No espontaneidad ni autonomía, sino Ordeno y mando

Por Benjamón Noria

Foto: Juan Suárez

HAVANA TIMES – Muy poca gente sabe, por la sutil represión que existe, que en Cuba todo lo exhibido a la población pasa por el filtro del Departamento Ideológico del Partido Comunista. Nada se manifiesta o se publica sin ser analizado y autorizado por ese ente.

Muchas personas elogian, por ejemplo, la espontaneidad de Pánfilo en las críticas que le hace al país en el programa de la televisión cubana: Vivir del Cuento. Nada más lejos de la verdad. Todo lo que Pánfilo dice ya está revisado y censurado por el Partido con antelación a su exhibición.

En Cuba no hay tal espontaneidad ni autonomía, sino Ordeno y Mando.

Te escogen tus peliculas y asignaturas

Ordeno y Mando rige todas las actividades del país. No hay un movimiento en la economía, en la educación o en la salud que no esté al arbitrio del Partido.

El Partido dice cuáles películas se pueden ver y cuáles no. Dice qué asignaturas se pueden impartir o no en las escuelas. Es más, el Partido le dice al pueblo cómo ser feliz y le enseña fórmulas de felicidad.

El Partido se ha convertido en un supuesto protector atento y que emite consignas anticapitalistas y devaluación del mercado. Es que solo él sabe qué es lo mejor para el hombre. Se dirige de manera constante a los sentimientos, temores y afectos del individuo y no a razones y argumentos.

La cultura cubana es impositiva e invasiva. Por ese motivo no hay diálogo, ni argumentos ni contraargumentos. En Cuba no hay debate, sino monologo, puesto que es uno solo el que habla y dice cómo se tiene que hacer todo.

A los cubanos les ha llegado a gustar que le mastiquen todo, el Partido les ha librado de la tarea de pensar. No hay producción. No hay libertad de creación. No hay invenciones interesantes, novedosas y polémicas. El período de oscurantismo de la época medieval es un niño de tetas al lado de la desinformación y de la restricción de conocimientos del Ordeno y Mando cubano.

El peligro de una desertificación mental

Cada día que pasa en la Isla se va creando una desertificación mental. El pueblo parece de zombis. La gente va perdiendo el interés en pensar. La enajenación espiritual que ha adquirido el cubano es brutal. Se han perdido los sueños. La incertidumbre tiene secuestrado a los sueños.

El Ordeno y Mando ha creado una cantidad de vicios en la cultura cubana como el seguidismo, el paternalismo, el esquematismo, el autoritarismo, etc. La gente no tiene opinión propia. El cubano habla con las mismas palabras que oye en la televisión. Lo que es Bueno y lo que es Malo te lo dice la televisión.

El Ordeno y Mando está fosilizado tanto en las relaciones burocráticas como en las relaciones personales y de familia. Hay casas de cubanos en las que se exige a los jóvenes sentarse frente al televisor para ver la Mesa Redonda. Otras en las que obligan a leer el periódico. Los muñequitos rusos son priorizados a los de Hollywood.

Las producciones rusas y las chinas van primeras que las estadounidenses y europeas.

En la actualidad, el futuro del país es bien oscuro. Harán falta reformas mucho más poderosas que la Perestroika y el Glásnost de la antigua Unión Soviética para desinstalar el Ordeno y Mando del cerebro de los cubanos.

El Partido ha condenado al cubano a una cultura basada en la obediencia, la violencia mental y la subordinación del individuo a los designios del Estado.

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One thought on “No espontaneidad ni autonomía, sino Ordeno y mando

  • son muchos años, 60 son muchos años, no es el Partido, no lo creo, es una persona, solo una persona, con las consultas correspondientes a otra, pienso que ya muy pocas, porque repito son 60 años, es el sr. Jose Ramon Machado Ventura, “Machadito”.

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