Sigue la oleada de balseros cubanos que buscan las costas de EEUU

Balseros-300x180HAVANA TIMES (dpa) — El servicio de Guardacostas de Estados Unidos repatrió en las últimas horas a casi 130 balseros cubanos que intentaban llegar ilegalmente por mar a Florida.

Las 85 repatriaciones del lunes y las 43 anunciadas hoy son el resultado de diversas detenciones de precarias embarcaciones en el Estrecho de la Florida.

Los guardacostas volvieron a insistir hoy en que la política migratoria de Estados Unidos no ha cambiado, a pesar de que se hayan reanudado relaciones con Cuba tras más de medio siglo de enfrentamiento ideológico.

“Las políticas migratorias no han cambiado y pedimos a la gente que no se lance al Océano en embarcaciones no aptas para navegar. Es ilegal y extremadamente peligroso”, dijo el capitán Mark Fedor en un comunicado.

En el año fiscal 2015, que concluyó el 30 de septiembre, 4.462 cubanos trataron de llegar ilegalmente a Estados Unidos por mar, según el servicio de Guardacostas. Ese número tiene en cuenta tanto los que son interceptados en el mar y repatriados como los que llegan a tierra y los que mueren en el intento en aguas del Estrecho de la Florida, el Mar Caribe o el océano Atlántico.

Los datos reflejan un aumento respecto a los de 3.722 cubanos que intentaron salir de la isla el año fiscal anterior, según la Guardia Costera.

Hace dos años, la cifra fue de 2.129, por lo que se mantiene el crecimiento pese a las reformas económicas en la isla y el deshielo de las relaciones con Estados Unidos.

En virtud de la llamada ley “pies secos, pies mojados”, Estados Unidos repatria a todos los cubanos que intercepta en el mar (“pies mojados”) intentando entrar de forma irregular al país.

Sólo los que alcanzan a pisar suelo norteamericano (“pies secos”) pueden tramitar un permiso de residencia que se les concede después de un año y un día, según la Ley de Ajuste Cubano estadounidense.

El acercamiento entre ambos países ha generado los rumores de que se derogaría la Ley de Ajuste, muy beneficiosa para los inmigrantes cubanos que llegan a Estados Unidos. Sólo el Congreso puede modificar la ley y de momento no parece ser un tema de interés en las cámaras.


One thought on “Sigue la oleada de balseros cubanos que buscan las costas de EEUU

  • el 5 noviembre, 2015 a las 8:33 pm
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    Se llama Brian Duran, es ciudadano cubano, natural de La Habana y se presume que lleva cinco meses desaparecido en la jungla de la Rivera Maya Mexicana, lugar al que arribó en tránsito hacia los Estados Unidos. Las noticias inundan los principales medios, la Internet y las redes sociales. Se conoce de cubanos que emigran en precarias embarcaciones y arriban a los cayos del Sur de la Florida; otros, a bordo de balsas rusticas, naufragan en el Golfo de México, de estos, algunos son salvados y varios perecen ahogados; balseros cubanos rescatados por un crucero y auxiliados a punto de naufragar, son entregados a la guardia costera que los devuelve a la isla; cubanos que arriban en masa a la costas y a la frontera terrestre hondureña y son detenidos por las autoridades; mientras que otros, agreden a sus carceleros y escapan de un centro de detención involuntario en las Islas Caimán; dos grupos numerosos de cubanos son interceptados en aguas dominicanas en tránsito hacia Puerto Rico; otro grupo, sustrae una embarcación de pesca y trata de escapar por el oriente cubano, son apresados en alta mar, devueltos y sancionados; cubanos detenidos en las costas mexicanas de Yucatán se evaden de sus captores y se internan en la selva, mientras que uno, intenta el suicidio público en Cancún; mas de una veintena de cubanos son recluidos en la frontera de México con Guatemala y se quejan de maltratos y de abusos por parte de sus carceleros; cubanos plantados en aeropuerto colombiano se declaran en huelga de hambre para no ser devueltos; cubanos considerados indeseables se declaran en huelga de hambre en un aeropuerto de Quito, Ecuador y exigen la permanencia en ese país; cubano en huelga de hambre y embadurnado en sus propios excrementos, se

