Sobre un tema tan viejo que apesta

Yusimí Rodríguez

HAVANA TIMES, 20 abr — No acostumbro a responder comentarios publicados en Havanatimes. Respeto cada opinión de los lectores (siempre que sean respetuosos, a su vez), aunque discrepe de ellos, e incluso aunque incurran en errores como afirmar que voy a enriquecerme con un tema, en este caso la democión de Magia López, integrante del dúo Obsesión, de su cargo al frente de la Agencia Cubana de Rap.

No emplearé el espacio del que dispongo para explicar por qué sería imposible enriquecerme escribiendo sobre ningún tema, en Havanatimes.

Pero creo que un argumento expresado por el comentarista “… el tema es tan viejo que apesta”, sí merece mi atención. El tiempo es siempre un elemento importante a tener en cuenta.

El año pasado, antes de que salieran a la luz los sucesos de la Agencia, entrevisté a Magia López sobre el Disco Negro de Obsesión, premiado en la Categoría del Rap del Cubadisco 2011, y sobre su trabajo al frente de la Agencia. Habían transcurrido al menos dos meses de que el disco obtuviera el premio. ¿Por qué no se me dijo que ya era un asunto viejo?

¿Por qué era relevante hablar del Disco Negro de Obsesión, meses después de haber sido premiado, y no son relevantes los argumentos de los raperos para pedir la democión de Magia López? Cierto es que han transcurrido meses, pero también es cierto que la prensa nacional no dedicó una línea a este suceso, y cuando se publique el próximo número de la revista Movimiento, habrá pasado tanto tiempo que no tendrá sentido hablar del asunto.

Dentro del Disco Negro existe un tema titulado Calle G, referido a la estatua de José Miguel Gómez, que se encuentra ubicado en esta calle, conocida como Avenida de los Presidentes, en el Vedado. José Miguel Gómez fue el presidente de la república que dio luz verde a la masacre cometida contra los miembros del Partido Independiente de Color, en 1912.

Este tema es parte del empeño del dúo Obsesión (también el de cubanos de diferentes razas, sectores y tendencias políticas) de rescatar la historia no contada, de hacer justicia.

¿Por qué es relevante quitarle el velo a lo sucedido un siglo atrás, pero no a lo que sucedió hace solo tres o cuatro meses?

La historia del Movimiento Cubano de Hip Hop se está escribiendo aún. Magia López tendrá un lugar importante como una de las autoras del Disco Negro. Este disco será considerado un aporte en la denuncia del racismo que prevalece aún en nuestro país.

No será el único, ni el primero, puesto que esta denuncia ha estado presente en los temas de rap cubano desde los inicios, pero tendrá un lugar importante. Nadie podrá negar la calidad de Magia López como MC.

Pero también es inevitable, y triste, que ocupe un lugar en esta historia por la forma en que su gestión como directora de la Agencia afectó a los miembros de esta y a todo el Movimiento Cubano de Hip Hop.

No estuve ajena al factor tiempo cuando inicié la serie de entrevistas a quienes firmaron la carta dirigida a la Presidencia del Instituto Cubano de la Música, solicitando la democión de Magia López. Pretendía entrevistar no solo a los firmantes de esa carta, sino a quienes pudiesen hablar en favor de la ex directora de la Agencia. Una elemental cuestión de justicia. Toda historia tiene al menos dos caras. Cuando hay una sola, sospecho.

Desgraciadamente, testimonios importantes como el de Edgaro (de Doble Filo), Rubén (de Primera Base) y otros, han quedado, por el momento, fuera. Quienes podrían haber hablado en favor de Magia López rehusaron ser entrevistados. Respeto sus motivos.

Respeto también el cansancio de los lectores. Somos humanos y vivimos en un siglo convulso, la velocidad de la vida nos arrastra. ¿Por qué detenernos en el pasado cuando cada día nos trae una avalancha de acontecimientos nuevos? En Internet se genera una cantidad de información diaria imposible de consumir para los (afortunados) usuarios de la red de redes.

¿Qué mueve a los lectores: lo importante o lo inmediato?

El año pasado ocurrió la usurpación del Rotilla Festival por parte de las autoridades cubanas. El director del festival presentó una demanda, un hecho casi sin precedentes en nuestro país. Durante algunas semanas, ese suceso nos entretuvo, pero como a todo, se le pasó su cuarto de hora. Dejó de ser novedad. Pasó al olvido. ¿Alguien se pregunta qué pasará este año con el evento?

Pocos. Primero porque pocos en el país conocen lo que sucedió. No hubo Rotilla Festival, como lo concibieron sus creadores y organizadores legítimos, pero sí hubo un evento parecido, que aunque se llamó Verano en Jibacoa, la gente siguió llamando Rotilla. Lo más importante, cumplió su objetivo: la gente bailó, se divirtió, no tuvo tiempo ni necesidad de hacer preguntas inoportunas.

Me pregunto qué habría sucedido si el gobierno cubano y nuestros medios nacionales no hubiesen mantenido bien vivo, en nuestra memoria, a largo de veintiséis años, el crimen de Barbados. ¿Qué podría sentir yo por Luis Posada Carriles?

Nací en 1976, año del atentado; no tuve un solo familiar, ni un conocido de mi familia entre las víctimas. Jamás sentiré la rabia de quienes perdieron a un ser querido, pero el relato repetido una y otra vez por los medios, durante estos años, ha logrado inculcarme una sensación de incomodidad ante el hecho de que Posada Carriles no haya pagado su crimen.

