Nuestra responsabilidad en Cuba

Yusimí Rodríguez

HAVANA TIMES, 20 marzo — Apenas acabo de escribir la última línea de “En Cuba, el Partido no necesita ir a elecciones, y estoy comenzando un segundo post. Así, casi sin respirar. Pero lejos de sentirme particularmente productiva, me siento avergonzada.

No he escatimado palabras, e ironía, para cuestionar la existencia de un solo partido político en mi país, de una constitución que solo nos permite la libertad de expresión y de prensa de acuerdo a los fines de la sociedad socialista, de un sistema electoral diseñado para que no elijamos.

Siempre que me atrevo a criticar el sistema político cubano, recuerdo que diez años atrás, estuve entre los millones que firmaron la reforma constitucional que establecía la irrevocabilidad del socialismo en Cuba.

La cuestión no era si consideraba el socialismo como la mejor opción para el país. Seguro lo pensaba así en aquel momento; a veces, lo pienso aún, sobre todo porque cada día me convenzo de que el sistema que impera en el país, poco tiene que ver con el socialismo.

Pero la cuestión era más profunda: el derecho de decidir abandonar el camino del socialismo cuando lo deseáramos. El derecho de las futuras generaciones a abandonar el camino del socialismo (o a tomar el verdadero camino del socialismo) si lo desean.

Escribir es fácil, sobre todo si lo haces en un sitio digital al que pocos ciudadanos del país tienen acceso. Lo difícil es actuar con responsabilidad en el momento preciso. Yo no lo hice.  Firmé aquel documento sin pensarlo dos veces, sin leerlo una sola vez.

No recuerdo si consideraba el socialismo como la mejor opción en aquel momento, porque no me lo pregunté. No fue mi fe en el socialismo lo que me llevó a firmar.

Podría decir que fue el miedo, porque aquel remedo de consulta popular no se llevó a cabo de forma secreta: el presidente del Comité de Defensa de la Revolución (CDR) fue casa por casa a recoger las firmas.

Pero sobre todo, firmé por comodidad, por conveniencia.

Acababa de obtener un empleo como profesora de inglés en el Instituto Superior Politécnico José Antonio Echevarría, conocido como la CUJAE.

Acababa de obtener el status de profesora universitaria, menos mal pagada que los colegas de nivel medio,  un poco más reconocida a nivel social, un poco más cerca de la posibilidad de un viaje.

Quería conservar ese empleo, quería conservar la posibilidad de aspirar a un viajecito. Quería sobre todo tener tranquilidad, mantenerme alejada de los problemas.

No fue hasta cinco años más tarde que supe que aquel “apoyo” a la reforma, no tenía nada que ver con “exigencias y amenazas del gobierno imperialista de los Estados Unidos.”

Era la respuesta del Estado Cubano al proyecto Varela, que había logrado reunir 11200 firmas, mas de las 10 000 firmas de electores registrados, necesarias para proponer leyes, de acuerdo a nuestra Constitución.

El pueblo de Cuba no tuvo la oportunidad de conocer el proyecto Varela ni lo que proponía. Pero sé que de haberlo conocido en el 2002, tampoco me habría atrevido a dejar de firmar el documento que el presidente del CDR llevó a mi casa.

Ahora me toca avergonzarme cada vez que conozco a alguna persona que tuvo la osadía de no apoyar aquella reforma constitucional. Pero también me alegro de tener la oportunidad de decir que tuve miedo de no firmarla.

Cada vez que una cubana o cubano tenga al menos el valor de decir que tuvo miedo, que aún tiene miedo, estará demostrando que en Cuba la libertad de expresión no existe.


13 thoughts on “Nuestra responsabilidad en Cuba

  • el 24 marzo, 2012 a las 2:37 pm
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    Tal referendum fue afirmado por cerca de 90% de la población… creo que fue la inabilidad de la oposición de hacer-la.

  • el 22 marzo, 2012 a las 4:13 pm
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    Estimada compatriota Yusimi, la peor tiranía que ha sufrido América se fundamenta en tres pilares: represión, miedo y desinformación. La felicito, ya que muchos hombres no se atreven a denunciar al régimen militar. Saludos. [email protected]

  • el 22 marzo, 2012 a las 1:52 pm
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    Yo no firme el proyecto, quizas eso determino que siendo el primer expediente de mi año no me escogieran como profesor.