    defiende en el aeropuerto de San José, Costa Rica, con la intención de no ser devuelto a Cuba; grupo de cubanos es capturado por la armada en travesía caribeña de Colombia a Panamá; prisioneros cubanos, son vejados, violados y torturados en un centro de detención en las Bahamas, se plantan en huelga de hambre y se auto flagelan; familias cubanas se plantan y protestan en parques y áreas públicas de varias ciudades de España, en donde malviven abandonadas a su suerte; galenos cubanos escapan de las misiones de Venezuela; médicos cubanos desertan de las misiones medicas de Brasil y exigen mejorar los beneficios económicos; exitosos deportistas cubanos, desertan de sus delegaciones oficiales, mientras otros son acusados por el uso de documentos falsos para emigrar; cubanos involucrados en el tráfico humano son procesados en cortes de La Florida, cubanos prófugos de la justicia Americana por estafas millonarias al programa Medicare se refugian en Cuba y viven con total impunidad; cubanos evadidos de la justicia Americana regresan de la isla con identidades falsas, son capturados y sancionados; delincuente cubano refugiado en Belice en tránsito hacia Cuba, es capturado y extraditado a la Florida para ser juzgado por los presuntos crímenes cometidos, a pesar de los esfuerzos de su familia en Cuba para repatriarlo; y por ultimo cuatro jóvenes cubanos residentes en la Florida, visitan a sus familiares en Cuba y son detenidos y acusados de mercenarios y terroristas por las autoridades insulares.

    Los ciudadanos cubanos, en cualquier condición y lugar donde se encuentren, permanecen en un limbo legal y en total estado de indefensión en relación a las autoridades de su país de origen si abandonaron la isla en contra de la voluntad política y jurídica del gobierno, y son considerados de facto como enemigos públicos y peligrosos delincuentes, de hecho, el gobierno no les brinda protección alguna, y no dispone de ningún instrumento jurídico legal, para defender o hacer valer sus derechos o su integridad personal y ciudadana. Un estado u organización criminal, puede hacer su voluntad con un migrante cubano

    en su poder, ya que no recibirá el reclamo y mucho menos el reproche, de las autoridades isleñas, al contrario, los avatares y las tragedias que sufren los cubanos en sus intentos de abandonar la isla, son esgrimidas y enarboladas por las autoridades como instrumentos de presión, dirigidos contra aquellos que se resistan a aceptar, el programa socialista isleño y pretendan emigrar en busca de mejores oportunidades de vida. Esta política absurda es la que ha politizado siempre a la emigración cubana, y aunque el gobierno de la Isla siga empeñado en denunciar su carácter y sus fundamentos económicos, (en lo cual tienen cierta razón), la actitud anti-jurídica que han asumido siempre y el tratamiento ideológico y anti-humano que le han brindado y le brindan, a sus conciudadanos una vez emigrados, catalogándolos y tratándolos como enemigos, apátridas, traidores, desertores, flojos, sietemesinos, mercenarios, anticubanos, pro- yanquis, gusanos, escorias, y otros epítetos más ofensivos, convierte de plano el tema migratorio cubano, en un evento ajeno a las normas y a las costumbres del derecho privado y público internacional, ya que es sabido que el gobierno trata a toda costa de estigmatizar y minimizar a los emigrantes, debido a que está convencido que el incremento de la exitosa Diáspora Cubana, es la negación misma del modelo socialista cubano y de su añejo discurso oficial.

