Un sufrimiento oculto de la migración…

...las mascotas que quedan atrás

Los animales cuyos dueños deben migrar deben acostumbrarse a un nuevo hogar, LA PRENSA

Las personas migrantes dejan atrás familias, pertenencias materiales y mascotas. De esto poco se habla, pero también genera sufrimiento

Por La Prensa

HAVANA TIMES – Empacar de pronto por temas de seguridad, por necesidad o por buscar nuevas oportunidades no es fácil. Se empaca lo esencial. Muchos migrantes cruzan las fronteras de forma ilegal con una mochila con apenas ropa y objetos personales. Dejan familias, pertenencias materiales y, en muchos casos, a sus mascotas.

Mocca, una doberman pinscher café, tiene ocho meses recién cumplidos. Unos días antes llegar a esa edad dejó de ver a su humana, una periodista que debió migrar con su familia por seguridad y en la búsqueda de oportunidades de estudio y trabajo.

“Nos la dieron cuando tenía 3 semanas, estaba pequeñita y pues yo me encargué de ella”, contó la periodista que por seguridad pidió omitir su nombre. “Me apegué a ella porque yo la cuidaba y siempre estaba cerca de mí. Cuando yo estaba trabajando ella pasaba dormida sobre mis piernas o en el piso. Le enseñé a ir afuera para orinar y cagar, me encargué de llevarla al veterinario para ponerle todas sus vacunas, le comprábamos ropa y aprendió a dormir con nosotros”.

Ahora la única forma en que puede ver a Mocca es por medio de videollamadas.

Mocca durmiendo abrazada con su dueña. LA PRENSA/Cortesía

Dijo que la perra era apegada a ella y cuando estaban juntas llegaba cada cierto tiempo a su cuarto a ver que estuviera ahí o a tocarla y lamerla.

Intentó llevarla consigo pero su trayecto no ha llegado a su fin, ya que cruzó la frontera sur de Nicaragua pero aún debe realizar otros viajes hasta su destino final. Buscó llevarla como perro de compañía, pero no le fue posible, cotizó incluso llevarla en el viaje pero era costoso y los permisos para viajar con animales varían según el país de destino.

“Cuando tomamos la decisión de irnos, empecé a investigar qué necesitaba para llevarla, la inscribí en entrenamiento para poder llevármela pero al final decidimos dejarla porque el trámite era muy largo y no teníamos mucho tiempo, además preferimos establecernos y tener nuestro propio lugar para (después) poder llevarla con nosotros”, explicó.

¿Con quién se dejan?

Este tipo de casos son comunes, aunque se habla poco del tema. Cuando una persona migra y no puede llevarse consigo a su mascota tiene que buscar con quién dejarla. En el caso de Mocca fue entregada a un familiar, junto a sus cosas: juguetes, premios, comida, ropa, correa y collar.

“Por ahora preferimos dejarla y no someterla a todo el estrés del movimiento de lugar, decidimos dejarla en un lugar donde sabemos que van a cuidarla, darle cariño y que ella va a ser compañía también”, aseguró la periodista.

Otra migrante, quien también pidió omitir su nombre, dejó a sus dos gatos: uno amarillo llamado Golden y uno negro llamado Wakanda. Al primero lo dejó con una amiga de su mamá y al segundo con una prima hasta que le encontraron un hogar.

A Golden lo adoptó de un barrio donde lo trataban mal y estuvo con ella hasta que cumplió un año y medio. Wakanda llegó seis meses después y “se robó mi corazón”, dijo.

“Me dio un pesar enorme porque el gato era un amor conmigo, si yo iba a la venta del residencial me acompañaba como si fuera un perro, me acompañaba a pasear a la perra que tiene mi prima, era un amor, él más bien me terminó escogiendo a mí como quién le iba a estar protegiéndolo y dándole casa en lugar de escogerlo yo como mascota”, recordó sobre Wakanda.

Wakanda sobre su dueña. LA PRENSA/ Cortesía

Era imposible llevárselo, dijo. “Ni siquiera me pude llevar mis pertenencias el día que salí, solo pude llevarme una mudada de ropa y mi teléfono, sin el cargador ni nada, fue súper rápido. De todo lo que dejé es lo que más extraño”.