    Lo que hace invalida dicha reforma constitucional es que viola el articulo 137 de la constitucion. Para ser valida la reforma de 2002 era necesario realizar un referendo que jamas se hizo.

  • el 22 marzo, 2012 a las 11:46 am
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    Yusimi, mis mas sinceras felicitaciones por este post, formidable!.. Hay una frase muy oportunista de Fidel – oportunista por venir de el – “No me digas lo que hiciste, si no lo que estas haciendo”. Todos, o casi todos los cubanos hicimos algo, que hoy nos arrepentimos. El futuro si es de Uds. adelante amiga.

  • el 22 marzo, 2012 a las 11:35 am
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    La clave no está en que tuviese una campaña intensa a favor, sino en que no hubo una discusión amplia de toda la sociedad cubana con participación de todos los puntos de vista en igualdad de condiciones.

  • el 21 marzo, 2012 a las 12:43 pm
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    Yusi, Felicidades!!!!
    Muy buen post!!!!
    Ahora que lo pienso, compartimos la misma experiencia.
    te esperamos por Santiago..
    un abrazo

  • el 21 marzo, 2012 a las 10:07 am
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    Solo por tener una campaña intensa a favor torna un referendum inválido?

  • el 21 marzo, 2012 a las 8:09 am
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    Ante todo mis respetos a Yusimí por su valor. Claro que muchos firmamos, y sólo quisiéramos haber tenido el valor de decir no en aquel momento.

    Pero recuerden que eso no fue un referendum, ni siquiera formalmente. Era sólo la “petición” para el anteproyecto de reforma, que teóricamente era presentado por las organizaciones de masas (que se reunieron en tiempo récord y lanzaron aquel engendro, muy probablemente mandadas por el gobierno). La verdadera reforma de la constitución sólo se aprobó en la Asamblea Nacional, que no se atrevió a llevar eso a referendum como hubiera sido lo correcto.

  • el 21 marzo, 2012 a las 4:24 am
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    Aquel referendum no fue válido por no existir libertad de expresión.

    Todo referendum, para que sea válido, tiene que ir precedido de un amplio debate público donde se puedan escuchar todas las opiniones, para que el pueblo pueda sopesar los pros y los contras.

  • el 20 marzo, 2012 a las 8:41 pm
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    Ah si. Yo ni sabia pa que era todo aquello y no entendia los cortos que ponian por la television que nos llamaban a reafirmar el socialismo.
    Eso fue mas una cosa de la que uno quiere salir rapido cuando tiene cosas mas importantes que hacer, tambien que en aquel momento yo no era tan gusano como ahora jeje.
    Pero que mas se puede decir cuando el voto no fue ni secreto?

  • el 20 marzo, 2012 a las 12:13 pm
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    “Pero también me alegro de tener la oportunidad de decir que tuve miedo de no firmarla.”

    Yusimi, lo importante es que ahora tienes el valor.

    Probablemente yo hubiera estado en la misma situación que tu y hubiera hecho lo mismo que tu.
    Son pocos los que tienen el coraje de enfrentarse al policía interno, ese que llevamos en la cabeza. Inclusive hay muchos cubanos que andan por el mundo y todavía lo llevan con el. Esa es la naturaleza de la mafia Castrista.
    El día que este huracán se calme tendremos que darnos terapia y no olvidar los desmanes de los que hoy todavía controlan nuestro país como si fuera su granja personal.
    En mi casa como recordatorio un día de la semana usamos velas cuando nos bañamos para recordar los apagones y los años de miseria con la revolución. Es bueno no olvidar.

  • el 20 marzo, 2012 a las 7:38 am
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    mi niña….estabas perdida en las nubes entonces…..jajaj…si lo unico q se hablaba en aquel entonces en la calle era del proyecto Varela……jajaj..imaginate q nosotros..simples muchachos del pre…jaja..bromeabamos con eso..jajaj…
    si otros paises tienen configurada la constitucion de su pais q impide la implantacion del socialismo….pq nosotros no podiamos hacer lo contarrio…eso acaso no es doble moral!!!!!

  • el 20 marzo, 2012 a las 7:08 am
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    Yusimi reconocer los propios errores y poder decir a uno mismo que tiene miedo es el 1er paso para la libertad y para el respeto de la misma persona, FELICIDADES

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