Las disculpas del agente Percy

Fernando Ravsberg

El agente Percy Alvarado.

HAVANA TIMES — El Agente de la Seguridad Cubana Percy Francisco Alvarado Godoy acaba de disculparse por acusar a varias personalidades e intelectuales de trabajar contra la Revolución, enmarcados en los planes de guerra cibernética orquestada por los EEUU.

Afirma Percy que es “de gente honesta disculparse por los gazapos y equívocos cometidos”. Habla como si se le hubiera ido una falta de ortografía o escrito mal un apellido, a pesar de que sabe perfectamente lo que significa esa acusación en Cuba.

Además, una acusación así es más grave cuando no viene de cualquier persona sino de un agente de la Seguridad Cubana que tiene una página web titulada “Descubriendo verdades” y donde se anuncian “Archivos desclasificados”.

Haciendo un acto de malabarismo se convierte el mismo en victima porque tras el pequeño equivoco lo atacaron en el ciberespacio, “iniciando una avalancha de twitters ofensivos contra mi persona, desde la twistósfera contrarrevolucionaria”.

La pregunta que nos queda a todos y que el agente no aclara es de donde salió esa información contaminada, quien le orientó e denunciar a esas personas y a otras a las que no pide disculpas. ¿Fue engañado, orientado o fue simplemente su opinión festinada?.

Sea lo que sea resulta muy grave y la disculpa, para ser aceptada, merece una explicación más seria que la que brinda el agente, sobre todo porque no creo que la institución para la que trabaja quiera verse inmiscuida en semejantes “chismes de barrio”.

Espero que a partir de este criterio Percy no me sitúe a mí también entre los “enemigos de la revolución pagados por el imperio”, sería bueno que no gastara por gusto la poca credibilidad que le queda tras el pequeño “equivoco” que acaba de cometer.

 


15 thoughts on “Las disculpas del agente Percy

  • el 14 julio, 2012 a las 4:32 pm
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    Percy Alvarado Godoy, quienes conocemos su pasado de traiciones, difamaciones y bajezas sabemos perfectamente que usted no es periodista, soldado de la revolucion, defensor de verdades y mucho menos que sus escritos, mentiras, difamaciones y ataques sean motivados por principios.
    Ese bajo proceder que usted emplea es simplemente el medio que encontro para acceder a miseras dadivas del regimen cubano que desaparecieron, de su vida de lujos y placeres burgueses, cuando la seguridad del estado decidio quemarlo como espia y dejarlo viviendo en Cuba.
    Es muy triste ver como usted se tiene que dedicar a difamar de personas decentes para poder acceder a una misera conexion a Internet, poseer un blog, gasolina para su auto, beber whisky del enemigo, fumar cigarrillos del enemigo, relacionarse con dirigentes, funcionarios y participar en campanas del regimen cubano….como su acercamiento a los familiares de los cinco espias para de esta forma participar en banquetes, recepciones y viajes al extranjero.
    En cualquier pais del mundo donde se respeten las leyes, por ese simple “desliz” cometido, usted hubiera sido acusado y llevado a juicio por difamacion hacia personas decentes que no emplean explosivos, armas o la violencia, solo expresan sus opiniones y hacen gala de una descomunal valentia al luchar pacificamente contra un regimen, sus cuerpos represivos y personajes como usted, con todos los recursos al alcance de la mano…..Esa valentia es la que evidentemente la falta a usted.

  • el 14 julio, 2012 a las 1:28 pm
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    Respuesta a Fernando Ravsberg

    Los inquisidores de oficio de la contrarrevolución anticubana, ávidos de buscar una brecha para atacar a los periodistas cubanos, los que defendemos a la Revolución, a ultranza y por principios, se han cebado contra mi persona, a partir de un desliz cometido en uno de mis artículos, del que ya presenté las debidas excusas a las personas afectadas.

    Empero, en su agenda de guerra ideológica contra Cuba, llenos de afiebrada obstinación y enfermizo desempeño, tratan de convertirme en centro de sus ataques cuando, respetuosamente, ni las autoridades cubanas, ni las personas involucradas en mi equívoco, han lanzado una ofensa contra mí. Sé que, condescendientemente, han aceptado mis disculpas y la humildad con que las hice.

    Sin embargo, como la guerra mediática se basa en la “comidilla diaria”, en el brete y la manipulación; en el chismorreteo abusivo y en las ofensas, ante la impotencia de callarme, cientos de twitters he recibido, muchos de los cuales usan denuestos e improperios que ponen en duda la educación de sus emisores.

    También la blogósfera contrarrevolucionaria se ha sumado a los ataques

    Lo sorprendente es que sea Fernando Ravsberg, periodista extranjero de amplia experiencia y residente en Cuba, quien intente capitanear estos ataques, tratando de manipular un problema que ya ha sido solucionado, pues no he recibido queja alguna de los implicados y conozco, según se me comentó, que recibieron mis disculpas.

    En su blog, Cartas desde Cuba, Ravsberg manipula deliberadamente el suceso y trata de sobredimensionarlo, atizando a los intelectuales cubanos aludidos a una respuesta más enérgica, a la par que sembrando dudas y recelos entre nosotros. ¿Qué busca Ravsberg con eso?

