Abrir fronteras ¿Es una buena idea para Cuba?

Por Progreso Semanal

HAVANA TIMES – El Ministerio de Turismo (MINTUR) de Cuba publicó el pasado 6 de septiembre una nota en la que oficialmente anunciaba la gradual apertura de las fronteras el 15 de noviembre.

Según la nota, la decisión se apoya en “el avance en el proceso de vacunación en Cuba, su efectividad demostrada y la perspectiva de que más del 90% de toda la población concluirá los calendarios de vacunación en noviembre”.

El control sanitario anunciado en la nota, será el siguiente: flexibilización de los protocolos, toma de temperatura, vigilancia de los sintomáticos, no exigencia de PCR y reconocimiento del certificado de vacunación. Añade que el mercado interno al turismo se abrirá de acuerdo con los indicadores epidemiológicos de cada territorio.

Decisión importante que mueve a la meditación y a publicar opiniones al respecto. A continuación, Progreso Semanal/Weekly publica algunas de las solicitadas.

Gustavo Arcos

Gustavo Arcos Fernández-Britto (Profesor de cine Cubano en la Facultad de Artes, La Habana, Cuba)

En la película, Una pelea cubana contra los demonios (Tomás Gutiérrez Alea- 1971) vemos el conflicto entre un cura y un mercader. El primero, está interesado en desplazar el pueblo donde reside, hacia algún punto tierra adentro, mientras que, para el segundo, no existe mejor lugar que la costa, sitio que favorecería no solo su gestión, sino que traería prosperidad y bienestar a toda la comunidad. Dos visiones enfrentadas, dos maneras de entender conceptos como libertad, desarrollo, seguridad, esperanzas y calidad de vida.

El discurso del primero, llamaba la atención hacia los peligros que podían llegar del exterior, eventos como, ataques piratas, enfermedades, desastres naturales, inestabilidad, perdida de moral y poder. Cuando vio, que las ideas del comerciante lo superaban, convocó al demonio y Satanás se hizo presente provocando incendios, quemas de “herejes” y destrucción, porque lo importante era “salvar su rebaño”.   Esta historia, asociada a la fundación de la ciudad de Remedios, aparece en un libro de Fernando Ortiz.

Como en el cine cubano, las películas no surgen por azar, sino que están estrechamente ligadas a eventos, políticas y acontecimientos de nuestra realidad o Historia, uno puede leer en este filme de Alea, todas las tensiones existentes en la Cuba de inicios de los 70, cuando la frustrada zafra por los 10 millones había terminado y el país iniciaba un camino oscuro, entregado económica e ideológicamente a las tendencias más conservadoras de la práctica socialista. De alguna forma, quedamos separados del mundo, existiendo bajo una campana de cristal, dependiendo básicamente de las ayudas y colaboraciones con el campo socialista.

No por gusto, el propio Gutiérrez Alea nos recordaba en su parábola social, Los sobrevivientes-1979, que toda comunidad que pretenda aislarse o marchar a contracorriente, estará condenada a su propio exterminio.

La anunciada reapertura de fronteras a partir del 15 de noviembre nos coloca ante los mismos desafíos y conflictos, tratados en esas películas que tanto se parecen a nuestras vidas.

Desde que apareció el Covid a finales del 2019, cada nación ha buscado e implementado todo tipo de medidas y soluciones. Algunas han tenido éxito y otras han sido un fracaso. Nadie ha escapado de este impacto. Cada país ha tenido además que llorar a sus muertos y procesar mucho sufrimiento. Abrir, cerrar, prohibir, limitar, controlar, decretar, son palabras comunes hoy en día pues lo que se pensaba podía ser pasajero y local, se ha convertido en duradero y universal.

