Tristan Bauer no menciona a Fidel Castro

Isbel Díaz Torres

Fidel Castro en la reunion del parlamento cubano del 24 de febrero, 2013. Foto: granma.cubaweb.cu

HAVANA TIMES — Estamos acá tan acostumbrados a ser el ombligo del mundo, que hace unos días me sorprendió que no se mencionara a Cuba, ni la revolución cubana, ni a Fidel Castro, en una enumeración de líderes y procesos revolucionarios de América Latina.

La enumeración en cuestión fue una respuesta a Tele Sur del cineasta Tristan Bauer, quien en su condición de Presidente de la Radio y la Televisión de Argentina, visitaba Venezuela para participar en un encuentro de intelectuales en torno a la figura de Hugo Chávez.

El entrevistador fue el periodista cubano Rolando Segura, a quien Bauer respondió en un primer momento mencionando a grandes líderes históricos del continente como Simón Bolívar, José Martí, o el recientemente fallecido Hugo Chávez.

Ni siquiera recuerdo con precisión la pregunta, pero sí sé que era una de esas retóricas, tan caras a los periodistas cubanos, donde no hay una inquietud real que satisfacer, sino dar pie para que el entrevistado diga lo que se sabe que dirá, influido por el entorno.

Yo, con mi cerebro acondicionado, me quedé un poco expectante, esperando que se incluyera en la lista al expresidente cubano Fidel Castro, “como correspondía”. Tal cosa no sucedió. “Seguro es que prefirió mencionar a los muertos solamente”, me justifiqué para mis adentros.

Me imagino que algo similar sucedió a Segura, quien volvió a la carga con otra pregunta que le permitiera a Bauer hablar de la actualidad y futuro de la región. La respuesta vino con otra andanada de nombres: Lula da Silva, Cristina Hernández, Daniel Ortega, Evo Morales… incluso mencionó la gesta del Che, pero de la revolución cubana, o Fidel, nada.

En mi caso, al margen de posibles críticas a su gestión como jefe de gobierno, sí considero que la contribución de Fidel Castro al pensamiento y acción de la izquierda, y su crítica al imperialismo, es más que suficiente para haber sido incluido en esa rápida y ligera enumeración. Incluso, con más derechos que Ortega, Lula o Cristina.

No sé si les pasa, pero para quienes nacimos con Fidel en nuestros televisores día y noche, da un poco de nostalgia verlo ausente de la lista de gloriosos próceres (dado que está vivo), y a la vez ausente del movimiento superficialmente progresista que actualmente promueven algunos gobiernos en América Latina.

Por otro lado, verificar que la figura del máximo líder apenas aparece en los análisis políticos que se generan a diario, de manera espontánea, entre los cubanos de a pie, es algo igualmente significativo.

Pero vuelvo sobre mí, y veo con preocupación cómo mi educación centrada en tal personalidad, forzosamente condiciona todavía mi pensamiento. A fin de cuentas ¿a qué brasileño le importa si Bauer menciona o no a Lula?

El realizador argentino, autor de “Iluminados por el fuego”, nació en 1959, año del triunfo insurreccional en la isla, pero ¿habrá pensado él mismo en esa coincidencia? ¿Tendría que importarle acaso?

Lo cierto es que durante décadas toda la vida en esta isla tuvo como eje único la figura del líder histórico de la revolución, y muchos nos abrazamos (o nos amarraron) a ese eje, y con él giramos, incluso a veces para oponernos a determinados criterios.

Las agendas de debates nacionales eran fijadas por los temas que proponía Fidel, y sobre tales agendas la oposición establecía sus posicionamientos, y los oficialistas preparaba sus afiches con los aforismos más brillantes del presidente.

Es como si la vida toda comenzara y terminara allí, en aquella figura paterna. Ni siquiera digo que fue un diseño implantado de ese modo; simplemente así funcionaba la sociedad. Todo lo que se saliera de allí (que siempre hubo) era aniquilado por “anacrónico”, por ajeno.

Hoy veo que no es así. Me alegra, me parece justo, pero no deja de provocarme esa impresión de tenue duelo por abandonar a alguien que una vez conocimos y nos conoció bien de cerca.

