Cuba/Homofobia: Nunca es demasiado tarde

Por Yusimí Rodríguez (Fotos: Elio Delgado Valdés)

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HAVANA TIMES — Aunque la actividad que cada año se realiza en el Pabellón Cuba, dentro de la Jornada contra la Homofobia, es principalmente un espacio de alegría y libertad, no es solo diversión lo que encontramos allí.

Este sábado, en un pequeño espacio del Pabellón, tuvo lugar el Foro de Teología de la Liberación, que apoya temas de diversidad sexual, organizado por el Centro Martin Luther King y el Grupo de Reflexión Arnulfo Romero, y dirigido por la Pastora Daylin Rufin.

Entre quienes compartieron sus experiencias con los presentes, estuvo Jane Hardin, llegada a nuestro país desde el Sur de los Estados Unidos, donde “no hay gays, o al menos eso pensaba yo”, según sus propias palabras, para participar en el desfile de la mañana.

Esta mujer, tras treinta años de matrimonio, del que tuvo dos hijas, “me encontré a mí misma, me divorcié y empecé a vivir con mi compañera. Soy lesbiana hace dieciocho años. Nunca es demasiado tarde”.

yusi2No puedo explicar cómo me conmovió la valentía de esta mujer. Si difícil es para una persona joven pasar por encima de los prejuicios sociales, las presiones familiares, para asumir su orientación sexual, cómo puede haber sido para esta mujer casada y con hijas grandes. Para ellas ha sido sencillo aceptarlo, me contó más tarde, precisamente porque son más jóvenes.

Trataba de recordarme las palabras de esta mujer más tarde, cuando la actividad llegaba a su fin y las personas se retiraban del Pabellón, de regreso a las burlas, los prejuicios, las actitudes discriminatorias, los patrones machistas y patriarcales.

Intentaba repetirme que incluso para toda una sociedad, puede no ser demasiado tarde, aún cuando se trata de cambiar una mentalidad enraizada por siglos. Pero se me hace difícil cuando escucho y leo, incluso en HT, afirmaciones que me asustan, como que el matrimonio homosexual no debe permitirse porque conduciría a la extinción de la raza humana.

Sería risible, de no ser tan triste. Nos hemos vuelto tan capaces de convivir con la idea de las guerras, la hambruna de muchos habitantes del planeta, que no perdemos el apetito al ver esas noticias en la televisión. O simplemente las ignoramos. Damos poca importancia al tema del cambio climático.

Pero la idea de que un grupo de personas pueda ejercer el derecho de contraer matrimonio con quien lo deseen, resulta aterrador. ¿Cuántas personas mueren, o dejan de nacer, a causa de las guerras, las catástrofes naturales, el hambre? ¿Cuántas personas murieron en los campos de concentración durante el fascismo? ¿Alguien piensa seriamente que el planeta estaría fuera de peligro sin homosexuales?

La homosexualidad no está divorciada del deseo de formar una familia. No es a causa de la homosexualidad que han disminuido los nacimientos en Cuba. Muchas personas homosexuales quisieran hacer uso de la inseminación artificial o adoptar niños.

yusi3Muchos afirman aún que el matrimonio es una institución religiosa. Creo que hasta los heterosexuales deberían empezar a preocuparse. Quiero decir, ni siquiera ellos deberían tener el derecho de casarse por vía civil. Solo los cristianos deben tener ese derecho. Siento pánico ante quienes se escudan en Dios para negar un derecho.

Pero más me divierten quienes afirman que la aceptación del matrimonio homosexual y de esta orientación sexual como “normal”, es un mal ejemplo para las jóvenes generaciones. Me pregunto si les preocupa igual la violencia en las películas que ven esas mismas jóvenes generaciones.  ¿No les asusta el modelo que pueda estar forjando para ellos?

Hay tanto miedo que algunos han llegado a expresar preocupación porque la homosexualidad llegue a convertirse en la norma, cuando una norma es precisamente lo que no debería existir en algo tan personal, tan íntimo, como la sexualidad.

Hace meses, una amiga me contaba que vio, con su hijo y esposo, el filme norteamericano “Si las paredes hablaran”. La primera historia de la película muestra una pareja de ancianas que han vivido juntas toda su vida; cuando una de ellas muere, su sobrino aparece y reclama todos sus bienes, incluida la casa, como su familiar más cercano. La mujer que había compartido su vida durante años queda desamparada por no ser más que una amiga, ante la ley. Al final de la historia, el hijo le dijo a mi amiga: “Por eso hace falta el matrimonio homosexual”.

Por las dudas, el hijo de mi amiga es un adolescente completamente heterosexual.

yusi4Pero la homofobia, los prejuicios, los esquemas, pueden ser cosas muy persistentes. Toma años que una sociedad se deshaga de ellas. Ni siquiera el gobierno cubano en su carrera de los últimos años por cambiar (si es posible, borrar) su actitud histórica contra los homosexuales, puede cambiar las cosas de la noche a la mañana.

Me pregunto si quienes nos gobiernan no conservarán sus prejuicios y su intolerancia internamente, a pesar de que la lucha contra la homofobia parece ser ahora parte de la actualización del socialismo.

Aunque ahora, al mirar atrás, reconozco que en los años setenta y ochenta, incluso en los noventa, era impensable algo parecido a una jornada contra la homofobia y un foro como el de Teología de la Liberación.

Esa mirada al pasado, adolescentes como el hijo de mi amiga y la experiencia que compartió la Patora Rufin con los presentes en el Foro: ver a Dios en todo y en todos, de incluir, y como esto ha hecho su mesa más amplia, me dejan la esperanza de que tal vez no es demasiado tarde para nuestra sociedad.

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One thought on “Cuba/Homofobia: Nunca es demasiado tarde

  • La homofobia es algo muy dificil de combatir y de cambiar, tambien nosotros mismos la tenemos, no solo muchas personas heterosexuales se oponen al matrimonio gay, sino tambien personas homosexuales, tambien hay mucha discriminacion entre los diferentes grupos que existen en el panorama LGTB. Se ven desacuerdos y prejuicios entre gays y lesbianas, entre gays y trasbesti o transexuales, tambien por la forma de asumir el genero (que no es lo mismo que el sexo) etc. Entonces creo que todos deberiamos primero tener claro cuales son nuestros derechos y luego con tolerancia y sin odio buscar juntos la solucion. Ya es una gran cosa que la lucha contra la homofobia es un punto importante de la politica de nuestro gobierno y partido, ahora nos toca a todos hacernos oir. Felicidades a los que durante tantos anos han defendido su derecho a vivir libremente su sexualidad, estas personas que muchas veces han sido tambien las mas marginadas en todos los sentidos.

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