“Crematorio, en fin… el mal” (Película)

HAVANA TIMES — “Crematorio, en fin… el mal”, del director Juan Carlos Cremata, es una de esas películas cubanas que podría tardar 20 años en llegar a los cines nacionales de estreno y/o ser visto en la televisión isleña.

“El padre muere y hay que velarlo”, es la sinopsis del mediometraje de 32 minutos basado en hechos reales.

CREMATORIO EN FIN EL MAL from havanatimes on Vimeo.

 


22 thoughts on ““Crematorio, en fin… el mal” (Película)

  • el 15 junio, 2015 a las 6:25 am
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    Ay que bien te quedó eso de cartabón jajajajaa, el arte no se puede tratar con reglas ni borradores.

  • el 12 junio, 2015 a las 3:15 pm
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    Asi es .

  • el 12 junio, 2015 a las 3:00 pm
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    Ah mira que bien, entonces felicidades al ICAIC.

  • el 12 junio, 2015 a las 2:14 pm
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    como decian en ‘vampiros en la habana’ hahaha “Genial, sencillamente genial” hahhaha

  • el 12 junio, 2015 a las 12:19 am
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    En lo personal, no veo razón para escandalizarse con “Crematorio”. Con ese corto sucede como con muchos otros aspectos de la realidad cubana: nos vamos de un extremo a otro, porque nos falla el fiel de la balanza para ubicarnos dentro de cierta medida. Hubo una época, en particular durante el Quinquenio Gris y sus alrededores, en que algunos cinestas se aparecían con bodrios cinematográficos como “Un hombre,una mujer, una ciudad”, “Mella”, ·Baraguá”, “La segunda hora de Esteban Zayas” y “Como la vida misma”, que parecían postales de cartón piedra, y para ser justos, la gente les pasaba por el lado y las olvidaba a la brevedad, pero nadie ponía el grito en el cielo.

    O sucedía que algún director hacía una muy ligera crítica al sistema, como en “El techo de vidrio”, de Sergio Giral, y veía su obra engavetada por años y años, en defensa del rígido orden social.

    Hoy películas como estas “se desbocan” por la sencilla razón de que de algún modo reflejan el nuevo ambiente que marca pautas en la actualidad cubiche.

  • el 11 junio, 2015 a las 10:59 pm
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    eduardo:

    Se puede ser culto, inteligente y educado aún sin libertad, pero lo que sucede cuando eres culto, inteligente y educado, es que soportas muchísimo menos la falta de ella, y la valoras mucho más cuando la disfrutas, cosa que, lamentablemente, no sucede en tu caso.

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