Fragilidad

Por Irina Echarry

We were struck with wonder by some small worms that hung from the trees.
Los niños pudieran determinar el momento exacto en que uno de esos gusanitos debe morir asustando a alguien o encerrado en un pomo.

Caminando hacia la casa de mi mejor amiga, junto a alguien que pudiera llegar a ser un nuevo amigo, quedamos maravillados con unos gusanitos que colgaban de los árboles.  Parecía una rápida escena de alguna película surrealista: en medio de la noche, los colores y las formas de esos pequeños animalitos llamaron nuestra atención.

Siempre he dicho que la amistad es un sentimiento fuerte, que una vez que atas lazos verdaderos con alguien, es imposible desanudarlos.  Como si se tratara de algo eterno, imperturbable al paso del tiempo, a los vaivenes de la vida y las emociones.  Pero en estos días he pensado que el tiempo y las emociones pueden traicionarnos.

En verdad lo que ocurre es que soy muy romántica.  Entonces me aferro a la idea de la amistad absoluta como si fuera una tabla de salvación.  Cuando siento que algo me une a cierta persona, intento acercarme a ella procurando compartir las buenas energías.  Sería capaz de cualquier cosa por la felicidad de una amiga o un amigo.  Aunque eso me afecte de alguna manera.

El amigo nuevo pudiera ser de los que se quedan en nuestras vidas, a pesar de que a estas alturas los cubanos y las cubanas pudiéramos pensar que la amistad es una nube blanca que se esfuma con el viento.  Los amigos se hacen y se deshacen con gran facilidad.

La emigración de algunos, buscando otros horizontes,  provoca ciertas preguntas que nadie responde.  ¿Acaso mi amor no es suficientemente bueno como para quedarse cerca?  Sé que la partida casi siempre se debe a problemas económicos, políticos y hasta de amores.

Sin embargo, la duda me azota a cada rato, sobre todo cuando recibo sus cartas contándome lo que han hecho.  Sus vidas se limitan a extrañar a los que dejaron atrás, añorar el mar donde pasábamos tan buenos momentos juntos, pensar en reunirnos alguna vez.

El otro problema es la lejanía de los que han quedado en la isla, que se vuelven tan distantes en su cotidianidad que apenas se logra algún contacto con ellos.

Es triste que los seres queridos estén tan lejos.

Por suerte voy conociendo  a otras personas, gente hermosa que pudiera amarme y dejarse amar por mí.  Gente sencilla que comparte una puesta de sol, un pedazo de cake o sus mejores emociones.  Aunque es probable que algún día me toque escribir sobre el momento en que dejaron el país o dejaron de buscarme.

El dilema más grave lo encontramos cuando estamos dispuestos a tener amigos suceda lo que suceda, a pesar de la falta de lugares para reunirnos, de intimidad para debatir los temas que nos interesan sin que alguno de nuestros familiares se ofenda.

No sé cómo funciona este fenómeno en otros lugares del mundo, si es duradero o no el momento de repartir alegrías o llantos entre amigos, imagino que cada país tenga sus peculiaridades.  En este siglo 21 es normal que las personas no se sientan cercanas unas de otras.

Aunque muchos lo intentamos, es incierto el futuro de la amistad en Cuba.  De hecho, el presente no es más seguro.  Vivo con miedo a quedarme sola, sumida en la tristeza del recuerdo y la nostalgia.

Los gusanitos que cuelgan de los árboles (y este muchacho inquieto que llega a mi vida) me hacen pensar en lo frágiles que somos.

El aire juguetón podría llevarlos lejos, separarlos.  Alguien que no los ve puede arrancarlos de su comodidad y alejarlos.  La lluvia quizá insista en repartir alguno sobre otras flores.  Los niños pudieran determinar el momento exacto en que uno de esos gusanitos debe morir asustando a alguien o encerrado en un pomo.

Cualquier cosa puede suceder,  en cualquier momento.  ¿Entonces he vivido equivocada? ¿Es fuerte la amistad, o simplemente,  le inventamos ciertos dones para no reconocer nuestra fragilidad?

Un comentario sobre “Fragilidad

  • Hola, Irina, me emocionó tu diario y quise hacerte saber que, aunque al parecer ninguno de los internautas se interesa por la amistad, y mucho menos sobre la amistad entre cubanos; sí existe alguien más que vive por ella, al igual que tú.

    Respuesta

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Foto del día

Foto del día
Imagen 1 De 1

Dentro del Chevrolet, La Habana.  Por Vincent Wong (Vancouver, Canadá).  Cámera: Canon M5

Usted puede participar en la Foto del Día
No tienes que ser fotógrafo profesional, solo envía una imagen (en blanco y negro o color), con un pie de foto indicando dónde fue tomada (ciudad y país), tipo de cámara o celular que usaste y una pequeña descripción sobre la misma.
Para nuestro formato es mejor que las fotos sean de orientación horizontal, ya que tenemos problemas con las verticales.
Envía tu foto, con tu nombre y país natal o de residencia a esta dirección de correo: yordaguer@gmail.com