marihuana cultivadas en casas, los fraudes con tarjetas de crédito y el robo de identidad, los cubanos están sobrerrepresentados, más sofisticados y con más probabilidades de escapar de la justicia.

Las leyes estadounidenses no persiguen a estos criminales cuando regresen a Cuba. Un escape rápido a la madre patria después de pagar una fianza es actualmente la mejor manera de “¡salir libre de la cárcel” en Estados Unidos.

A menudo me pregunto de dónde sale todo el dinero para esos nuevos restaurantes, casas particulares restauradas, bienes de lujo importados y otros materiales culturales del primer mundo, en un país donde se supone que el trabajador promedio gana de 20 a 35 dólares al mes. La respuesta es que, al menos, una parte, tal vez una gran parte, proviene de las ganancias mal habidas de delincuentes que saquean a los Estados Unidos de América.

Mientras sigamos extendiendo la mano de la buena voluntad a los inmigrantes cubanos a través de leyes como la de Ajuste Cubano y nos neguemos a normalizar las relaciones con el gobierno cubano con el fin de localizar y extraditar a estos fugitivos de la justicia, el problema seguirá empeorando.

Mientras tanto, Cuba tendrá que decidir si quiere tomar cartas en el asunto y tomar medidas enérgicas contra los delincuentes que regresan de los Estados Unidos antes de que la situación se salga de control, como en el caso de Gilbert Suárez.

El hecho de que el Sr. Suárez pudo construir una mansión, mantener armas de fuego, perros de pelea, drogas, adquirir varios carros de lujo en un país donde la propiedad de automóviles es la más baja del hemisferio y de otros alardes completamente fuera de la legalidad son una muestra de la debilidad de varias instituciones.

Los Comité de Defensa de la Revolución, el Poder Popular de la zona y el núcleo del Partido Comunista de la localidad deben explicar por qué le dieron tanto margen a Gilbert Suárez de maniobrar antes de ser arrestado por crímenes de los que se jactaba en Facebook.

Graham

Graham Sowa: He vivido en Cuba durante tres años. Me gustaría achacar la pérdida de cabello, que se ve claramente en esta foto actual, a los rigores de la vida aquí y a la escuela de medicina, pero probablemente se deba a cuestiones genéticas. Las amistades más fuertes que he hecho durante mi estancia en Cuba han sido con otros autores de este sitio web. La fuerza de esas amistades casi ha restaurado mi fe de que el mundo en la red puede traer cambios tanto fuera de esta como en la vida real. Me he ajustado a utilizar Internet una o dos horas al mes. Mientras tanto he redescubierto cosas tales como pasar páginas de libros, escribir cosas a mano alzada, y tener que admitir que no sé algo en vez de buscar rápidamente la respuesta en Google mientras el profesor no está mirando.


19 thoughts on “Gilbertman y los nuevos Piratas del Caribe

  • el 26 febrero, 2015 a las 4:23 pm
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    Señores, el problema antes que nada es de formación en la base, nadie nace con ganas de robar o matar y menos de jactarse de ello, nadie tiene el don tampoco de predecir quien iba a ser este muchacho, solo hay que admitir que le duró bien poco la felicidad, si es que eso se puede llamar felicidad.
    No hay nada mas peligroso que un estúpido con dinero y poder, ahora, que hubiera pasado si no se le hubiera cogido a tiempo? nada, otro “dadee yankee”, pero robándole al gobierno de EUA y pasando por nuestras narices como si fuera el amo del mundo mientras que nuestros hijos estuvieran idolatrando un mundo de violencia cada vez mas podrido, en fin sobraba en las calles, mas que nada por nuestros hijos

  • el 7 febrero, 2015 a las 10:18 pm
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    Habra sido muy inteligente para robar, para regresar a Cuba y hacer un emporio (hasta que les convino al los que mandan en la finca) …. pero solo por esa fotito se merece 2000 años de carcel, no por delincuente, si no por cretino ….

  • el 7 febrero, 2015 a las 2:19 am
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    Todos saben decir mucho y hacer poco,, solo les digo nunca hubo un inteligente q tumbara la revolución, Fidel demostró ser mas inteligentes q todos y nunca nadie supo, dirigir la situación, Mariel, año 94 etc fue la tapa de valvula de presión de la isla y en vez de explotar, le dio vida a la revolución, lo peor de lo peor lo recibieron ustedes y la presión bajo en la isla, mas luego en vez de hacernos daño, nos enviaron remesas y nos dieron vida…. Pliss cambien la táctica, quiten el embargo e invadan la isla culturalmente y veamos q tiempo dura la revolucion. La otra táctica de aislarnos, justificó la excusa de la revolucion para hacernos sufrir y matarnos de hambre, las damas de blanco cobran a ustedes e informan a la seguridad de estado cubano, Nadie habla de esto, son totalmente informantes y todos acá lo sabemos, tengo cientos de ejemplos q los cubanos acuden y le dan noticias importantes y ellas la filtran igual q el gobierno, nada sale al internet o algo parecido, deberían de estar aburridos de fracasar, creen tácticas mas fuertes como quitar el embargo y daremos menos tiempo a la revolucion de lo q imaginamos

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