¿Es culpable el pueblo cubano?

Fidel Castro y Juan Pablo II en la Habana en 1998. Foto: lajiribilla.co.cu

HAVANA TIMES – En varias ocasiones he hablado en descargo de la supuesta responsabilidad del pueblo cubano en lo que ha pasado los últimos 59 años, esta vez quiero analizarlo desde una perspectiva historiográfica.

Mi tesis es que la historia se desarrolla mediante dos tipos de cambios:

1º Cambios cuantitativos acumulativos que desembocan en un gran cambio cualitativo.

2º Cambios cualitativos forzando la evolución.

Ejemplos nacionales del primer tipo es el boom del azúcar a finales del siglo XVIII, las guerras de independencia decimonónicas, la Revolución del 30 o la dinámica Cuba-EEUU los últimos 200 años.

La revolución del 59 es nuestro único ejemplo del segundo caso.

El cambio cuantitativo se da por acumulación de microcambios en un tiempo dilatado, es maniobrable, da margen para que los pueblos tomen decisiones, aprendan mediante experiencias de éxito o fracaso y carecen de liderazgo centralizado.

El cambio cualitativo es el típico de los demagogos que prometen acelerar la historia e hipnotizan a parte de la nación mediante promesas cortoplacistas, estos casos siempre tienen un líder central, llámese Lenin, Fidel o Chávez, son impuestos al pueblo en acelerado proceso de centralización de poderes económicos y políticos mientras el engaño dura, para una vez las promesas se vuelvan humo no haya mecanismos cívicos de revocación de la autoridad otorgada al líder.

Con la llegada al poder de Fidel en el marco de la ruptura de la normalidad republicana hecha por Batista, podíamos haber vuelto a ser un país que evolucionaba dentro del occidente al que pertenecemos, que avanzaba socialmente, que aprendía de sus avances y retrocesos democráticos y que era económicamente boyante.

No era la primera vez que un hombre acaparaba tal poder en Cuba, pero sí la primera vez que alguien para conservarlo nos apartaba del carril que nos había llevado a ser república moderna en gestación. No vino Fidel al poder con el ánimo de normalizar el republicanismo y recuperar la senda democrática liberal, aunque eso precisamente era lo que aseguraba iba a hacer.

Las acciones demostraron que Fidel llegó con ánimo de anquilosarse, para ello transfiguró aceleradamente la sociedad buscando eternizar su poder omnímodo aun a costa de malograr nuestra ambivalente pero natural y necesaria relación con EEUU y de enganchar nuestro destino al carro del imperialismo soviético.

Durante los primeros años su Revolución transformó nuestra historia como no se había hecho jamás. El carácter occidental de nuestra cultura, liberal, democrática, plural, fue transformado en un totalitarismo uniformador que como nunca se inmiscuía en el entramado social y controlaba cada aspecto de la política, la cultura, la información y la economía. Fidel transformó la historia de Cuba en su propia historia, subordinó el interés de todos al suyo e hizo de sus luchas y frustraciones personales las nuestras.

Se dilapidaron inmensos recursos recibidos de la nueva metrópolis construyendo una economía centralizada que se puso al servicio de la política en guerras africanas, en intervenciones y apoyos millonarios a movimientos guerrilleros y ruinosos megaproyectos.

A mayores subsidios del CAME mayor deformación estructural, llegando al año 89 no produciendo nada de valor y lo que producíamos se hacía con tecnologías obsoletas y a costos altísimos.

Ya terminamos ahora vamos a empezar. Foto: Juan Suárez

Fidel fue un hecho tan nuevo y sorprendente que nadie pudo prever el camino que iría tomando nuestro destino en sus manos. Se le apoyó mayoritariamente gracias a su apabullante carisma y a los logros que iba obteniendo gracias al andamiaje artificial que los soviéticos proporcionaban. Mientras tanto nos quedamos al margen de la historia occidental y con un gobierno orwelliano todopoderoso.