El cierre de fronteras ha significado para Cuba un golpe demoledor a toda su infraestructura, que ya marchaba con bastante dificultad debido a una ineficiente gestión gubernamental. Si algo positivo puede sacarse del presente evento, debe ser, la impostergable necesidad de romper todas las barreras burocráticas y conceptuales, que han lastrado nuestro desarrollo económico. No se concibe que Cuba, una isla rodeada de agua, no cuente con una flota pesquera, ni con barcos que puedan importar o vender nuestras mercancías, sin necesidad de terceros. Ante una carencia de alimentos, mucho hubiera ayudado contar con este servicio. Lo mismo pudiera decirse de nuestra ¿flota?, aérea, limitada en sus vuelos, pendiente mayormente de la caridad y la buena gestión de manos solidarias a la hora de traer donaciones e importar materias primas.

Hemos visto, como el mal no puede circunscribirse solo a la existencia del Covid y sus efectos destructivos en la salud humana. Medicinas, vacunas, balones de oxígeno, alimentos, mascarillas, camas, hospitales y personal médico o asistencial, conforman todo un entramado que tiene su apoyatura en el adecuado desarrollo económico de una nación. No basta con tener gobiernos responsables, entregados a la solución del problema, es imprescindible contar con organismos, empresas, tecnologías, recursos y especialistas para solventar con eficacia el asunto.

¡Y claro!, hay que alimentar y cuidar a los enfermos, pero también a los sanos. Hay que invertir en medicinas, pero también hay que construir, desarrollar, educar, vestir, sembrar, reír y vivir. El mundo no puede paralizarse, el encierro puede ser un método puntual, pero va contra la propia naturaleza humana.

Cuba tiene ante sí un reto enorme, porque con la apertura, aumentaran los contagios y por ende los enfermos, a la espera de que las vacunas hagan lo suyo. Al mismo tiempo permitirá a mediano plazo una reactivación de su maltrecha economía y de todo el ecosistema privado, donde encuentran trabajo y beneficios más de un millón de ciudadanos. El aumento de vuelos, la previsible normalización de la entrada de remesas y mercancías serán paliativos que mejorarán las dificultades y angustias de muchas familias, que han visto cómo sus vidas son dominadas por la rutina de las colas, la carencia de todo tipo de bienes básicos y la desesperación.

Supongo que, para el gobierno, todo esto haya sido un aprendizaje, un evento que, por cierto, puede repetirse con mayor fuerza en un futuro no muy lejano. La enorme deuda de nuestra nación unida a su fragilidad económica, presagian un camino duro y mayores sacrificios. Lidiar con las sanciones y amenazas de Estados Unidos está bien, pero ya, a estas alturas de la Historia, luego de seis décadas de confrontación no puede ser que todos nuestros problemas y justificaciones estén asociados a ese diferendo. Es hora de cambiar esa narrativa, que nos hace vivir entre el lamento y la caridad. Este es un país con muchas riquezas, extraordinaria Historia y cultura, pero su prosperidad llegará solo, cuando sepamos vencer a nuestros propios demonios.

Marisol Rodríguez (Presidenta de Marazul Miami Travel)

El lado positivo de esta apertura es la oportunidad que brinda a miles de personas que no han viajado en casi dos años y que se mueren por ver y ayudar a sus seres queridos en la Isla. Esta apertura de viajes ayudará a paliar ese problema y también algunas de las necesidades humanitarias que agobian a la familia cubana, como medicinas y alimentos.

Ahora, para que esta sea una apertura exitosa, especialmente para los viajeros de Estados Unidos y específicamente del área de Miami, tengo preguntas sobre ¿cuántos vuelos autorizará Cuba? Porque unos pocos semanales no se acercarán a la demanda que veremos cuando se abran las puertas. Además, espero que Cuba haya aprendido de la abrupta apertura el pasado otoño para tener que cerrar a principios de la primavera…Por esto aplaudo el hecho de que requerirán un pasaporte Covid. Pero no entiendo por qué no pedir la prueba de PCR hecho 72 horas antes de viajar. ¿O han olvidado que los vacunados pueden portar el virus Covid? Lo cuestiono porque estoy totalmente a favor de la apertura, pero esta debe convivir con las medidas de seguridad para que no demos un paso adelante y tener que retroceder dos meses después.

