Prohibido volar solo en Cuba

Graham Sowa

HAVANA TIMES — Me encuentro en el Hospital Dr. Salvador Allende en el Cerro, un barrio en el centro-sur de La Habana. Como la institución lleva el nombre de un reciente personaje histórico y mártir socialista, esperaba encontrar un edificio de construcción soviética: una estructura sin inspiración alguna, de la segunda mitad del siglo pasado.

En lugar de eso me encuentro con un hospital que debería ser el escenario de cualquier película europea que ocurra en el siglo XIX.

Hay docenas de estructuras, la mayoría de estas funcionan como salas del hospital. En una típica sala, un pasillo central separa los dos lados del edificio. Cada lado tiene una serie de habitaciones con tres y cuatro camas, mesitas de noche y sillas. Alrededor de cada edificio se encuentran patios gigantes, y es común que los pacientes pasen tiempo al aire libre, llevando goteos intravenosos con ellos.

Algunos de los edificios fueron renovados recientemente; otros son el caparazón de de lo que fueron, y parecen ser la fuente de materias primas para mantener a los otros funcionando. Hay bastante área verde, con jardines y paseos alrededor de toda la institución. Mis momentos favoritos son mirar, en las primeras horas de la mañana, las siluetas de las palmeras contra un cielo nocturno, sin estrellas, por causa de las luces de la ciudad.

El hospital llegó a su esplendor durante el comienzo del siglo XX, antes de que naciera su tocayo. Si miramos alrededor de los edificios antiguos, y lo grande que era cuando estaba en su apogeo, no nos extrañaría que llegó a ser el principal hospital de La Habana.

En aquellos tiempos, cuando la primera generación de inmigrantes españoles tenía vínculos más fuertes con su tierra europea que en la actualidad, el hospital se llamaba Covadonga.

La Covadonga es el nombre de una ciudad y de una batalla famosa que se desarrolló hace más de mil años en España, entre asturianos (cristianos) y  moros (musulmanes).

Los asturianos ganaron aquel combate y reclamaron el derecho a establecer el Reino de Asturias. Por lo que el principal edificio administrativo del  hospital todavía lleva el nombre de “Asturias”. A casi todos los edificios de la otra ala del hospital se le has dado nuevos nombres, más revolucionarios.

 Fue entre el edificio “Asturias” y la sala de hospital “Jesús Menéndez” que aprendí lo que era estar en un grupo sólo con cubanos. Era mi segundo día de clase y acabábamos de salir de “Asturias”, donde recibimos conferencia a las ocho de la mañana.

Después de la clase me dirigí a la sala del hospital lllamada “Jesús Menéndez” para comenzar la ronda. Busqué a mis compañeros de clase antes de ver al profesor, que luego me preguntó dónde estaban los demás. Le dije que no sabía y me asignaron una habitación para atenderla.

Unos veinte minutos más tarde, todos mis compañeros de clase entraron a la sala. Vi desde lejos como perdía la confianza de ellos. El profesor les preguntó dónde se habían metido. Dijeron que la clase recién terminaba. Una mentira, sí, pero teniendo en cuenta el tratamiento que aquí la gente le da al tiempo, no es una mentira tan grande decir que “ya sucedió”, aunque haya pasado más de media hora.

Entonces el profesor me señala, y me pregunta cómo yo llegué a la sala media hora antes, si la clase acababa de terminar. Me topé con un mínimo de seis pares de ojos desdeñosos. Eché a perder la historia que inventaron.

Más tarde, ese mismo día, con las orejas administrativas fuera del alcance, uno del grupo de cubanos me dijo, amablemente, pero con seguridad, que después de clases todos nos íbamos a encontrar debajo del edificio “Asturias” para llegar juntos a la sala. No debe haber otro vuelo solitario.

El día siguiente nos reunimos, después de clase, en el lugar designado. Muchos se notaban aliviados de verme, y me ofrecieron disculpas por lo sucedido el día anterior. Desde allí nos dirigimos a una cafetería en el campus para obtener un pan con queso y una bebida azucarada. Cuando llegamos a las salas, un poco tarde, el profesor no se percató del tiempo. Como llegamos todos juntos, ella asumió que todo estaba bien con el mundo.