Señalar al pueblo por el fidelismo es como culpar a los siboneyes por no prever su extinción, o a los alemanes por Hitler, los cambios cualitativos son socialmente imprevisibles.

Ahora estamos a las puertas de otro cambio cualitativo, el fidelismo está tan muerto como su creador, de la Revolución solo va quedando una paralizada economía aun al servicio de la política, incapaz de sostener salud y educación sino en estado deplorable, la discriminación racial aumenta, las diferencias de clases comienzan a ser abismales, la corrupción pasó de ser exclusividad de la alta política a ser generalizada, y de nuestro aprendizaje democrático nadie se acuerda.

La herencia revolucionaria es un gran experimento fallido que estuvo siempre supeditado al ego y mesianismo de su líder, quien creyó que la historia podía forzarse y solo nos hizo perder décadas enteras de normal acumulación cuantitativa de experiencias que nos hubiesen educado como sociedad. La Revolución se resume en un enorme rodeo para llegar al capitalismo más despótico con una sociedad inerme, cívicamente desarticulada y sin liderazgo.

Como diría el gran Virgilio Piñera “tengo miedo”

19 thoughts on “¿Es culpable el pueblo cubano?

  • Si, porque fue el pueblo cubano quien nos pidio paredon, y no fidel ni raul. !Que se jodan!

  • La respuesta Es No.
    pero como Virgilio tengo Miedo, de morir en un país donde nunca veré libertad alguna objetiva y luz al final del túnel. Por eso lo mejor es irse o enagenarse en una burbuja donde tomemos de la sociedad lo que nos convenga y la política mandarla al Carajo, porque en Cuba, no va a cambiar absolutamente nada.

  • Hermoso e interesante artículo. Buenos puntos de vista. Me gustó. Claro que nuestro pueblo no tiene la culpa. Ya ni siquiera es útil buscar culpables. Da lo mismo si fueron sinceros fracasados o fracasados villanos. Lo que pasó ya no lo podemos cambiar, la historia ya está atrás, debemos conocerla, aprender de ella, pero no vivir solo de la historia como quieren los comunistas en el poder, porque ahora no tienen epopeyas edulcoradas para manipularnos. Queremos mejorar el presente y forjar un mejor futuro. Quien obstaculice ese derecho vital es el verdadero enemigo del pueblo cubano. Queremos democracia para resolver nuestros asuntos entre todos, no impuesto ni a la manera de los mismos que han fracasado por seis décadas y no dan señal de entender en qué se han equivocado. Eso muestra que no están aptos para dirigir el cambio que Cuba necesita. Yo también tengo miedo. Es normal, a un sistema como este se le teme más que a uno que asesina y saca uñas, como Batista y Pinochet. Es más efectivo sobre el órgano que dirige el cuerpo: te inutiliza en la psiquis.

  • Repatriado, claro que los catolicos, los ricos, los fusilados tambien eran parte del pueblo. Pero eran minoria. Compara hoy dia cuantos cubanos viven en la isla y que de una manera u otra apoyan al regimen o o toleran con los que se han ido del pais. Todavia, al menos usando la doble moral, la mayoria lucha por la subsistencia diaria y no les interesa la politica, como si esta no estuviese asociada a sus penurias. Y siguen siendo mayoria.
    El campo socialista se cayo porque no hubo manera de demostrar su supremacia frente al capitalismo. La Glasnost (apertura) fue el principio de todo y gracias a ella no quedo mas remedio que hacer la Perestroika (reestructura) como ultimo intento de salvar al Sistema. Rumania con la muerte de Ceasescu, la caida del muro de Berlin fueron movimientos populares contra el Sistema. El regimen cubano sabe que no puede controlar una revuelta de la mayoria y ha dado muestras de toemor ante el mas minimo conato de protesta, ya sea por falta de agua, derrumbes o problemas de comida. Por eso no toleranada de glastnost, pues sabe bien que eso los lleva sin remedio a su caida. En Cuba el simbolo hace rato que esta muerto. Lo unico que el velatorio no se sabe para cuando termina.

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