Noviembre en Cuba, ¿qué podemos esperar?

Por Carlyle MacDuff

HAVANA TIMES – Los cubanos que solicitaron permiso para realizar manifestaciones inicialmente el 20 de noviembre de 2021 en pueblos y ciudades en toda Cuba, dieron cuatro razones para hacerlo.

Estas fueron: la liberación de los presos políticos, el fin de la violencia, el respeto a los derechos de los cubanos y la resolución de problemas por vías democráticas y pacíficas. La reacción del Gobierno fue declarar esa misma jornada como Día de la Defensa Nacional. En respuesta, los organizadores cambiaron la fecha de las manifestaciones al 15 de noviembre.

Las declaraciones del presidente Miguel Díaz-Canel sobre las manifestaciones realizadas el 11 de julio en muchas comunidades incluyeron calificar a los manifestantes como contrarrevolucionarios provocadores, desestabilizadores del orden público, representantes de odio, venganza y violencia y “promovedores de puntos de vista contrarios a las ideas de Fidel”.

Sin estar preparado, su reacción inmediata fue ordenar a la Policía estatal del Minint -algunos vestidos de civil y “revolucionarios”- a las calles para atacar, golpear y arrestar a cientos de ciudadanos. Etecsa cerró los servicios de telefonía celular y se detuvo Internet y el tráfico en las calles se paró.

Miguel Díaz Canel con su llamado “al combate” en la TV cubana el 11 de julio de 2021.

Es indudable que el Gobierno comunista se sorprendió y se conmovió severamente. Posteriormente sugirieron que las protestas fueron consecuencia de las acciones de Estados Unidos a través de la infiltración, incitación y financiación de la insurrección por parte de la Agencia Central de Inteligencia (CIA).

También es incuestionable que se ha realizado un estudio interno dentro del Minint, de por qué el sistema de los CDR no dio aviso. Esta vez, sin embargo, el aparato gubernamental ha tenido tiempo suficiente para planificar sus acciones para el 15 de noviembre.

La historia del siglo XX incluye muchos intentos anteriores de los oprimidos por el comunismo de protestar y esforzarse por obtener la libertad.

Sería una locura imaginar que el Gobierno comunista cubano no ha revisado esos esfuerzos y planeado su propia manera de contrarrestar y castigar cualquier esfuerzo similar en la Isla. Los estudios deben haber considerado muy especialmente a Hungría, Checoslovaquia y Polonia.

A finales del verano de 1956, la disidencia en Hungría -encabezada por estudiantes- llevó a grandes multitudes a las calles que amenazaban con convertirse en una insurrección. La reacción de los soviéticos fue que los tanques rusos entraran junto con las tropas y reprimieran a los disidentes sin piedad.

En agosto de 1968 hubo un levantamiento en Praga, capital de Checoslovaquia -el cual fue descrito más tarde como la “Primavera de Praga”-, que rápidamente ganó fuerza y ​​fue liderada por Alexander Dubcek.

Veinte años más tarde, tras la implosión de la URSS, Dubcek asumió la presidencia de Checoslovaquia. Para entonces se había formado el Pacto de Varsovia y hubo una invasión soviética con tanques y tropas que restablecieron sin piedad el control comunista.

Fidel Castro como presidente de Cuba, comentó sobre las nuevas regulaciones introducidas por Dubcek:

“Se tomaron ciertas medidas como el establecimiento de una forma burguesa de libertad de prensa. Esto significa que a la contrarrevolución y a los explotadores, los mismos enemigos del socialismo, se les concedió el derecho a hablar y escribir libremente contra el socialismo”.

La oposición comunista a la libertad de expresión, junto con la imposición de la censura y el control estatal de todas las formas de medios de comunicación, constituye un papel clave en el establecimiento y mantenimiento de la dictadura cubana. Eso fue aclarado mucho antes por el ‘Che’ Guevara cuando él escribió:

“Debemos acabar con todos los periódicos. No se puede lograr una revolución con libertad de prensa”.

Polonia, que tenía conocimiento de los esfuerzos fallidos en Hungría y Checoslovaquia, desarrolló un medio más sutil de resistir la represión y el control comunista, teniendo un aliado de magnitud internacional en el papa Juan Pablo, quien era él mismo polaco.

Juan Pablo visitó primero su país de nacimiento como Papa, en junio de 1979, y se reunió con Lech Walesa, quien entonces en agosto de 1980 formó un sindicato independiente de trabajadores de los astilleros llamado Solidaridad en Gdansk.

Luego, en 1983, Walesa fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz, ganando reputación mundial. El papa Juan Pablo hizo una segunda visita ese mismo año.

En julio de 1985, Solidaridad en Gdansk inició una huelga prolongada. En 1987, Juan Pablo hizo su tercera visita y la podredumbre del comunismo ya estaba en marcha. Walesa, igual que Dubcek, se convirtió en presidente de su país cuando se deshizo del yugo comunista.

Foto: Juan Suárez

Los Castro aprendieron de las experiencias de otros, adoptando ideas que consideraron exitosas. Los ejemplos incluyen los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), que se basan en la Stasi de Alemania Oriental, y rechazan el concepto de sindicatos independientes.

En Cuba todos los trabajadores pertenecen a la Central Sindical de Trabajadores de Cuba (CTC). Casualmente, el secretario general, Ulises Guilarte de Nacimiento, es miembro del Buró Político del PCC y diputado del Poder Popular.