Graham

Graham Sowa: He vivido en Cuba durante tres años. Me gustaría achacar la pérdida de cabello, que se ve claramente en esta foto actual, a los rigores de la vida aquí y a la escuela de medicina, pero probablemente se deba a cuestiones genéticas. Las amistades más fuertes que he hecho durante mi estancia en Cuba han sido con otros autores de este sitio web. La fuerza de esas amistades casi ha restaurado mi fe de que el mundo en la red puede traer cambios tanto fuera de esta como en la vida real. Me he ajustado a utilizar Internet una o dos horas al mes. Mientras tanto he redescubierto cosas tales como pasar páginas de libros, escribir cosas a mano alzada, y tener que admitir que no sé algo en vez de buscar rápidamente la respuesta en Google mientras el profesor no está mirando.


8 thoughts on “Prohibido volar solo en Cuba

  • el 31 diciembre, 2013 a las 10:10 am
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    Ese Pabellón que sale en este articulo lo restauré yo, pagado por el Principado de Asturias,se llama Lidia Doce, tambien restauré el Asturias, Valle, Echevarria, Mella, Muñoz, y empece el Fajardo, pero los cubanos fueron capaces de tirarlo completo al piso, alli imperaba la ley de Rodolfo Perez Felpeto, tremendo ladron que hasta lo agarraron robando el alcohol de las reserva de la Provincia, si hubieran sido decentes hubiera terminado la restauracion capital de toda la Covadonga. saludos a los buenos y ++++ para los dirigentes ladrones del Hospital

  • el 2 octubre, 2012 a las 6:52 am
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    jajajaja Este post me da mucha risa leerlo … Se hace necesario que contribuyas a nuestra vision de nosotros mismos con la vision que tienes de tu de nosotros Graham

  • el 1 octubre, 2012 a las 4:49 pm
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    Pero ¿por qué a este pichón de comunista imperial le seguimos aguantando sus cretinadas tropical-pseudorevolucionarias como si estas fuesen una deliciosa novela de viajes por mundos exóticos?

    Este tipo es uno que vino a aprovecharse del hambre y la necesidad que pasa el cubano de a pie, estudiando GRATIS por obra y gracia del proselitismo ideológico de los Castro y se dedica, con sumo romanticismo, a hacer una bitácora etnológica como si él fuese uno de los primeros misioneros de la Indias Occidentales y nosotros “la tribu salvaje” a estudiar.

    Y cínico, por demás, al poner en su presentación “Me sorprende cuan pocas diferencias materiales y socioculturales me distinguen de mis compañeros, no importa de donde procedan”. ¡JA!

  • el 1 octubre, 2012 a las 4:08 pm
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    Marta Bordas es increible oir personas como usted, da la impresion que viven en otro planeta, La covadonga hoy es realmente un hospital deprimente, las fotos expuestas en el articulo debieron ser bien escogidas, casualmente estuve de visita en Cuba tres meses atras, y fui varias veces al hospital para ver una tia operada y el ambiente era dantesco, el mal estados de los banos, las mesas y sillas desvaratadas, y la falta de higiene es espantosa e insoportable, por su olor e imagen, no entiendo que hay detras de esta ingenua imagen que se muestra en este articulo, sobre la situacion real del hospital Salvador Allende.

  • el 1 octubre, 2012 a las 11:55 am
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    “La Covadonga”. Se refiere a la Virgen de Covadonga, patrona de Asturias. La virgen María “asturianizada”. Como nuestra “Caridad del Cobre”.
    Es bueno que Graham aprenda como es la Cuba de hoy: relajada, relajosa, nada seria, demasiado masificada, un desastre.

  • el 1 octubre, 2012 a las 3:33 am
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    Felicidades por el artículo! Lástima que no incluiste más fotos del Hospital, es precioso… Mis abuelos fueron atendidos allí, y conocía a muchas personas que, si aún viven, estarían encantadas de ver el bello edificio, y recordar tiempos pasados… Mi recuerdo es muy vago, más de los jardines que rodeaban los pabellones, que del edificio en sí, claro. Era muy chiquita. En fin. A ver si te animas con la contiinuación de tus impresiones habaneras… Y no te olvides de las fotos! Ojalá algún director se animara a localizar allí alguna película, como tú tan acertadamente sugieres…

  • el 29 septiembre, 2012 a las 10:12 pm
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    Graham, ya has comenzado a abrir los ojos, vas descubriendo cosas y tus criterios van cambiando. Cuando termines tus estudios, lo cual ocurrirá solo si “te portas bien”, tendrás una imagen de la sociedad cubana, muy diferente de la que tenías cuando llegaste al país. Lo lamentable es que esa imagen final no será mejor que la inicial.

  • el 29 septiembre, 2012 a las 9:26 am
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    Graham esta es tu oportunidad de aprender sobre cuba. Sobre los cubanos. Es una oportunidad única.usala.

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