Omar Everleny Pérez

Omar Everleny Pérez (Dr. en Ciencias Económicas)

El gobierno cubano anunció recientemente que a partir del 15 de noviembre se produciría la apertura gradual de las fronteras cubanas, noticia muy positiva para el desarrollo de unos de los renglones más importantes de la economía, que es el turismo, pero la vez con cierto pesimismo por la situación de la pandemia del covid-19 que afecta al mundo y sobre todo por las mutaciones del virus cada un determinado momento.

La economía cubana viene decreciendo en los últimos 3 años debido a múltiples factores, pero especialmente por las pocas divisas existentes y esto está relacionado con las bajas de los ingresos por servicios y los bienes también. Entre los servicios, después de la caída de exportación de los servicios profesionales, el que se desploma realmente fueron los ingresos por el turismo internacional, dado el cierre de las fronteras, tanto en Cuba como en los países emisores. Por ejemplo: en el 2020 se recibió solo el 6 % de los turistas que llegaban a Cuba normalmente y el 2021 ese porciento era de menos del 14 %.

Por ende, para el gobierno cubano era más que imprescindible acelerar las medidas destinadas a frenar la pandemia mediante la intensificación de la vacunación masiva, que ya asciende a un 36, 8 % de los cubanos –dato del Minsap correspondiente al 5 de septiembre– con la aspiración de llegar a noviembre con más del 90 %. Si esos resultados se logran significaría una alta inmunización de la población cubana.

Con esos indicadores es muy factible comenzar gradualmente la apertura masiva de nuestras fronteras y la recuperación de los vuelos internacionales que se recibían en la época alta del turismo, período que abarca los últimos 2 meses del año en curso y los 2 primeros del nuevo.

El reto para la industria turística radica en cómo lograr un servicio de excelencia sin incrementar el riesgo sanitario. Pero hay que asumirlo: el país no tiene muchas opciones para ir salir de la crisis económica en que se encuentra.

En conclusión, es una sabia decisión, no exenta de riesgos, pero necesarios para ver cierta luz en el horizonte.

Jesús Arboleya (Dr. en Ciencias Históricas)

Percibo la posibilidad de que a partir de noviembre se reabran las fronteras cubanas, como una luz al final del túnel que ha sido esta horrible pandemia. Cuba es una isla, pequeña por demás, y como tal muy dependiente del mercado externo en muchas esferas de la economía, ha sido un verdadero milagro subsistir en las condiciones que ha impuesto la pandemia, en medio del recrudecimiento del bloqueo norteamericano.

También será una apertura al reencuentro social con el resto del mundo, en especial con los familiares y amigos que radican en el exterior. Resulta estimulante que esto sea posible gracias, en gran medida, a esfuerzos propios, a los avances científicos capaces de producir varias vacunas y al enorme esfuerzo de la salud pública cubana.

Aurelio Pedroso (Periodista)

Decisión arriesgada pero necesaria. Pensar que tal determinación corresponde al Ministerio del Turismo es risible cuando de lo que se trata es de un acto político, de supervivencia económica. La luz verde para ir flexibilizando, según normas internacionales, la puesta en marcha de la locomotora del ocio, es una carta que no se está jugando Cuba, sino medio mundo con economías de servicio.

No queda de otra porque ya ni azúcar producimos y estas son las fechas en que aún hay que importar alimentos.

Como zapadores en tiempo de guerra, habrá que desactivar ese peligro del virus con inteligencia y prudencia, pero sin renunciar a ello.

Aun faltando casi dos meses para el arranque, el primer efecto ha sido positivo entre la población. Sobre todo, en el sector privado de renta y servicios porque de ello no sólo viven sus dueños, sino una parte considerable de gente en labores digamos de apoyo.

De acuerdo a la sabiduría popular, que rara vez se equivoca, quien no se arriesga no triunfa.

