Voleibol cubano: herida por subsanar

Por Ronal Quiñones

Voleibol femenino cubana. Foto: cubadebate.cu
Voleibol femenino cubana. Foto: cubadebate.cu

HAVANA TIMES — Después de la pelota, ningún otro deporte colectivo ha tenido mejores resultados internacionales que el voleibol en Cuba.

Durante años, la mayor de las Antillas exhibió una potente selección en ambos sexos, que se veía con grandes posibilidades de alcanzar incluso la medalla de oro en unos Juegos Olímpicos, y en el caso de las muchachas la alcanzaron, y no una, sino tres veces seguidas: Barcelona 1992, Atlanta 1996 y Sydney 2000.

En el sector varonil, la nómina antillana se codeó con la elite del planeta en toda la década de 1990, con varias finales de la Liga Mundial y el título en ese exigente certamen en 1998, cuando pareció redondear un gran equipo.

Luego de ese gran triunfo, hubo una apertura parcial en el deporte cubano, y figuras del voleibol y el baloncesto, fundamentalmente, fueron autorizadas a contratarse en clubes foráneos, con el paupérrimo “estímulo” de quedarse con el cinco por ciento de sus contratos.

Sin embargo, la vigencia de esta medida fue efímera, porque en los años siguientes varios retornaron lesionados y al INDER no le hizo ninguna gracia.

En ese momento achacaron la culpa a una sobre-explotación de los jugadores, algo que supuestamente no iba a ocurrir porque junto a ellos habría un supervisor del propio INDER en calidad de “representante”, el cual velaría precisamente porque no sucedieran cosas de ese tipo.

En resumen, volvieron a cerrar el dominó, aun cuando fue precisamente gracias a esa medida que llegaron los mejores resultados, al menos en el sector varonil.

Ihosvany Hernández, Ramón Gato, Leonel Marshall, Ángel Dennis, Yasser Romero, Osvaldo Hernández y Pavel Pimienta eran las caras más visibles de esa nómina, pero de ellos solamente el último se mantuvo en las filas después del primer gran impacto a este deporte.

Llegaban de ganar el segundo lugar en la Copa América de Argentina en 2001 (el año anterior habían sido campeones en Brasil) y los cinco primeros junto a Jorge Luis Hernández abandonaron una concentración de la selección en Amberes, Bélgica.

Como manifestaron en su momento, su decisión respondió tan solo a motivaciones deportivas y a su deseo de jugar en la Liga italiana, tras verse limitados en este punto por las autoridades cubanas.

En otra muestra más de ingenuidad, los jugadores expresaron que no deseaban solicitar asilo político y querían seguir jugando en las competiciones internacionales con su selección. Ilusos.

Del lado de acá, la respuesta fue la esperada: una rotunda negativa, por traición a la Patria, bla, bla, bla. Como consecuencia, no pudieron jugar internacionalmente durante dos años, al no recibir la aprobación de su Federación nacional.

Voleibol masculino de Cuba.  Foto: cubadebate.cu
Voleibol masculino de Cuba. Foto: cubadebate.cu

Meses más tarde tocó el turno a Alexis Battle y Osvaldo Hernández, en el 2004 Yosleider Cala, Javier Brito y Maikel Salas escaparon del equipo nacional, y un año después lo hizo Javier González.

A mediados del 2007 Yasser Portuondo y Raidel Poey abandonaron las filas de la selección en una gira por Bulgaria, poco después de que lo hiciera Osmany Juantorena.

En 2009 se había establecido un nuevo grupo, parejo, muy joven y de grandes expectativas, con figuras como Osmany Camejo, Robertlandy Simón, Fernando Hernández, Raidel Hierrezuelo, Yoandy Leal, Wilfredo León y Roberlandy Simón, que logró una histórica medalla de plata en el Mundial de Italia, en 2010, pero poco a poco fueron abandonando el barco también.

La última clarinada la han dado León y Yohandri Díaz, quienes solicitaron la baja del equipo nacional y la Federación se las denegó, por encontrarse en una etapa crucial de la preparación rumbo a la Liga Mundial. Esto fue considerado una indisciplina grave y fueron sancionados. Ambos todavía están en Cuba.

Después de la desbandada inicial todos los emigrados hicieron carrera gracias a su excepcional calidad. Por ejemplo, en el caso de Ihosvany pasó por el Piaggio Roma, el Parma, el Tarante, el Verona y el Alpitour Cuneo de Italia, el Fenerbahce turco, el Asseco resovia polaco, el Tomis Constanza rumano y el BAU argentino, este último lo más reciente, hace dos años.

Ramón Gato sobresalió en Italia con el API Verona, el Blu Volley Verona y el Pallavolo Padova, el SPVB Poitiers francés, el ACH Volley esloveno y de vuelta a la península itálica hasta 2011con el Fenice Isernia, en los cuales cosechó también premios individuales y colectivos.

Ángel Dennis integró las filas del ICOM Latina Volley y el Lube Banca Marche Macerata, el Cimone Modena, el Trenkwalder Modena y el Casa Modena en Italia hasta 2012, además de un paso fugaz por el catarí Ryan Sport Club Doha hace una década.