El pasado tiene que sernos recordado constantemente; cada día nos volvemos más débiles ante la novedad.

La mayoría de los cubanos no sabemos hasta donde llegó la corrupción de Carlos Lage y Felipe Pérez Roque. En el momento, se anunciaron las destituciones y luego solo los miembros del Partido y presidentes de los Comités de Defensa de la Revolución, tuvieron el privilegio de ver el video sobre los hechos. El resto de los ciudadanos lo veríamos en su debido momento. El debido momento no ha llegado y no importa. Nuestras mentes están demasiado ocupadas con el gas, el pago de la luz, la comida. Y si queda tiempo, no nos ocupamos del pasado, sino de las novedades.

Justo porque olvidamos con facilidad, porque el tiempo echa tierra sobre los hechos, es que durante la misa ofrecida por el Papa en la Plaza de la Revolución, los locutores repitieron todo el tiempo que nuestro país ha mantenido relaciones ininterrumpidas con el Vaticano, durante setenta y seis años. Se repitió tantas veces que grabé número de años.

Nada se dijo sobre la época en que se prohibió la entrada de religiosos, católicos o no, al Partido, que se expulsó a jóvenes de al Unión de Jóvenes Comunistas o se impidió su entrada por profesar alguna religión. Nada se dijo de la época en que se invitó a religiosos a emigrar, cuando la gente practicaba sus religiones a escondidas para no señalarse, por miedo a perder un empleo o un cargo importante. Nada se dijo de que el Estado Cubano se declaró ateo y el Líder de la Revolución Cubana fue excomulgado.

Hace menos de un mes (demasiado tiempo para ser novedad) conversé con Humberto Cabrera, conocido en el mundo del rap como Papá Humbertico, director del dúo Mano Armada, quien también firmó la carta dirigida al Instituto Cubano de la Música.

Le pregunté, entre otras cosas, si había considerado la posibilidad de una reconciliación futura de los raperos con Magia López, o de una disculpa por parte de ella. La pregunta fue absolutamente hipotética. No tengo motivos para pensar que exista una intención de disculparse o un interés de reconciliación, solo tengo fe en lo mejor de las personas. La respuesta de Humberto Cabrera: Perdono, pero no olvido.

Me parece importante perdonar. Pero sobre todo, me parece importante recordar. Si olvidamos, no sabremos qué estamos perdonando.

Existe ahora en Cuba una Jornada Contra la Homofobia que tiene lugar en el mes de mayo. Eso representa un innegable salto en nuestra sociedad, pero no ha existido una disculpa contra quienes sufrieron el acoso por su orientación sexual, contra quienes fueron expulsados de universidades o fueron enviados a las UMAP (Unidades Militares de Ayuda a la Producción).

No solo los homosexuales fueron enviados allí, también los hippies, los rockeros, los jóvenes que llevaban el cabello más largo de lo que el poder consideraba apropiado, practicantes de alguna religión. Los mismos que ahora pueden profesar sus religiones, asistir a una misa (católicos o no) en la Plaza de la Revolución, pero que no han recibido una disculpa.

No podemos decir que las acciones de Magia López hayan tenido efectos similares a las UMAP o a la corrupción en la que (supongo, no me queda otra opción) incurrieron Felipe Pérez Roque y Carlos Lage. El tiempo, unido a la falta de información, nos han ayudado a dejar de preguntarnos por todo lo que ellos hicieron.

Magia no contó nunca con tanto poder como el de esos funcionarios. De todas formas, el tiempo también está corriendo a su favor. Otras novedades reclaman nuestro interés.

Pero hay una importante lección en este asunto, que no debemos pasar por alto, aún cuando para muchos el tema es tan viejo que apesta: Es fácil tener un discurso políticamente correcto. Es fácil, si se cuenta con un poco de talento (al dúo Obsesión le sobra), hacer que el público se identifique con las ideas que promulgamos.

Es fácil incluso expresar esas ideas en el lugar correcto, y sobre todo en el lugar correcto (recordemos que el Disco Negro fue lanzado en el Año de los Afro descendientes, en un momento en que el gobierno cubano está más abierto a admitir que no todo está resuelto en Cuba, en la cuestión del racismo).

El reto, lo que resulta extremadamente difícil, es lograr mantenernos a la altura de lo que predicamos.

2 thoughts on “Sobre un tema tan viejo que apesta

  • Buen artículo, que recurre al efecto de las “ondas concéntricas”. Un tema inicial que se expande hasta abarcar otros aspectos al parecer no relacionados. Un buen ejemplo de periodismo eficaz en HT.

  • Excelente artìculo, no me gustan ni el rap, ni el hip hop, siquiera he oido uno, pero lo que dices vale, para todos , es universal, y se trata de la memoria colectiva, tan moldeable, tan dirigible…”Perdona a todos tus enemigos, pero no olvides sus nombres.”(John Kennedy) Nuestro problema, es siempre la novedad, como dices, lo nuevo, desplaza a lo viejo, fomentando la amnesia y un falso perdòn. Olvidar es ignorar, omititr, pero no perdonar, …recordar, sin sentimientos de venganza, es reconciliarse, pero sin olvidar la ofensa y el ofensor, para que no se repita. Felicidades, me la pasè bien leyendote…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *