Bachelet denuncia uso de pandemia para reprimir libre expresión e información

La alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet. // Foto: EFE

La alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos advierte que negar impacto de covid-19, solo “intensifica la gravedad”

Por Yader Luna  (Confidencial)

HAVANA TIMES – La alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, lamentó el manejo de la covid-19 que están haciendo varios países, incluido Nicaragua, que “niegan la realidad del contagio” y de esta manera solo conseguirían “intensificar la gravedad de la pandemia al socavar esfuerzos para frenar su propagación y fortalecer los sistemas de salud”. Y asimismo alertó el uso de la emergencia ara reprimir el derecho a la libre expresión e información en algunos países, como Nicaragua y El Salvador.

Durante la apertura de la sesión número 44 del Consejo de Derechos Humanos, de la ONU celebrada este martes en Ginebra, Bachelet, criticó las acciones de países como Nicaragua, que en el contexto de la emergencia sanitaria mundial, se han dedicado a perseguir a quienes critican el manejo de la pandemia de coronavirus.

“En Bielorrusia, Brasil, Burundi, Nicaragua, Tanzania y Estados Unidos, entre otros, temo que las declaraciones que niegan la realidad del contagio del virus y la polarización creciente de las preguntas clave intensifiquen la gravedad de la pandemia”, advirtió.

Médicos nicaragüenses han sido despedidos por denunciar la falta de medidas sanitarias, la prohibición de hablar sobre el coronavirus para no causar alarma en la población, y el subregistro oficial de casos y fallecidos de covid-19.

El Ministerio de Salud (Minsa) asegura que en la semana del 23 al 30 de junio se registraron solamente nueve muertos por la covid-19 en Nicaragua, acumulando desde marzo un total de 83 fallecidos por la pandemia. Sin embargo, reportes de médicos afirman que, solamente en el Hospital Alemán Nicaragüense, uno de los centros hospitalarios que atiende más casos de covid-19, han muerto hasta nueve personas en un solo día.

La Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) respaldó el llamado de Bachelet, recordando que ellos llevan ocho casos de médicos despedidos, quienes tuvieron vigilancia policial y de agente de fuerzas especiales antimotines, cuando fueron a interponer la demanda de reintegro en la Sala Laboral de los juzgados.

“Familiares de médicos fallecidos han sido amenazados por redes sociales y pintando sus casas, por activistas que apoyan al régimen de Daniel Ortega. Al igual que periodistas, por reportar el avance de la pandemia y la falta de acciones del gobierno que niega la realidad del coronavirus”, agregan en un comunicado.

Unas mujeres compran medicina en una farmacia en Muelle de los Bueyes. // Foto: Reproducción | Esta Semana

La intimidación en Nicaragua

Los países más pobres serán los más afectados y se prevé una inminente crisis alimentaria global. Además, la alta comisionada llamó la atención sobre el uso de la pandemia para reprimir el derecho a la libre expresión e información en algunos países, entre los que mencionó a Nicaragua; o para abusos de poder, y en este caso puso de ejemplo a El Salvador.

Al respecto, Bachelet mencionó que en “la Federación de Rusia, China, Kosovo, Nicaragua y muchos otros países, tomo nota de los informes de intimidación contra periodistas, blogueros y activistas cívicos, en particular a nivel local, con el objetivo aparente de desalentar críticas a las autoridades-respuestas a la covid-19”.

“La censura y la criminalización de los discursos son susceptibles de suprimir informaciones cruciales para enfrentarse a la pandemia”, insistió Michelle Bachelet.

La epidemia del coronavirus “amenaza el desarrollo y la paz” y exige que los países apuesten por dar más derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales, y “no menos”, dijo la expresidenta de Chile.

Bachelet instó a los países a adoptar “medidas transformadoras” para fortalecer la protección de los derechos humanos, promoviendo la salud pública, la confianza en las instituciones y una mayor resiliencia social y económica.

Deben adoptar medidas

Durante su discurso, Bachelet alertó de que si no hay “acción nacional e internacional rápida y decisiva, la pandemia pondrá fin a las esperanzas de lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible en 2030”.

Pidió liderazgos “basados en la claridad, las evidencias y los principios, para la protección de los más vulnerables”, y hacer frente a las desigualdades que la pandemia está aumentando.

En cuanto a los grupos más afectados, destacó la situación de las minorías, las mujeres, los niños y los mayores. Los miembros de minorías étnicas y raciales y los indígenas, aseguró, son más propensos a morir de la covid-19.

Bachelet destacó a Costa Rica y Panamá como ejemplos de países que han puesto en marcha esfuerzos específicos para proteger a sus indígenas y dotarles de más servicios.

Cifras alarmantes

Respecto a las niñas y mujeres, señaló que su exclusión y discriminación se agrava por la desprotección social, empleos peor pagados, la carga del cuidado de niños y mayores, y el hecho de que participen poco en los órganos de decisión.

Calificó de “alarmantes” las cifras de contagios y muertes en residencias de ancianos, que “sugieren grandes carencias” en sus cuidados por parte de las autoridades nacionales.

Otro segmento enormemente afectado es la infancia, sobre la que la pandemia tendrá efectos “profundos y de larga duración”. UNICEF prevé que un 15% de los niños estarán bajo el nivel de pobreza este año (672 millones) y se calcula que la malnutrición infantil afectará a 10 millones de pequeños.

Los jóvenes, que más a menudo trabajan en sectores informales y muy golpeados, también se enfrentarán a una grave crisis, lo que afectará a las tendencias migratorias, ya que los menores de 30 años suponen un 70 % de los migrantes.

Honduras y Panamá, señala Bachelet, son dos de los países donde los migrantes son detenidos en condiciones masificadas y con riesgos sanitarios.

El acceso a la salud y créditos

Bachelet dijo que una vacuna contra el coronavirus debe considerarse como un “bien público mundial” accesible a todos más allá de su riqueza, género o estatus migratorio.

“Priorizar los beneficios privados o ganancias políticas sobre la salud pública”, solo nos llevará a ciclos repetidos de infección y dañará la recuperación económica, advirtió. Y pidió suavizar la deuda y hacer inversiones en países en desarrollo afectados por la pandemia.

“Las predicciones socioeconómicas globales apuntan a al menos dos años de disminución dramática de los indicadores de desarrollo humano en el mundo”, un grave panorama para el que pidió “atención cercana y concentrada en la cohesión social, la inclusión y la justicia”.

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