Universitarios en Nicaragua: la agenda de los jóvenes ha sido relegada

Estudiantes universitarios y excarcelados políticos realizaron un plantón en la UCA demandando el cumplimiento de acuerdos a la dictadura Ortega Murillo. Foto: Carlos Herrera

El debate después de la renuncia de Edwin Carcache en la Alianza: ¿Cuál es el rol y el peso real de los jóvenes en la Alianza y la UNAB?

Por Wilfredo Miranda Aburto  (Confidencial)

HAVANA TIMES – La abrupta renuncia del excarcelado político y líder estudiantil, Edwin Carcache, a su silla en el consejo ejecutivo de la Alianza Cívica ha generado un debate sobre el rol de los movimientos estudiantiles en las agrupaciones opositoras.

¿Cuál es el peso y la influencia del estudiantado y los jóvenes en las decisiones políticas que toman tanto la Alianza Cívica y la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB)? ¿Existe conexión entre los líderes estudiantiles y los recintos universitarios? ¿Dónde están los estudiantes que en abril encendieron la revolución cívica?

Este sábado 8 de febrero, el también ex preso político y dirigente universitario, Levis Rugama, anunció vía Twitter que se dará “un tiempo de reflexión y sanidad emocional de lucha en Nicaragua”, por lo cual se retirará del “movimiento estudiantil y el activismo” en la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB).

Actualmente, en la Alianza Cívica están adscritos cuatro movimientos universitarios: Movimiento Estudiantil 19 de Abril, Movimiento Universitario 19 de Abril, Alianza Universitaria Nicaragüense, Movimiento UNA 19 de Abril.

Mientras que en la UNAB está la Coordinadora Universitaria por la Democracia y la Justicia (CUDJ), misma que a su vez aglutina a expresiones estudiantiles como CCUUCA, IEEUCA, FACUM, Acción Universitaria, FAREM Estelí, MUJC, y la UNAN León. También hay otras expresiones estudiantiles independientes que están en proceso de crear “alianzas estratégicas” con estos movimientos alineados con la Alianza Cívica y la UNAB.

Algunos líderes de estos movimientos conversaron con Confidencial y explicaron el rol que juegan, para responder todas las preguntas planteadas acerca de ellos. En primera instancia, todos lo consultados compartieron la molestia expresada por Carcache sobre sentirse “desplazados”. Cada uno con sus propios matices pero que evidencian un malestar contra lo que llaman “adultismo”.

Edwin Carcache, líder universitario y miembro de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia. Carlos Herrera | Confidencial

Carcache renunció a la Alianza Cívica argumentando que los jóvenes y los estudiantes universitarios “han sido desplazados”. “Hay un desplazamiento evidente. Son siete adultos contra un joven en el ejecutivo de la Alianza. Cuando cierran filas, te agarran y te desplazan”, dijo el excarcelado político.

Amaya Coppens, quien ahora ejerce su liderazgo desde la Articulación de Movimientos Sociales y no desde un movimiento universitario per se, asegura que la agenda joven y universitaria ha quedado “un poco relegada”. Que aquel músculo estudiantil que movió el inicio de la rebelión cívica, aparte de “disperso”, ha perdido cadencia ante el nuevo contexto político en la Alianza Cívica y la UNAB.

“La parte estudiantil, la agenda estudiantil, al igual que otras agendas como la feminista o ambientalista, han quedado un poco relegadas a un segundo plano por todo lo que sucede”, sostuvo Coppens, también excarcelada política. “Ha sido una lucha mantener estas agendas dentro de las discusiones políticas. Los estudiantes no somos los únicos que nos hemos visto un poco relegados. Hay, de alguna manera, molestia en ese sentido”.

La joven asegura que la lucha contra el régimen Ortega Murillo se ha vuelto mas “burocrática”, contrario a la explosión social de abril en las calles. Ella, dice, se sentía más involucrada antes en la toma de decisiones.

Líder estudiantil Amaya Coppens. Foto: Carlos Herrera

“Siento que ahora estamos en un contexto diferente, con gente que ha trabajado de una manera durante años y, en cambio, nosotros no. Intentamos influir cómo podemos. Pero estamos sentados en la misma mesa, discutiendo. Nos deja de cierta manera con un desequilibrio que se nota. Intentamos seguir y no nos retiramos, justamente, por seguir fiscalizando lo que sucede y por intentar estas agendas en discusión”, dijo Coppens.

Lesther Alemán, del movimiento universitario AUN, se quejó en el mismo sentido. Calificó de “lucha titánica contra una práctica cultural” de que los jóvenes no sean siempre escuchados. “Nos ha tocado lidiar con ese diálogo generacional interno. Que no solo nos vean como jóvenes que hacemos efervescencia sino como actores políticos de todo proceso”, recomendó.