Nacimiento se puede ver en todas las reuniones de importancia política de Cuba, generalmente sentado en el centro de la primera fila de la audiencia y fácilmente reconocible por sus mejillas regordetas.

Según su fraseología, la palabra solidaridad significa cumplimiento. Es la CTC la que organiza las “manifestaciones” a favor de la Revolución, lo que incluye traer autobuses llenos de trabajadores al desfile del Primero de Mayo en la Plaza de la Revolución y entregar todas las banderas y parcartas.

La seguridad siempre está a cargo del Minint, que controla a la Policía del Estado, incluidos los que se hacen pasar por ciudadanos comunes, vestidos de civil y a los que el CDR informa: “Quién vive en cada cuadra, qué hacen en cada cuadra, en qué actividades están involucrados y con quién se reúnen “.

Como se mencionó anteriormente, fue una combinación del Minint y miembros de la CTC leales a la Revolución, quienes estuvieron involucrados en instigar la violencia manifestada a instancias de Díaz-Canel en las calles de Cuba el 11 de julio y vista internacionalmente.

Los manifestantes en Cuba o en otros lugares, no necesitan esperar que el Papa actual aliente los gritos por la liberación del comunismo. Su abrigo está cortado con una tela completamente diferente a la de su santidad Juan Pablo. El primero ha visitado Cuba dos veces, la primera vez para realizar una visita papal común, incluida la de Santiago, y para visitar al excomulgado y anciano Fidel Castro en Siboney.

En la segunda ocasión se reunió con Raúl Castro y el Patriarca Ortodoxo Ruso de Moscú, quizás más conocido por su guardarropa de sombreros de fantasía. Reunirse con disidentes, similares a Lech Walesa, no es su norma. Díaz-Canel no debe temer su intervención.

Entonces, ¿qué pasos se pueden esperar del sucesor de Raúl Castro (aunque Raúl todavía acecha en el fondo)? Las acciones iniciales, como lo ilustra la introducción del Día de la Defensa Nacional, serán intimidar:

Un aumento de la presencia policial, visitas a quienes firmaron las solicitudes para manifestarse con condenas quizás más largas a los encarcelados después del 11 de julio. El objetivo es reducir el número de demostraciones y, al mismo tiempo, minimizar la observación y los comentarios internacionales. Eso, a su vez, exigirá que los periodistas extranjeros sean advertidos y confinados en sus hoteles.

Foto: Juan Suárez

Sin embargo, existe una determinación obvia en pie y algunos pueden negarse a ser intimidados y aceptar que pudieran ser encarcelados y separados de sus familias. Muy pocos cubanos desconocen la existencia de Villa Marista y que son pocos los acusados ​​que no confiesan después de entrar ahí. Los matones del Minint no están entrenados para ser comprensivos.

Se puede anticipar que Etecsa cerrará los servicios de telefonía celular e Internet, tal vez a las 8:00 am, y es muy posible que haya una presencia militar bien armada.

Se deben haber estudiado los trazados de las calles. El Gobierno de Díaz-Canel se asegurará de tener una fuerza mucho mayor que los manifestantes, pero también tratará de limitar las armas a las no letales: quieren evitar el surgimiento de mártires, son conscientes de la opinión internacional y se preocupan por los ingresos del turismo.

Si a pesar de todos los esfuerzos del Gobierno para evitarlas, se producen manifestaciones, los matones del Minint vestidos tanto de uniforme como de civil tendrán una fuerte presencia junto con los leales “revolucionarios” de la CTC, vestidos adecuadamente y armados con bastones.

Existe la posibilidad de que un par de gastados carros policiales marcas Lada sean sacrificados como antorchas, lo cual se atribuirá a la violencia de los manifestantes junto con algunos escaparates: el personal tiene más de un propósito.

Todo lo que suceda, Díaz-Canel debe y parecerá tener el control total.

El mundo puede esperar el 16 de noviembre que Estados Unidos en la forma de la CIA en particular, pero también ciertos medios de comunicación, como la BBC, CNN, la EFE española y la Agencia Francesa de Prensa (AFP), sean acusados ​​de incitación y quizás prohibidos.

¿Es toda una imaginación? Uno puede esperar que así sea. Solo el tiempo lo dirá.

Lea más desde Cuba aquí en Havana Times.


2 thoughts on “Noviembre en Cuba, ¿qué podemos esperar?

  • el 27 octubre, 2021 a las 7:29 pm
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    Senor Tito,
    Aquellos personas que como usted dice viven miserablemente y se prestan a la compensacion del gobierno son la “masa” como la describen Marx y el Che Guevara. Fue Guevara quien dijo sobre los Cubanos:

    “La juventud debe aprender a pensar en masa. Es criminal pensar como individuo.”

    El regimen comunista se ha visto conmocionado por las protesta y esta decidido a detenerias, sin importar cuantas personas tengan que agredir y encarcelar. Pero tambien saben que el mundo esta mirando y Cuba ya tiene al quarto nivel mas alto de encarcelamiento del mundo.

    En ingles, hay una expresion sobre: “ser atrapado en los cuernos de un dilema”. El regimen necesita turistas y no quire ahuyentarlos, por otro lado, tienen que mantaner el poder y el control.

  • el 26 octubre, 2021 a las 6:19 am
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    Tienen adoctrinadas a mucha gente, que viven miserablemente y se prestan a la comparsa gubernamental. La semana antes darán algo extra por la libreta, ya tienen una lista de 5 mil “sospechosos” que irán a prisión preventiva, y hasta son capaces de poner el día 15 quioscos con comida barata para entretener al personal.

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