    Los cubanos en su éxodo desesperado, varados o a la deriva, son víctimas de las inescrupulosas redes de tráfico humano, organizaciones criminales que abarcan e involucran a paisanos de varios países de la región, estados por donde los emigrados transitan de forma ilegal, sin pasaportes, ni documentos, mientras que otros, lo hacen con documentos de identidad falsificados por los propios traficantes, con esto, los riesgos que corren son inmensos y las trasgresiones legales y jurídicas que cometen en cada uno de los estados que atraviesan en su paso hacia su destino final, los convierten en potenciales delincuentes de la peor especie. Es público que los ciudadanos cubanos, indocumentados e indefensos se evaden de la Isla y se desperdigan por todo el

    orbe, utilizando para ello los métodos y las vías más diversas e increíbles, y siempre, mediante el pago o la promesa de pago a los traficantes, de las cuantiosas sumas de dinero, provenientes de los familiares del Sur de La Florida. Tal parece que la emigración ilegal cubana, asociada a las redes criminales internacionales y a los traficantes de varias nacionalidades de la región, son asuntos de interés para el gobierno de Cuba, país emisor, y el de los Estados Unidos, país receptor, siendo este último, el único estado que dispone de los instrumentos jurídicos-legales para asumirla y enfrentarla, sin embargo, somos del criterio que el asunto migratorio cubano, involucra a varios estados, tales como, Islas Caimán, Jamaica, Barbados, Trinidad y Tobago, Guyana, Venezuela, Ecuador, Brasil, Perú, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, Guatemala, Belice, México, República Dominicana, Haití y Bahamas, entre otros, sin embargo, los acontecimientos recientes demuestran, que son muy pocos los gobiernos implicados en esta nueva trata, que tienen legislado y definido con claridad, el tratamiento jurídico, legal, humanitario y solidario, que van a otorgarle a cada refugiado cubano, que arribe o transite por su territorio nacional.

    Como evidencian los hechos recientes, el tratamiento ocasional y espontaneo que se sigue va, desde la simple complicidad de facilitarles agua y comida para que prosigan, (Islas Caimán), hasta el extremo de detenerlos, tortúralos y repatriarlos para que sean juzgados en Cuba (Bahamas). Es conocido que a los cubanos evadidos, sin importar el número, no se les reconoce, ni reciben el estatus o el tratamiento de refugiados, no existen políticas regionales que los protejan dentro o fuera de la Isla, ni la OEA, ni las Naciones Unidas poseen mecanismos para tratar el asunto migratorio cubano, y no existen ONG, involucradas o interesadas en esta problemática en aumento. Un análisis de la situación interna actual en Cuba, evidencia un aumento de la represión política y el uso de la fuerza policial contra las protestas ciudadanas a lo largo y ancho de toda la Isla, enfrentamientos resultantes del evidente fracaso del mal llamado

    proceso de actualización del modelo socialista cubano, proceso que solo ha servido para incrementar el deterioro socio-económico, el agravamiento de las necesidades materiales y el descontento generalizado de la población, además de demostrar una vez más, la incapacidad de los aparatos burocráticos gubernamentales, para cumplir las promesas y dar solución a los insoportables problemas domésticos, como son la alimentación digna, el transporte público, la energía, las finanzas internas y el empleo, problemas que son los que estimulan la inseguridad y el aumento del flujo migratorio. Los acontecimientos más recientes en Cuba, caracterizados por los fracasos, las protestas y el incremento migratorio, nos obligan a comparar esta etapa con conocidas etapas anteriores, y nos permiten vaticinar que de un momento a otro, podrían producirse estampidas migratorias masivas e incontroladas en la Isla, las que podrían llegar a ser similares a los episodios de los veranos de 1980 y 1994, ya que es palpable que hoy, la insoportable e inestable situación interna, hace cada día más difícil la vida al cubano y solo falta como antaño, un evento que actúe como detonante de la crisis, sin embargo, no todos tienen la misma percepción del asunto o no están al tanto de la actualidad migratoria o del deterioro de la sociedad, y de la economía socialista cubana, algunos, optan por no inmiscuirse en el asunto al observar y comparar estos pequeños grupos de emigrados, con los cientos de miles de cubanos que desfilan y demuestran su apoyo al régimen socialista, mientras que otros, como miembros y representantes de poderosos grupos políticos y económicos, auguran mejorías inmediatas en la Isla y soluciones transitorias y hasta definitivas del problema migratorio cubano, si se levantara el embargo económico y se normalizaran las deterioradas relaciones políticas entre los Estados Unidos y Cuba. Ojala estos señores tengan la razón y estemos aun a tiempo, de rescatar al desamparado cubano Brian.

    FIN

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