Marshall, cuyo padre de igual nombre debió “renunciar” como presidente de la Federación cubana tras el “error” de su hijo, fue apodado El saltarín por sus espectaculares brincos de hasta 1.50 metros de altura en los clubes italianos Piacenza y Roma Volley y el turco Fenerbahce en la actualidad, además de una incursión por el Leones de Ponce puertorriqueño, casi siempre rodeado también de honores a título personal y con sus equipos.

El líbero Yasser Romero compitió en Italia con el Coprasystel Ventaglio Piacenza, el Coprasystel Ventaglio Piacenza, el Carige Copra Génova, y el Roma Volley, y en Rumanía con el Tomis Constanza hasta 2009.

Como la lista es tan extensa nos detendremos aquí, y añadiremos solamente que de los más recientes, dos se enfrentaron en la final del campeonato italiano, como muestra de su maestría: Juantorena y Simón.

Juantorena en cuatro temporadas con el club Itas Diatec Trentino italiano lo ha ganado todo, incluidos tres premios como Jugador Más Valioso del Mundial de clubes, mientras que Simón, considerado por muchos el mejor central del mundo, milita en el Copra Elior Piacenza.

El plantel femenino también ha sufrido las bajas recientes de Kenia Carcacés, Yanelis Santos, Giselle de la Caridad Silva y Wilma Salas, como antes ocurrieron las de Taimaris Agüero, Nancy Carrillo, Daimí Ramírez y Rosir Calderón, con motivos “oficialmente” distintos, pero en el fondo similares.

De ellas destacan Nancy y Rosir, la primera junto al Uralochka-NTMK de Ekaterimburgo y el Voléro Zürich suizo, y la otra con actuaciones destacadas en el mismo Voléro Zürich, el Galatasaray Daikin turco y el Dynamo Krasnodar ruso, su actual plantel, mientras que Taimaris, la primera en dar el salto, ha brillado con la selección azurri.

Otras como Yusidey Silie y Yumilka Ruiz han vuelto a la acción tras retirarse, con permiso de Cuba, y se desempeñan en Rusia pese a su veteranía.

Aficionados y especialistas han pedido el regreso de esas figuras a la selección nacional, muchas de las cuales han manifestado públicamente su deseo de reincorporarse al equipo que los formó, y según la legislación aprobada recientemente, ya todos podrán contratarse fuera del país y estarán en igualdad de condiciones con quienes se marcharon previamente.

Oficialmente no hay nada confirmado, según aseguró a este redactor una fuente de la Federación local, que prefirió el anonimato y colaboró en la elaboración de este material.

¿Cuál es la solución? No la pretendo dar yo. Esto lo dijo alguien que responde al nombre de Ihosvany Hernández, si a alguien le suena…

“Con los tiempos modernos que corren en esta sociedad es muy difícil que un país como el cubano pueda mantener un equipo unido como lo tenía antes en la etapa que me tocó jugar a mí en la selección. A estos muchachos jóvenes hay que darles muchas competencias internacionales, horas de partidos de alto nivel, confrontarse con distintas selecciones y es obligatorio y necesario organizar, aprobar un plan o una resolución para que los chicos y chicas se integren en Ligas europeas o de nivel mundial, solo así es que la selecciones cubanas van a poder lograr los altos rendimientos como lo tenían hace unas décadas atrás y estar más tiempos juntos.”

6 thoughts on “Voleibol cubano: herida por subsanar

  • el 23 mayo, 2016 a las 9:52 am
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    Gracias a Cuba ellos están allí y hoy son tan buenos donde quiera que estén; lo único que hacían todo el día era entrenar y vacilar; que muchos atletas tienen que trabajar y dedicar muy poco tiempo al deporte; pero gracias a Fidel hoy son lo que son. En otro país no lo hubieran logrado.

  • el 8 mayo, 2016 a las 4:01 pm
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    estoy con cuba.uno debe vestirse con lo propio. si alguno quiere vestirse con euros o dolares cambio de la explotación,puess que se quede allá.

  • el 16 noviembre, 2015 a las 7:24 am
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    Siento un profundo pesar por esta situación. Soy cubano radicado en colombiano. Amo el deporte cubano y en especial a las espectaculares morenas del caribe. Cuanto daño han causado estas políticas absurdas, es hora de cambiar. Nadie imagina los resultados que hubieses tenido cuba con la incorporación de estas estrellas.

  • el 13 febrero, 2014 a las 6:54 am
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    gracias pues no sabia nunca mas nada de ellos…grandes estrellas sin dudar un segundo disfrute tanto sus partidos…que dios los bendiga donde esten

  • el 8 noviembre, 2013 a las 8:29 am
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    Muy buen trabajo, todo un material de referencia en HT.

  • el 7 noviembre, 2013 a las 12:47 pm
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    es lamentable de verdad lo que ha pasado, generaciones enteras perdidas. gracias por actualizarnos sobre lo que fue de cada uno.

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