Yaritza Mairena Rostrán, integrante de la CUDJ, también reconoció lo expresado por Coppens y Alemán. Sin embargo, afirmó que ellos en la UNAB han plantado la cara y han hecho notar su incidencia. “En la UNAB creemos que hemos hecho un gran trabajo. Tres de nuestros miembros fueron parte del Consejo Político anterior incluyéndome. Hemos participado en todo este proceso de la unidad nacional, junto con las comisiones y el equipo. Fuimos partícipes de la conformación de la gran Coalición Nacional. Hemos desarrollado una serie de acciones”, aseguró.

¿Cuál es el peso?

Al momento de hablar sobre el peso real que tienen en las organizaciones, Alemán dice sentirse “escuchado” en la Alianza Cívica, aunque reconoce que tiene que luchar más para que las propuestas de ellos sean respaldadas. “En la Alianza Cívica tenés movimientos universitarios que tienen derecho a una titularidad y a una suplencia similar a los otros sectores. Allí cabe el tema de la capacidad que tengamos para gestionar el cumplimiento de una propuesta. Yo presento una propuesta, pero ya hemos hablado con otros actores para que esa propuesta sea empujada”, dijo Alemán, quien también ejemplificó su “incidencia” con que la comisión política la preside su par Max Jerez.

Mairena Rostrán dijo que en la UNAB ha sido complicado para ellos, pero que las cosas las ha facilitado evitar que haya “cúpulas”. Por ende, las decisiones las tienen que tomar todos en la asamblea general. Mientras que Coppens reconoce que el peso que como músculo universitario puedan tener ahora se reduce, en muchos casos, a influencias a “título personal” en los diferentes espacios que integran.

Algunos líderes universitarios, que se destacaron en las protestas o estuvieron presos, han abandonado los espacios organizativos, sea por crisis personales o por el exilio. Uno de ellos consultado para este artículo, pero que pidió anonimato, fue contundente al responder el peso real de los universitarios en la Alianza Cívica y la UNAB. “En resumen, no tenemos peso en ningún lado”, afirmó.

Lesther Alemán a su regresó a Nicaragua, del exilio. Foto: Carlos Herrera

Alemán dijo que muchos de sus compañeros que han abandonado “la lucha” ha sido por “cansancio”. Un cansancio que explica de esta forma: “Cuando a mí me dicen que me controla el Cosep o el MRS, es totalmente falso. Ponen en juego, en jaque, en duda de la capacidad de la juventud. De la capacidad de incidencia de los jóvenes de Nicaragua. A nosotros nos toca lidiar con la lucha, con la dictadura y con esos señalamientos… allí ves cuando los jóvenes cuando exteriorizan cansancio”, remarcó.

¿Relación con las universidades?

Los universitarios en la UNAB y la Alianza Cívica reconocen que su relación con los recintos universitarios no es la mejor, aunque, dicen, siempre mantienen el contacto. Los jóvenes atribuyen el déficit a la represión impuesta por el régimen.

“Hay ciertas diferencias dependiendo de las universidades”, explicó Coppens. “En el caso de León, es una situación bastante particular por el nivel de violencia que se vive en las calles. Ha habido agresiones físicas dentro de la universidad. Todavía mantienen los grupos de defensa de la universidad, entre comillas. Eso vuelve muy difícil que una persona se relaciones con nosotros a quienes ya nos conocen”, dijo.

Alemán opina igual que Coppens: “La dictadura no ha permitido que tengamos presencia en todo el territorio nacional”. Sin embargo, Alemán aseguró que su movimiento ha “desarrollado alianzas estratégicas con organizaciones en los territorios”.

“Desde los territorios municipales, departamentales, barriales y con movimientos creados en estos espacios. Además, con estructuras que se han creado dentro de las universidades. Alianzas estratégicas de trabajo completo: resistencia, formación; en espacios construyendo propuesta joven, planteamientos de carácter general, con la lucha de los presos políticos”, enumeró de manera general.

Mairena Rostrán dijo que la CUDJ da prioridad al trabajo organizativo en los territorios. Dice que cuentan con ocho movimientos trabajando en ciudades como Estelí, León, Matagalpa y Carazo, coordinando acciones de protesta cívica, como pintas contra la dictadura, y reuniones organizativas.

Aunque Coppens sostuvo que los movimientos estudiantiles y jóvenes “están dispersos”, dijo conocer acciones de parte de la CUDJ para unir a estudiantes y jóvenes otra vez en una sola instancia. Alemán opinó que el trabajo debe “ser de forma simultánea”.

“No todos tenemos que pensar de la misma manera. Hablo y hago la salvedad de la palabra similitud, que no es lo mismo que uniformidad. Ante esto sí te puedo decir estamos en un esfuerzo de cada vez más poder construir una mayor red de alianzas estratégicas con los movimientos para plantar un solo músculo”, dijo Alemán. “Aquí no estamos compitiendo que exista un solo logo, sino cada quien tiene la autonomía de su organización y puntos de vista de cómo analizar lo que es Nicaragua. Somos diversos, pero (hay) un carácter de inclusión, unión; un carácter de un trabajo simultáneo, hombro a hombro, que le dé esperanza a este país de que los jóvenes estamos organizados, y que cada vez nos vamos fortaleciendo. Porque el mayor reto de toda estructura joven es fortalecerse cada vez más”.

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