Retratos de adolescentes

Irina Pino

Adolescentes cubanos.  Foto:
Adolescentes cubanos. Foto:

HAVANA TIMES — “Vamos a tocar”, esa frase la ha escuchado con frecuencia mi hijo que estudia en el preuniversitario, pero no es tocar un instrumento, por supuesto, es fumar ciertos cigarrillos…

Claro que, para eso se esconden; uno de los lugares escogidos es una parte de la escuela que se encuentra medio en ruinas, donde se supone que no vaya nadie. El dinero que le dan sus padres para merendar, lo emplean en comprar cigarros. Fuman encerrados en el baño. A veces se saludan, y se preguntan unos a otros: ¿tienes un bate por ahí? Un bate es jerga, es un cigarro.

Los saludos que usan son: ¡Qué bola” ¡Qué vuelta acere! Y se tratan todo el tiempo, de papa, papi, loco, en vez de llamarse por sus nombres propios. Esto es típico.

El panorama musical que los rodea, lo que está en el bombo es el rap y el reggaetón puertorriqueño: DadyYanky, Nikki Jan, Farruko, Maluma. Mientras que, otros chicos escuchan la música electrónica, como Skriller. Los últimos son fans a las series mangas.

Les encanta “dar chucho”–en mi juventud se llamaba “cortar leva”–,  o sea, burlarse de los demás, pero estas prácticas se han hecho más frecuentes, e incluyen a cualquier persona, desde los ancianos, los desconocidos de la calle, hasta los maestros.

A los padres les dicen “puros”, a la madre, “mostra”, palabras que pueden provocar risa, pero con las que  el léxico se transforma y se viola.

Sus conversaciones tratan sobre fútbol, los músicos de moda, las películas de superhéroes y los aparatos electrónicos, mayormente. Se la pasan, en los recesos, pegados a sus celulares, como si estos ya formaran parte de su cuerpo.

Cuenta un chico del barrio que estudia técnico medio en Contabilidad, que allí se respira un ambiente delincuencial, los estudiantes son agresivos, y odian los números. ¿Entonces, cómo es que estudian Economía? La respuesta es fácil: por no tener un buen acumulado en el escalafón para entrar en el preuniversitario, les dieron el técnico medio, algo así como dar las sobras.

A diario se ven las malas conductas, los adolescentes son contestones con los profesores, no se miden con los insultos y las malas palabras; cuando les exigen que se corten el pelo, que no se lo tiñan de otros colores, que traigan los pantalones del uniforme de manera correcta, no arreglados, ni tubitos, como si fueran lycras.Las chicas deben llevar las zayas largas (no minifaldas), y las medias hasta la rodilla.

Muchos profesores son culpables, por no saber sortear conductas impropias, ellos mismos llevan este tipo de moda a la escuela, entonces, ¿con qué moral les podrán exigir a los jovencitos, si ellos no cumplen las reglas establecidas del correcto vestir, además de no imponer el respeto que debe tener la figura del educador?

Los adolescentes no desean cumplir estas reglas, y se rebelan, eso se entiende,  ocurre en todas las épocas. Los que opinan le echan la culpa a las influencias externas, al acceso a Internet, a la enajenación del mundo, a la desidia, y a la pérdida de valores humanos y ciudadanos… pero esto también ocurre debido a la falta de atracción por los programas educativos, donde la enseñanza se hace mecánica, solo es aprender de memoria, repetir como papagayos sin que medie la singularidad, el discurso individual.

En los programas educativos no se incluye la práctica seria de un idioma foráneo, la educación musical, talleres investigativos sobre cine, literatura e historia, existen miles de opciones para despertar la curiosidad en el estudiantado y sacarlo de lo banal, al menos, durante las horas de la escuela.

La rigidez educacional es la peor semilla, destruye la imaginación, la fantasía, y acaba con el candor juvenil.

 

 

Irina Pino

Irina Pino: Nací en medio de carencias, en aquellos años sesenta que marcaron tantas pautas en el mundo. Aunque vivo actualmente en Miramar, extraño el centro de la ciudad, con sus cines y teatros, y la atmósfera bohemia de la Habana Vieja, por donde suelo caminar a menudo. Escribir es lo esencial en mi vida, ya sea poesía, narrativa o artículos, una comunión de ideas que me identifica. Con mi familia y mis amigos, obtengo mi parte de felicidad.


