Lo barato sale caro

Yusimí Rodríguez

Parque de La Habana. Photo: Caridad

HAVANA TIMES, 1 de Junio — Lo sabes.  No puedes esperar mucha calidad, por ejemplo, si pagas 80 o 50 centavos por un cepillo de dientes.  Un cepillo de dientes barato no puede durar más de dos semanas en buenas condiciones.

Y esta es la parte en la que preguntas:  ¿Barato comparado con qué?  Porque cincuenta u ochenta centavos (en pesos convertibles, por supuesto), puede ser el salario de un día, teniendo en cuenta que en la economía real de este país, te pagan entre 15 y 20 CUC al mes.

Y si compras un cepillo de dientes por 10 pesos moneda nacional, la moneda en la que realmente te pagan, estás pagando más de la mitad de tu salario de un día por un cepillo de dientes. Bueno, yo sé todo eso, pero lo que quería decir era barato en comparación con esos cepillos de dientes de buena calidad que cuestan 1.70 CUC o más, que veo a veces en las tiendas, sabiendo que seguramente duran un año.

El precio basta para hacerme la boca agua.  Un precio que no puedo pagar. Así es que compro los que cuestan 50 o 80 centavos, sabiendo que lo barato sale caro. ¿Pero sabes qué pasa cuando compras lo más caro?

Te lo puedo decir porque unos días atrás fui a una tienda en el Hotel Habana Libre con un poco más de dinero que de costumbre en el bolsillo.  Quería comprarle algo a una amiga por el Día de las Madres.  Le compré una barra de chocolate y también estaba buscándole un delineador de ojos  cuando vi cepillos de dientes por el precio de 1.70 CUC. Había estado usando el mío por casi un año, a pesar del consejo que se lee en el paquete de los cepillos cada vez que compras uno: hay que sustituirlos cada tres meses.

Bueno, tres meses por lo general es un poco rápido para mi bolsillo, pero teniendo en cuenta la calidad de los cepillos de 80 o 50 centavos que siempre compro, tendría que sustituirlos cada quince días.  Una voz tacaña en mi interior me aconsejaba no comprar este cepillo de dientes caro, pero decidí que estaba cansada de lo barato, que siempre me sale caro, y pagué 1.70 CUC por este cepillo de buena calidad que me duraría por lo menos seis meses o tal vez un año.  Era una buena inversión y casi no podía esperar para usarlo esa noche.

Los pelos del cepillo de dientes de 1.70 CUC se abrieron por completo. No sucedió durante la segunda semana que lo utilicé, ni en el segundo día, sino la primera vez.  Si hubiera guardado el recibo que me dieron en la tienda, tal vez podría haber escrito un artículo sobre lo que sucede cuando pides que te devuelvan tu dinero porque el artículo que compraste no tenía calidad.  Pero no lo guardé, tenía mucha confianza en que la calidad de este cepillo de dientes estaría de acuerdo con el precio.

¿Me merecía esto por comprar algo que usualmente no puedo costear?  No me he atrevido a decirle a mi madre que pagué 1.70 CUC por un cepillo de dientes, y menos aún que era peor que los baratos (o debo decir peor que los menos caros).  ¿Cómo puede ser que nos estafen así en las tiendas del Estado?  Del mismo Estado que sabe lo bajos que son nuestros salarios, porque es quién los paga.

Ahora se me ocurre que tal vez los precios no tengan nada que ver con la calidad.  Tal vez la idea es que la gente que necesita mostrar que tiene dinero paguen precios más altos para satisfacer sus egos.  Tal vez la idea es castigar de alguna forma a los que tienen dinero.  Yo por lo general no tengo.  Mi conclusión ahora es que realmente no puedes esperar mucha calidad cuando compras cosas baratas, pero si compras las más caras, entonces tendrás que comprar el artículo muchas más veces.


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