Robos que quedan impune

Por Safie M. González

Plaza Marianao

HAVANA TIMES – La verdad no he salido a la calle aún en este 2021. Aparentemente nada ha cambiado, sin embargo, no es así. Algunas cosas han subido de precio, otras se mantienen, pero, sinceramente, si siguen apretando la soga, se va a reventar.

No es nuevo que en los mercados particulares los precios anden por las nubes. Y bueno, el que pueda pagarlos, bienvenido sea. Sin embargo, algo pasa con aquellos estatales, donde los precios son más bajos. Son los propios empleados quienes intentan burlar a la población.

Tal es el caso de mi tío, el cual llegó a mi casa muy insultado hace unos días. El motivo de su malestar era a causa de aquellas personas inescrupulosas que quieren robarnos el dinero que con tanto sacrificio ganamos algunos.

Esto sucedió en la Plaza de Marianao, un mercado estatal, donde venden viandas, frutas, especias, entre otras. La intención era comprar chopo, que viene a ser un tipo de malanga, y a falta de una, pues se consume la otra.

La libra de chopo estaba a 1.20 pesos la libra, barata, así que mi tío seleccionó la cantidad que necesitaba y la puso en la pesa. Según el vendedor, la pesa marcaba casi 11 kilogramos, o sea, que eran poco más de 24 libras, para un total de casi 29 pesos. Mi tío pagó por su chopo, pero, no conforme con esto fue a reclamar con otra persona que, al parecer era “jefa” en ese agromercado. Esta señora, le pesó el chopo y en efecto, el peso real era de 6.8 kilogramos, para un total de casi 15 libras y a pagar 18 pesos.

La supuesta “jefa”, miro al vendedor de chopo, él sabía que le iban a reclamar. Era evidente que no era la primera vez que intentaba timar o timaba a un cliente. Lo peor es que después de lo visto por mi tío, ambos quedamos convencidos, de que pocos se dan cuenta de la estafa.

Así que la mujer le dijo al vendedor que le diera 10 pesos de vuelto, para darle a mi tío, sin ninguna explicación, ni un llamado de atención. Así quedó todo. Y ese vendedor de la Plaza de Marianao, junto a su jefa, seguirán timando, a cuanto inocente pase por su tarima, porque al final, la soga siempre se rompe por el lado más frágil.

Lea más del diario de Safie M. González aquí.

Safie M. Gonzalez

Nací en la década del 80. Amo la naturaleza y a los animales, así como a mi país. Admiro el sacrificio de un pueblo. Me considero una persona sencilla y honesta, por lo mismo detesto las injusticias. Gusto de las artes en general, pero en especial de la literatura, la fotografía y el cine. Creo en el poder de la palabra y en la capacidad del ser humano para cambiar el mundo.


One thought on “Robos que quedan impune

  • el 9 enero, 2021 a las 1:20 am
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    Lo que sucede es que ni el vendedor ni la jefa pueden vivir de su salario, es una cadena que todo el mundo trata de robar al otro. Toda persona que no le alcance su salario para vivir dignamente está obligada a ser un corrupto o un ladrón. En Cuba es normal utilizar recursos del centro de trabajo para beneficio personal, y siempre puedes ‘dar un regalito’ para que la gestión se haga más rápida.

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