6 thoughts on “Retratos de adolescentes

  • el 13 octubre, 2016 a las 9:54 pm
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    El parrafo del tema de conversaciones no es muy diferente de lo que hablan esos mismos jovenes en Miami. Lo se de buena tinta.
    Gusana: Ojala aprovecharan, pero en la mayoria de los casos, no tienen luz suficiente para ver eso. Eso tambien lo se de buena tinta, pues ese caso lo tengo bien, pero bien cerquita.Lo mas probable es que terminen hacienda trabajo poco calificados en Cuba o en Miami.
    En mi epoca de adolescente, me gustaba el rock e iba a las fiestas de rockeros, usaba pantalones apretados y camisas anchas. Hacia maravillas para dejarme (y ocultar ) una incipiente melena, que el director del pre se esforzaba en descubir a la entrada de cada lunes. Por supuesto, los viejos de aquella epoca decian lo mismo ” esa juventud esta perdida”, etc, etc. Se hablaba de “desviacion / diversionismo ideologico” por escuchar Deep Purple o Led Zeppelin. Que si eramos unos cochinos y no nos bañabamos (yo nunca deje de bañarme) entre otras tonterias. La gente con la que yo andaba nunca le falto el respeto a nadie ni tuvo lios con la policia. Lo de nosotros era la musica, que si Ian Paice (baterista de DP) le daba las cajas a John Boham (baterista de LZ), entre otros temas “profundos”….Bueno, la mayoria de esos “rockeros” se hicieron medicos, ingenieros, abogados y … estan fuera de Cuba. Tal vez mi interes temprano por el rock britanico, me hizo estudiar con mas seriedad, la lengua de Shakespeare, para no mascullar lo que decian los esribillos de las canciones… Pero me sirvio de mucho cuando llegue a un pais de habla inglesa..

  • el 13 octubre, 2016 a las 6:24 am
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    Que aprovechen esa “sobra” que Contabilidad en el mundo real es una carrera bastante buena, casi todas las empresas y muchos particulares necesitan un contador al menos una vez al año.

    Porque, claro, muchos de esos jóvenes van a emigrar a corto o mediano plazo.

  • el 11 octubre, 2016 a las 10:53 pm
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    Muy de acuerdo en lo que acabas de plantear. Pero en honor a la verdad, que si no se apuran, de verdad que la perdemos.

  • el 11 octubre, 2016 a las 9:29 am
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    Son conductas impropias desde un punto de vista, pero la verdad segun mi perspectiva es que son un reflejo de la sociedad en que viven. Ni mas ni menos, no creo que la juventud de antes era mejor, sino solamente un reflejo del pasado, las personas piensan como viven, no al reves. Y creo que si hablan asi, visten asi, y demas, tambien es su forma de revelarse contra una sociedad que desde pequennos les impone muchas cosas, con unos canones de conducta que no son siempre los mejores, no iremos a parar a la politica pero pudiera decir que llevar a los ninnos a los actos de repudios es parte de esa violencia inculcada ;).
    En Europa y muchos otros paises, a los jovenes no se les dice ni como se deben vestir, ni peinar para ir a la escuela, y paises como Finlandia, Suecia, Noruega o Canada tienen un indice de violencia bastante bajo comparado con el de muchos paises, que son chavacanos para el sistema auditivo de las personas mas adultas, claro que lo es, pero igual no se puede comparar el espannol de hace 200 annos con el de ahora, el idioma tambien muta para bien o para mal, creo que es un poco superficial solo decir que esta juventud esta perdida.

  • el 11 octubre, 2016 a las 4:31 am
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    irina era “candelita” en su juventud socio, que esperabas?

  • el 8 octubre, 2016 a las 12:22 pm
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    Y esos adolescentes serán el “futuro luminoso” de la patria, pa´l carajo!!! Irina, en tu artículo planteas que a los muchachos que están estudiando para técnicos medio en contabilidad lesw “dieron las sobras”, estoy en desacuerdo contigo; que querías, que les dieran el Pre?, también haces alusión a “ciertos cigarrillos”, presumo te refieres a marihuana, si ese es el caso pues las autoridades lo que tienen que hacer es en primer lugar echarle un montón de años de presidio a los traficantes, y algún tipo de corrección a los consumidores (ya he visto en diferentes lugares que se les “pasa la mano” a traficantes y consumidores porque son menores de edad, eso es cantera segura de delincuentes, que luego le hacen la vida un yogurt al resto de la sociedad). En este y otros post tuyos he encontrado cierto encubrimiento al mataperrismo y grosería de parte de la juventud cubana actual, ciertamente el gobierno y el sitema de educación tienen una cuota elevada de responsabilidad en ello, pero obvias la familia y su papel super importante en la formación de niños y adolescentes. Saludos.

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