Santiago de Cuba y sus temblores

Pobladores de Santiago de Cuba. Foto: Guillermo Salas
Pobladores de Santiago de Cuba. Foto: Guillermo Salas

 

Por Carlos Melián Moreno  (Progreso Semanal)

HAVANA TIMES – Siguen los temblores, pero más espaciados y de menor intensidad. Un elemento interesante se suma a la historia: las lluvias ligeras de un frente frío, que por fin llegan, se incorporan a aderezar la actual actividad sísmica inusual que acosa de forma invisible a la ciudad.

La palabra “acoso” es precisa, el peligro está fuera del control de la ciencia humana, por lo que la angustia llega a tener implicaciones filosóficas demasiadas arduas para desarrollar en esta nota.

“Es una situación que realmente nunca se había visto en la historia que llevamos registrando eventos sismológicos”, dijo Bladimir Moreno Toirán, Director del Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas. “Es una situación anómala y realmente se está liberando bastante energía, son indicadores de posibles eventos de mayor magnitud que pueden venir en el futuro”.

Los especialistas del Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas (CENAIS) ocupan por el momento todas las emisoras radiales y los programas que emite la televisión local, y de paso, las personas se alfabetizan en el tema. Enrique Arango Arias, Vice director Técnico del CENAIS dijo este martes por la radio que “cada vez que en el mundo ocurre un sismo fuerte va precedido de premonitores que van avisando a la población”.

Y agregó que en ese sentido “la sismicidad que hemos registrado y los eventos perceptibles nos van indicando que va disminuyendo y que por tanto no tenemos un indicativo directo que diga que  va a ocurrir un  terremoto fuerte en las próximas horas” e inmediatamente acota con un tono de impotencia científica, “sin embargo, pudiera ocurrir”.

Foto: Guillermo Salas.
Foto: Guillermo Salas.

La opción de cerrar sus casas, los recipientes de gas, e irse a amanecer bajo las estrellas como siguieron haciendo la noche posterior al lunes movido, les es negada ahora a los santiagueros por otro evento de causa mayor: el frente frío que desde el mediodía del martes se hizo sentir con una llovizna persistente.

La amanecida masiva, se concentra en lugares abiertos como la Plaza de Marte, el Parque Céspedes, la Plaza de la Revolución Antonio Maceo, o el polígono del antiguo Cuartel Moncada.

Foto: Guillermo Salas.
Foto: Guillermo Salas.

El evento sísmico de mayor intensidad que más se menciona data de un 3 de febrero de 1932. Sobre él, Moreno Toirán explicó que “no existía red de estaciones sismológicas, pero por datos históricos tenemos evidencia de que antes del terremoto fuerte, que fue de magnitud 6.7, ocurrieron algunos premonitores, dos o tres días antes”.

Lo cual -explica el Doctor en Ciencias-, desde días antes propició que se tomaran algunas medidas, como la de permanecer “fuera de las casas. El terremoto ocurrió a la 1:35 de la madrugada y muchas personas ya estaban fuera de sus viviendas”. Se reportaron de 12 a 15 fallecidos.

De boca en boca corren dos mitos, uno nuevo y otro viejo: 1) que ocurrirá un tsunami; 2) que Santiago se hundirá en la Fosa de Bartlet.

Sobre el primero Bladimir dijo que es improbable que ocurra. El proceso de ruptura que caracteriza la parte suroriental de Cuba es predominantemente horizontal, “Estos procesos no general tsunamis”. Para que se generen tsunamis, explicó, se necesitan eventos de más de 7 grados, y una ruptura vertical. Un efecto pistón, improbable en un proceso horizontal como el que se da en las profundidades que sirven de lecho al actual desorden sísmico.

No descartó inundaciones, pero por desprendimientos de tierra en la Fosa de Bartlet, un abismo marino de 7 kilómetros de profundidad, o sea casi cuatro veces la altura de su vecino frontal: el Pico Turquino, elevación más alta de Cuba. En todo caso esa misma profundidad, agregó Bladimir, frenaría un movimiento poderoso de agua.