Golden falleció hace poco tiempo. Era un gato castrado, “no era vago”, pero al parecer lo envenenaron. “Sé que el Wakanda está bien, mi prima ha mandado fotos, es un gato mimadísimo”, dijo.

Golden falleció hace pocos días. Pero asegura que fue un gatito amado y que al parecer lo envenenaron porque estaba castrado y no salía mucho. LA PRENSA/ Cortesía.

Recomendaciones

Mariet Ortega, de Veterinaria Clay, indicó que en cada caso se tiene que evaluar en qué estado han vivido las mascotas y a partir de ahí buscar la mejor alternativa. “La adaptación de una mascota a un nuevo hogar, a nueva gente, a un nuevo ambiente en general ha afectado de forma psicológica, de estrés, ha habido cambios de conducta en los animales, pero si el animal ha sido muy querido y muy amado y va a manos de otra persona que ama a los animales el cambio no es tan, tan fuerte”, explicó.

Para la adaptación de la mascota la veterinaria recomienda:

    -Escoger al tipo de persona que adoptará a la mascota, para que no terminen en la calle o en refugios. “Ahí necesitan asesoramiento médico veterinario, para saber si realmente pueden ser adoptados o no”.

    -Tener en cuenta: la condición (económica, por ejemplo) de la persona a la que se lo están entregando, la personalidad de la mascota, si se lleva a o no con los nuevos propietarios. “Se debe valorar si va a una casa donde tuvieron mascotas o tienen mascotas actualmente”, detalla.

    -Normalmente sufrirá un “estrés” por la etapa de adaptación, relacionada a nuevo, ambiente, nuevas reglas, nuevas bacterias e incluso nueva alimentación, en dependencia de los recursos de la persona que los recibe. “Normalmente puede ser sumiso, nervioso o en ocasiones puede ser agresivo”.

    -La persona que la recibe debe informarse del tipo personalidad de la mascota y la adaptación puede darse en siete días, sino le puede tomar hasta cuatro o cinco meses.

    -Recordar que los síntomas que pueden presentar las mascotas son: Ansiedad, destrucción de objetos, llanto, pérdida del apetito, agresividad, aislamiento, sobre todo en los adultos.

    -En el caso de los cachorros puede ser “nerviosismo” en los primeros días, vómito y diarrea, cuando les cambian la comida.

Para quienes pueden migrar con sus mascotas recomienda:

    -Investigar el tiempo de viaje, vías por donde lo van a llevar y los requisitos de los países de destino.

    -Si se va en avión pude ir en equipaje. “Hay lugares donde piden chequeo, vacunas y un tranquilizante para evitar el estrés y que se puedan infartar.

    -Visualice si la mascota puede aguantar un viaje largo. Recomendable que un veterinario realice un chequeo para evitar la muerte de la mascota en el trayecto. “Ya han habido casos de perros o gatos viejos que no pueden aguantar un viaje de más de dos horas”.

    -Aunque no las pidan es obligatorio que tengan sus vacunas en la mayoría de los países de destinos. Esquema de vacunación y certificado de salud de la mascota.

    -Si el viaje es largo es recomendable el tranquilizante.

    -Además considerar el tamaño de la mascota, si es una mascota grande será separada del dueño. Si es pequeña viaja con el dueño y es menos el estrés



One thought on “Un sufrimiento oculto de la migración…

  • En momentos en los que la migración pasa a ser algo necesario por seguridad o por oportunidades separarse de compañeros que han estado ahí durante tanto tiempo es duro. Me vienen memorias de un gato que amaba, fue mi primer gato, su nombre era Micán, y yo siendo un niño aprendí a convivir con esa criatura que llego a mi vida siendo apenas un gatito chiquitito. Fue duro el momento en el que tuve que dejarlo, pues tuve que viajar del pais en el que me encontraba a mi pais natal. No puedo imaginarme lo que sentiré al tener que pasar por lo mismo pero esta vez con 5 gatos y 2 perros.

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