¿Será que estoy adoctrinado?

Isbel Diaz

Isbel Díaz Torres: Pinar del Río y La Habana son mis ciudades. En una nací, el 1º de marzo de 1976, y en la otra he vivido desde siempre. Soy biólogo y poeta, aunque eventualmente he sido músico, traductor, profesor, informático, diseñador, fotógrafo, o editor. Soy un gran inconforme y defensor de las diferencias, quizás por haber sido desde siempre un “niño modelo” muy reprimido. Nada me subyuga más que lo desconocido, la naturaleza y el arte me funcionan como fuentes de misterio y desarrollo. Un sorprendente activismo ha nacido en mí en los últimos tiempos. Aunque no estoy muy seguro de cómo utilizarlo, siento que es una energía noble y legítima. Ojalá tenga discernimiento para manejarla.


20 thoughts on “Tristan Bauer no menciona a Fidel Castro

  • el 10 abril, 2013 a las 8:41 am
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    viste, Isbel, como te lo sacaron enseguida…
    “Vigoroso, sano (la buena dieta que les falta a uds.), lúcido (en su casa no hay apagones), inteligente (la inteligencia es relativa), manejando un sinfín de cifras y medidas (los diez millones van… casi… casicasi… los imperialistas yankis nos quemaron los cañaverales… ), de nombres (YoaniYoaniYoaniYoani…) y situaciones (¿te acuerdas cuando me conociste en casa de…?) que dejan a cualquiera (sobretodo si es venezolano, y chavista) boquiabierto (nene, ciérrala que en esta isla abundan las moscas amantes de la mierda)”.

    …para que no se les vuelva a olvidar tanto… y luego dicen que no leen el ciberchancleteo, mamones

  • el 8 abril, 2013 a las 1:04 pm
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    Lo siento desilucionarla pero tengo 41 anos ,naci en la Habana, soy mujer, no vivo en Miami no todos los cubanos que salen de Cuba viven en Miami pero tampoco vivo en Cuba ( por aquello que tengo internet ) y sigo diciendo que los cubanos ” de Cuba” tienen dignidad y siguen trabajando como mulos por el futuro de ellos y de sus hijos, que es un futuro lleno de sorpresas e insidias no lo puedo negar que no sera un futuro facil y de color rosa esta claro como el agua pero no permito a nadie que se llene la boca hablando mierda que los cubanos no trabajan para vivir con dignidad

  • el 8 abril, 2013 a las 11:57 am
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    lSr. lagiraldilla, por lo que escribio puedo deducir que usted debe tener mas de 60 anos, que vivio en el “interior del pais” de nino y que ahora vive en Miami para reunirse con sus hijos (por aquello que tiene internet) y recuerda sus anos juveniles cuando trabajabamos como mulos pero contentos, porque el futuro iba a ser “luminoso”, incluso nos hicieron creer que viviamos mejor que los que se fueron porque ellos no sabian ni hablar ingles y no podian dormir bien por aquello que eran traidores e ingratos gusanos ..pero eramos tan jovenes…. por eso no todo era “malo”.

  • el 8 abril, 2013 a las 9:59 am
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    Isbel yo no desconozco la realidad del impacto histórico de Fidel Castro en nuestra historia. Sería muy ingenuo o tonto para hacer eso. Lo que digo es que ese impacto ha sido sumamente negativo. Fuera de la campana de cristal informativa que se vive en Cuba, cuando se pueda hacer un análisis negativo y positivo de lo que fueron estos años de nuestra historia, veremos el gran saldo negativo que nos dejo semejante proceso político. Analizar un proceso así tan cerca de el, no solo en espacio sino en tiempo es sumamente complejo. Pero al pasar de los años cuando podamos mirar atrás y ver objetivamente que ganamos y que perdimos veremos con claridad que el país fue destruido durante este proceso, no solo materialmente que sería el menor de los daños sino como nación, como sociedad civil y como seres humanos todos. El autor de esta debacle tiene un solo nombre aunque muchos cómplices: Fidel Castro.

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