El segundo mito fue desmentido por Fernando Guarch Echavarría, Coordinador del Programa Nacional de Desarrollo de Investigaciones Sismológicas Aplicadas: “Frente a los mares de la ciudad lo que existe es el promontorio de Santiago de Cuba, que es un obstáculo que influye en la acumulación de energía que se produce cercano a la ciudad de Santiago y que es responsable de la actividad sísmica. Lo que se dice que se va a hundir es falso”.

Guarch subrayó que esta coyuntura sirve para poner en un justo lugar los resultados que obtienen los estudios el CENAIS. Se refirió a la construcción irresponsable, y llamó a cumplir con los requisitos estructurales y constructivos que se exigen.

Sobre probables hundimientos de edificios, dijo que la zona más proclive a la licuefacción (tipo de corrimiento, provocado por la inestabilidad de un talud) era la de los alrededores del puerto: “hay una referencia de que en el ya citado terremoto del 32, en unos de los sectores del puerto, se produjo el fenómeno de licuefacción o sea el terreno se agrietó, hubo hundimiento de algunas de las construcciones producto del suelo suelto”.  Pero no se tiene información suficiente como “para saber si eso era parte de  suelos artificiales y muelles. Lo cierto es que a partir de ese momento hemos conducido estudios para conocer el grado de susceptibilidad a la licuefacción en Santiago de Cuba”, acotó.

Foto: Guillermo Salas.
Foto: Guillermo Salas.

En la tarde del martes, Bladimir Moreno Toirán, un hombre seguro de sí, didáctico y franco como el José Rubiera de los partes meteorológicos, advirtió en una comparecencia televisiva que el actual “enjambre sísmico” –otra manera de llamarlo en su argot- podría durar otra semana más o quizás meses. Graficó que es como un muelle, “se encoge y se estira de forma permanente”.

“Ese muelle” –añadió- “se tiene que liberar, necesariamente, algún día.”

“Ahora bien, para liberar la energía de un gran sismo de magnitud 7, se necesitan” –dijo- “unos 32 mil sismos de magnitud 5. Un sismo de gran magnitud identificaría el final del proceso.”

El problema que tienen estos científicos ahora es que se les hace difícil identificar si el sismo principal ya ocurrió. A diferencia de Rubiera, aquí es imposible ver el ojo del huracán. De saberlo podrían asumir que lo peor ya pasó a las 3:30 de la mañana de la madrugada del lunes cuando se reportó el evento de magnitud 5, a 5 kilómetros de profundidad, como el más fuerte de la crisis. Una noticia que Bladimir parece asumir con dudas.

Pero aclaró que no necesariamente un enjambre como el actual está destinado a liberar la energía de un gran sismo, es decir, mundialmente es más común que los enjambres queden en meros enjambres.

Mapa de los terremotos registrados en los últimos 7 días Fuente: Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas.
Mapa de los terremotos registrados en los últimos 7 días Fuente: Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas.

En la comparecencia oficial del martes por la tarde, Lázaro Expósito Canto, primer Secretario del Partido Comunista de Cuba en la provincia, aprobó que los santiagueros fueran a pernoctar donde se sintiesen contentos y seguros. Lo tomó incluso como un gesto de madurez cívica, pero pidió no dejarse llevar por “bolas” y rumores.

Bladimir despejó la duda de la madrugada con una explicación fascinante: no tiene explicación científica aun, pero los eventos sísmicos son más frecuentes a esa hora; se cree que por causa de la fuerza gravitacional de la luna, una forma similar a las mareas pero aplicada a la corteza terrestre.

En horas de la noche del lunes corrió el rumor de que entre las 10 y 11 pm se esperaba un terremoto fuerte.

Expósito volvió a preguntar si es posible predecir un terremoto.

“Es imposible”, dijo Bladimir.

“Pues el enemigo está al asecho”, advirtió Expósito.

Sismos en Santiago

 


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