    En una nota publicada en su blog, luego de comentar el suceso, tendenciosamente, al decir:

    “El Agente de la Seguridad Cubana Percy Francisco Alvarado Godoy acaba de disculparse por acusar a varias personalidades e intelectuales de trabajar contra la Revolución, enmarcados en los planes de guerra cibernética orquestada por los EEUU”, Ravsberg incita a la discordia, al encontronazo, a la división y a las brechas entre revolucionarios. Sin miramientos, dice: “Afirma Percy que es “de gente honesta disculparse por los gazapos y equívocos cometidos”. Habla como si se le hubiera ido una falta de ortografía o escrito mal un apellido, a pesar de que sabe perfectamente lo que significa esa acusación en Cuba.” (…) “Además, una acusación así es más grave cuando no viene de cualquier persona sino de un agente de la Seguridad Cubana que tiene una página web titulada “Descubriendo verdades” y donde se anuncian “Archivos desclasificados”.”

    Luego viene la vil maniobra hacia el recelo, a la duda fabricada, a la manipulación para dañar, tanto a mí, como a las otras personas: “La pregunta que nos queda a todos y que el agente no aclara es de donde salió esa información contaminada, quien le orientó e denunciar a esas personas y a otras a las que no pide disculpas. ¿Fue engañado, orientado o fue simplemente su opinión festinada?.”

    Puedo responderle que, aunque equivocada, fue mi propia apreciación la que provocó dicho desliz. Nadie me orientó escribir tal cosa, ni seguí instrucciones de algún órgano cubano. Sus infundadas dudas al respecto deben quedar zanjadas con esta respuesta. Tampoco persona o institución alguna me presionó a escribir dicha disculpa. Fue motivada por el reconocimiento público de un error cometido por mí en el manejo de las informaciones de las que dispongo. También primó la torpeza de quien ha escogido este camino para denunciar las maniobras permanentes de los enemigos de Cuba.

    Por otro lado, jamás informaré a usted, ni a nadie, cuáles son mis fuentes. Ésta ha sido una divisa en mi trabajo. Un periodista como Ravsberg, quien tanto se ha vanagloriado de “cuidar” a sus fuentes, no puede cuestionarme por ello.

    Hay otras personas a las que no les debo disculpa alguna pues los considero realmente lo que son: asalariados de una potencia extranjera, es decir, mercenarios. Todos los involucrados en estos planes saben sobradamente el delito que cometen y asumen su responsabilidad por ello. Tanto los que se prestan a subvertir el orden constitucional, como los que coquetean con la contrarrevolución. Cada uno sabe el papel que desempeña en estas manipulaciones. Este es mi punto de vista y lo sostengo.

    Culmina Ravsberg su nota con el siguiente comentario: “Espero que a partir de este criterio Percy no me sitúe a mí también entre los “enemigos de la revolución pagados por el imperio”, sería bueno que no gastara por gusto la poca credibilidad que le queda tras el pequeño “equivoco” que acaba de cometer.”

    Mi credibilidad, señor Ravsberg, no es cuestión suya, sino de mis lectores. Solo ellos, y no usted, sabrán seguir mi blog o abandonarlo. Usted sabrá si es o no un contrarrevolucionario. Eso es, simplemente, asunto suyo. Usted conoce de sobra la eficiencia de nuestros órganos de seguridad.., al que no se le escapan fácilmente el provocador y el terrorista.

    Culmino esta nota aclarándole que no vale la pena lanzar graznidos, o ladridos, que no se escuchan en la lontananza. Todo eso, es perder el tiempo.
    ——

    Tomado del blog de Percy Alvarado: http://percy-francisco.blogspot.com/2012/07/respuesta-fernando-ravsberg.html?spref=tw

  • el 14 julio, 2012 a las 11:29 am
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    Bravo por Percy….
    Hay que reconocer que Percy Alvarado es un ser humano moralmente repugnante, pero tiene una habilidad tremenda para ser noticia y hacerse notar.

  • el 14 julio, 2012 a las 7:51 am
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    Resultaría tan apropiado y oportuno que Percy dijera algo similar respecto a Havana Times…

  • el 14 julio, 2012 a las 6:22 am
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    Y quien indemniza a las personas que denigro con sus mentiras ????????? demasiado facil pedir disculpas y seguir alante como sino hubiera hecho nada de malo, los errores se pagan

  • el 14 julio, 2012 a las 4:13 am
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    El rostro del compañero Percy me recuerda, en lo físico y lo moral, una prenda que, según el diccionario de la RAE, sirve para cubrir la mano, hecha de caucho, goma, cuero, etc., como la que usan los cirujanos y los boxeadores.

  • el 14 julio, 2012 a las 1:51 am
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    HAY QUE SABER QUE EL PAPEL SOPORTA TODO INCLUIDO EL PEOR

  • el 13 julio, 2012 a las 2:45 pm
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    Pues a ver cuando llegan las disculpas por llamarles mercenarios a todos los disidentes, uno por uno.

    Pero señores, si hasta hace poco en la Wikipedia cubana incluían a Oswaldo Payá en el listado de terroristas; un señor que no mató una mosca en su vida. Lo quitaron en cuanto alguien los puso en ridículo.

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