Manuel Alberto Ramy (Periodista)

Según la nota del Mintur, para el 15 de noviembre el 90% de los cubanos debemos estar vacunados. Este pronóstico junto a otras medidas sanitarias, es el soporte para la apertura gradual de las fronteras. Dicho esto, señalaré, solo señalaré, dos necesidades urgentes para la apertura de fronteras:

  1. Desde el punto de vista familiar-social y dadas las garantías sanitarias anunciadas y otras que surjan, la apertura de fronteras cubrirá una necesidad muy importante para las miles y miles de familias que tienen a uno de sus miembros en la emigración pues acerca la oportunidad del abrazo en vivo.
  2. Desde el punto de vista económico no hay de otra. O dicho en cubano clásico: Cuando estás pegado a la pared solo te queda correr “pa’lante”. Nuestra crisis económica no es de estreno, vivimos de “remakes” en “re…”. Y a esto se le añade la pandemia, que nos golpea muy fuerte. Hay que abrir las fronteras y mover las fichas adecuadas para atraer turismo (divisas), que es nuestro motor y animar al muy deprimido sector de servicios y renta. Decisión muy riesgosa, pero ¿hay otra?
Manuel Gòmez

Manuel R. Gómez (Especialista en temas medioambientales. Washington DC.)

El anuncio por parte del gobierno cubano de una apertura gradual de las fronteras a partir del 15 de noviembre es sumamente alentador por numerosas razones; aquí solo comento las dos que considero de mayor importancia: primero, la medida refleja el éxito de las vacunas cubanas contra el COVID, así como una enorme reducción de su secuela de enfermedad y muerte; y segundo porque ese éxito marcará el inicio de una urgente recuperación en la economía (turismo=divisas) y, me atrevo a decir, también en el ánimo dentro de Cuba y de su emigración—incluyendo esos en el sur de la Florida.

Sin embargo, hoy estamos entrando en el trimestre pico del turismo a Cuba, lo que deja muy poco tiempo para revivir el turismo rápidamente.  Lo más probable sería una entrada de divisas que aumentará lentamente este año, al compás de lo que sin duda será también un cauteloso retorno de la disposición de viajar entre los potenciales turistas.

Por último, y no por eso de menor importancia, todavía se esperan las posibles respuestas a través del embargo/bloqueo del gobierno de los Estados Unidos.  Esa respuesta bien pudiera ser, por ejemplo, mantener o hasta endurecer aún más las medidas que hoy impiden o dificultan los viajes y las remesas de la emigración cubana.

Lea más desde Cuba aquí en Havana Times.


One thought on “Abrir fronteras ¿Es una buena idea para Cuba?

  • el 10 septiembre, 2021 a las 12:59 pm
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    No acepto la terminologia “abrir las fronteras”, diria abrir al turismo internacional, pienso que es necesario la pandemia se convertira en endemia, es decir, no sera erradicada por lo que hay que aprender a convivir con ella tomando las precauciones necesarias.
    Por ejemplo este verano Europa abrio al turismo internacional exigiendo requisitos establecidos por ley pero no abrio sus fronteras: 1- La frontera en Turquia para los refugiados sirios, 2- La frontera de Melilla para Africa, 3- La primera valla levantada en territorio europeo instalanda en Grecia ante la llegada de refugiados Afganos.
    Aqui el link de la primera vaya en territorio UE:
    https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-58295561
    En cambio la UE continua recibiendo a todos los que llegan por mar. Las fronteras maritimas la UE no las ha cerrado, quizas porque para los europeos el mar es mas peligroso que la tierra.
    Aqui el link de los mas de 700 diarios.
    https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-58372689

    Otro link el de la Ocean Viking
    https://twitter.com/search?q=%23OCEANVIKING
    Solo la Ocean Viking “Since 2016, SOS Mediterranee has rescued 34074 lives at sea.” ademas de todos los que han salvado las Guardias Costeras.

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